La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, no acudirá finalmente al inicio del curso académico en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), donde está previsto que se lleve a cabo una protesta por la gestión de su gobierno en esta etapa educativa.
El pasado martes, la región anunciaba a última hora de la tarde la presencia de Mercedes Zarzalejo, consejera de Educación. Preguntados por este periódico, desde la consejería no explican a qué se debe la ausencia de la responsable regional, mientras que fuentes de la organización de la protesta lo conciben como una “gran victoria”: “Ayuso se ha echado para atrás”, dicen a este periódico.
Las voces consultadas por este medio indican que la presencia de la máxima representante de Sol “se había anunciado en la universidad internamente”. Alumnado y profesorado, apoyados por sindicatos y organizaciones u otros espacios en favor de la mejora de la educación pública, habían llamado a una movilización a partir de las 11:30 horas.
Dicha movilización, dicen, se mantiene. Tendrá lugar por la presencia de un miembro del gobierno: "Aunque no viniese nadie. Solamente con el anuncio de que iba a venir (Ayuso), tal y como está la situación no es como para quedarse callados (…) No tenemos nada que celebrar”.
“Igual que Emilio Viciana era objeto de movilizaciones cuando iba a sitios, en el caso de Zarzalejo con más motivo, porque hay cuestiones todavía más sorprendentes”, definen, refiriéndose “al anuncio de 16.000 millones de euros para las universidades, que en realidad se queda en 7.000”: “Hay un trato irrisorio y estafador”.
La presidenta de la Comunidad de Madrid preside este miércoles, como es habitual, el Consejo de Gobierno de la región, y por la tarde asistirá a un homenaje a las enfermeras organizado por el periódico La Razón.
El pasado martes por la mañana, este periódico preguntaba también a la Consejería si podía confirmar la presencia de Ayuso en la UAM, pero se remitía a la agenda que llegaría a los medios de comunicación horas después y que confirmaba la presencia de Zarzalejo.
La universidad, en pie de guerra
A través de un comunicado, estudiantes y trabajadores de la universidad mostraban su objetivo de “decir alto y claro a la presidenta de la Comunidad de Madrid que no es bienvenida en la universidad pública que pretende desmantelar porque las universidades públicas de Madrid están económicamente asfixiadas desde hace casi dos décadas”.
El texto, que hicieron público en redes sociales, lamentaban que “no hay plazas suficientes en la pública mientras la privada no deja de crecer”, que continúan “teniendo las tasas más alta del Estado y la inversión más baja por estudiantes” o que el personal docente sigue “sobrecargado y no se ofrece ninguna solución”.
La comunidad universitaria considera que “esta situación es insostenible, fruto de la voluntad política de un gobierno madrileño que quiere destruir la universidad pública para hacer negocio con la educación de los madrileños”. “Esta desfinanciación obliga a las universidades a buscar financiación de empresas privadas, priorizando los programas de estudio que estas empresas consideran rentables y subordinando la formación y la investigación a intereses mercantiles”, relatan.
Asimismo, suman como motivo para la protesta el “preocupante clima de control y restricción que se está instalando en los campus”. “La universidad, que debería ser un espacio de libertad, debate y pensamiento crítico, se convierte día a día en un lugar donde la actividad académica y asociativa se ve vigilada y limitada (…)”, apuntan, con un mensaje contundente: “La universidad pública no se vende”.
El llamamiento a esta nueva protesta se produce meses después de que el Gobierno de la Comunidad de Madrid firmara un acuerdo de financiación plurianual con los rectores madrileños en marzo de 2026.
“El sistema universitario madrileño es el único que aún no ha recuperado las cifras de presupuestos anteriores a la crisis de 2008, y el infame pacto de infrafinanciación solo apuntala esta situación”, deslizan desde la plataforma por la Universidad Pública, movimiento que destaca que, con el señalado acuerdo, “apenas se alcanza la raquítica cifra del 0,4% del PIB en financiación de sus universidades públicas, mientras que la LOSU obliga al 1% y la media nacional se sitúa en el 0,7%”.
La parte firmante celebraba en el momento de la rúbrica que la inversión en los campus será de 14.800 millones de euros hasta 2031, según informaba el Gobierno regional entonces, con un aumento del 41% de los fondos específicos. Mientras tanto, en el sexto año de modelo se sumarán otros 500 millones de euros adicionales.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.