Dos semanas atrás, los vecinos de Cuatro Caminos y los partidos en la oposición en el Ayuntamiento de Madrid se ponían en pie ante una de las recientes iniciativas impulsadas por el consistorio de José Luis Martínez-Almeida. En esta ocasión, el Ejecutivo municipal pretendía llevar a cabo un proyecto piloto con la instalación de taquillas de recogida de paquetes en diferentes calles de este barrio de la capital, utilizando para ello espacio y en detrimento del comercio de proximidad.

Sin embargo, la lucha vecinal y las protestas entonadas por la oposición en Cibeles han conseguido que este viernes el Ayuntamiento diera marcha atrás y limite el proyecto únicamente a un estudio técnico, sin llegar a ejecutarlo. Entre las principales críticas que vertían los vecinos es que estas taquillas de recogida, coloquialmente conocidas como lockers, iban a competir con una tarea que el comercio de barrio lleva años llevando a cabo, como es tanto la recogida de paquetes de las empresas de mensajería como la entrega de estos a sus correspondientes destinatarios.

En este orden de cosas, desde Más Madrid recriminaron que esta medida iba a suponer “un ataque directo al comercio de proximidad y una nueva cesión del espacio público a los grandes operadores privados”. En estos términos se expresó ante los medios la concejal de Economía de esta formación, Sara Ladra, quien remarcó, además, que lo que pretendía con este proyecto el Ayuntamiento de Almeida, es algo que los comercios de proximidad vienen haciendo años atrás, contribuyendo también al desarrollo del tejido social. “Las tiendas de nuestros barrios llevan años recogiendo paquetes, siendo punto de entrega y generando confianza con los vecinos. Lo que necesita el comercio de proximidad es apoyo de su Ayuntamiento, no competencia”, reprochó Ladra poco después de conocerse la iniciativa.

"El comercio de proximidad no se toca"

Pese a que ahora desde el Gobierno municipal hayan dado marcha atrás, en la memoria del proyecto inicial uno de los aspectos que también generó controversia fue el uso de aparca bicicletas de ‘baja utilización’ para la instalación de estas taquillas. Precisamente, desde Más Madrid pusieron de relieve que Cuatro Caminos es una de las zonas de la ciudad que concentra mayor densidad de población y actividad en la capital, por lo que no es coherente quitar espacio de aparcamiento para bicicletas. “¿Baja utilización en Cuatro Caminos, que es uno de los barrios más densos y con más actividad de Madrid? Esto es un truco más de Almeida para justificar lo injustificable: quitar espacio a la movilidad sostenible para dárselo a Amazon, a DHL, a los grandes operadores de última milla. Si hay aparca bicicletas con poca demanda, la respuesta es promover el uso de la bici, no eliminar la infraestructura para meterle ahí una taquilla de DHL”, lanzó la concejal de Más Madrid.

Por su parte, la portavoz de esta formación en el consistorio, Rita Maestre, también lamentó “la nueva ocurrencia de Almeida”. “Regalar espacio público a lockers para que plataformas logísticas como Amazon puedan dejar sus paquetes. Una labor que ya hacía con éxito el comercio de proximidad y con lo que pretenden quitar espacio a estaciones de BiciMad. El espacio público de Madrid, de nuevo, rendido ante intereses de grandes corporaciones”, reprochó. Sin embargo, desde la cuenta de X de esta formación celebran ahora que el Ayuntamiento haya reculado y haya sido la presión vecinal la triunfadora. “Las tiendas de barrio siempre han aportado conocimiento, confianza y trato humano a la hora de comprar, y además llevan años recogiendo paquetes sin ningún problema. Almeida quería sustituirlos por taquillas, pero la presión vecinal lo ha marcado el límite. El comercio de proximidad no se toca”, han publicado en un mensaje en redes.

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