La polémica sigue en el Colegio de Arquitectos de la Comunidad de Madrid (COAM) meses después de la reelección del candidato Sigfrido Herráez, al que vinculan con el Partido Popular (PP).

Las acusaciones mantienen que su candidatura no debería haberse llevado a cabo por presunto incumplimiento de la ley al acumular dos mandatos consecutivos, algo que Herráez negaba en declaraciones a ElPlural.com. “Un año y medio más tres no suman seis, que serían necesarios para cumplir dos mandatos”, expresaba en ese momento.

El tema continúa en los tribunales entre sospechas de la oposición, cuando quedan tres años por delante de mandato. Más allá del intercambio de reproches, antes de verano el responsable del COAM intentó asistir a una toma de posesión que, finalmente, no se llevó a cabo, como sí ha sido en los últimos días. “Carecía de sentido entonces y carece ahora”, emite desde el otro lado del teléfono Jesús San Vicente, responsable de la otra candidatura, Nexo COAM, que habla abiertamente de “ilegalidad”.

Maestro de ceremonias

Como invitado estrella a esa jornada asistió Eugenio Ribón, homólogo en el Colegio de Abogados, férreo defensor del PP e Isabel Díaz Ayuso y que en los últimos meses ha vuelto al foco mediático por el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. El hecho puede parecer baladí, pero los opositores contemplan que se corresponde con un ejemplo más de la relación entre ambas instituciones.

“Acudió, hizo un discurso y la cosa se lio bastante”, expone San Vicente, que lamenta que “no dejaron hablar a nadie”. “La presencia de Ribón solo buscaba intentar dar validez a un acto que no la tiene”, refrenda.

En otro orden de cosas, relata que el Colegio de Arquitectos vuelve a “mentir” cuando señala que “el único que podía asesorar a la Mesa Electoral en el proceso era el colegio de abogados”, porque “la puede asesorar cualquier institución similar”.

“Lo que se vuelve a ver es que hay un conflicto de intereses”, considera, para terminar lamentando: “Nuestro colegio es uno de los arietes del Partido Popular en cualquier cosa de urbanismo para el Ayuntamiento. Son sus amigos del PP”.

Le emplazan a una reunión

Tal y como ha podido comprobar este periódico, el presidente de la Mesa Electoral, Luis de la Roca, ha escrito varias notas dirigidas, entre ellos, a Ribón, al que emplaza a una reunión.

Las líneas desarrollan que su presencia en el evento “parece respaldarse más en el gesto que en la norma” y “más en la representación que en el Derecho”. “Resulta llamativo que ya en su día y sin reparo aceptara usted la solicitud de designación de un letrado ‘independiente’ para asesorar jurídicamente cuyo marco estatuario es claro (…) No puede alegarse desconocimiento allí donde se presupone rigor, ni cabe confundir interpretación con licencia”, reza.

En una exhaustiva redacción indica que no pasen desapercibidos otros puntos como la relación entre ambos en la Unión Interprofesional de colegios profesionales de la Comunidad de Madrid (ICOAM) y que no muestren ninguna “cautela”: “No se cuestiona su derecho a opinar, sino de recordar que no toda opinión es neutra cuando se ejerce desde una posición institucional”.

Relaciones con el PP

Lo cierto es que el decano nunca ha ocultado su carrera como miembro del PP. Es suficiente con echar un vistazo rápido a su CV, donde están apuntados algunos de los puestos que desempeñó entre la década de los 90 y 2005 bajo la batuta conservadora.

Herráez ha ejercido como concejal del grupo Popular en el Ayuntamiento de Madrid. Fue Concejal Presidente de las Juntas Municipales de Distrito, concejal del área de Régimen Interior y Personal, concejal de Movilidad Urbana, concejal de Vivienda y Rehabilitación Urbana o como Presidente de la Empresa Municipal de Vivienda (EMV).

Durante la más de una década que estuvo en el Ayuntamiento de Madrid, adjudicó en 2004 un contrato por valor de 153.000 euros a una compañía de Francisco Correa, Special Events; una situación que el propio Alberto Ruiz Gallardón, por aquel entonces alcalde de la ciudad, tachó de “manipulación injustificada”.

Ya una vez abandona la política, más concretamente, la administración de Cibeles, el protagonista de estas líneas ficha como vicepresidente de una constructora, lo que provocó la crítica de todos los grupos políticos del momento, incluido el PP. Sin embargo, el partido primero señaló que no había nada punible en el movimiento y después su mujer consiguió la adjudicación de un hospital en Vallecas que sufragaba la región.

Preguntado por su pertenencia al PP en el pasado y su empatía con la formación en el presente, Herráez se defendía en declaraciones a este medio de comunicación resolviendo que “la ideología política de cada persona es muy discutida” a la vez que “hay otros candidatos claramente significados con otros partidos”. “No veo el problema (…) en su día hubo un muy significado con Manuela Carmena”, expresa.

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