Las universidades públicas de la Comunidad de Madrid (Complutense, Autónoma, Politécnica, Alcalá, Carlos III y Rey Juan Carlos) mueren lentamente como consecuencia de una infrafinanciación programada, en beneficio de las campantes empresas privadas que suman cada vez más licencias y estudiantes. Profesores, personal administrativo y de servicios y alumnado son ignorados por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, cuyo último movimiento consiste en impulsar un plan contrario a la propia ley autonómica y que perpetúa la decadencia de los centros públicos, pero no piensan frenar sus protestas hasta ser escuchados.

Una nueva semana de reivindicaciones da comienzo en las universidades, castigadas con la reducción de personal, el impago de las subidas salariales de los trabajadores, la disminución de la especialización docente, el recorte de másteres y grados, el aumento del número de alumnos por clase, la esquilmación de las becas, la eliminación gradual de la investigación o la venta de terrenos públicos universitarios, entre otros muchos ataques. El último acuerdo de financiación, firmado con los seis rectores, ya señalados como traidores por la comunidad universitaria, ahonda en estas realidades.

Por ello, este lunes 13 arrancan las movilizaciones, que alcanzarán su punto álgido el jueves 16, con la celebración de un referéndum en la Universidad Complutense, y el domingo 19, cuando las plataformas de los seis centros marcharán en una manifestación, que partirá de Atocha a las 12:00 horas y culminará en la Puerta del Sol. El Plan de Financiación Plurianual, cuya finalidad es aplicar ajustes y recortes para corregir la situación de déficit a la que se ha visto sometida la universidad por la infrafinanciación acumulada, es el enemigo que combaten.

Infrafinanciación histórica

La ley mandata a los Gobiernos autonómicos dotar a las universidades públicas de una financiación estructural que les permita hacer frente a las nóminas, los gastos corrientes y el mantenimiento de sus infraestructuras. En Madrid, las transferencias realizadas por Ayuso ni siquiera cubren el gasto de personal y su Gobierno, incumpliendo la propia ley de la Comunidad, debe a las universidades 1.150 millones de euros solo en concepto de pago de nóminas. Sin embargo, a la baronesa del Partido Popular (PP) le parece un éxito y más que suficiente la pírrica subida anunciada.

La financiación debería alcanzar, legalmente, el 1% del Producto Interior Bruto (PIB) de la región, pero no se alcanza ni siquiera un 0,4%. Con la reforma anunciada, en la que se ponderan como financiación las tasas que pagan los estudiantes y sus familias, apenas lleva el total a un 0,5% de cara a 2031. Dentro de los 14.800 millones anunciados para el periodo 2026-2031, la Comunidad ha tenido la desvergüenza de contabilizar las transferencias corrientes a las universidades que ya realiza (7.680 millones), la recaudación de las matrículas (3.340 millones) y otros fondos que las universidades obtienen por su cuenta (2.500 millones).

Es decir, la Comunidad de Madrid tan solo incrementa el presupuesto en 1.280 millones para el conjunto de años que quedan hasta superar 2031. Una cuantía que apenas da para adeudar los salarios debidos y que, ni de lejos, salvaguarda la estabilidad y vida de las universidades públicas. “Intenta despistar a la opinión pública inflando las cifras”, denuncian desde las plataformas. “Se trata de un incremento muy lejos del horizonte marcado por la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU)”, exponen, documentando que se pasaría de destinar un 0,36 % de su PIB a universidades en 2025, a invertir en torno a un 0,45 % en 2031.

Más allá de situarse a años luz del 1%, el plan incluye también aspectos muy lesivos de la Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia que quería aprobar Emilio Viciana antes de ser cesado gracias a la presión de la comunidad universitaria. Lo más peligroso, señalan las plataformas, es “la introducción de la corresponsabilidad de las universidades en su financiación (obligándolas a mendigar capital privado), el control económico de las universidades mediante la asfixia y los objetivos de financiación, y la especulación y puesta de los bienes públicos al servicio de intereses privados”.

Por todos estos motivos, las plataformas en defensa de las universidades públicas madrileñas rechazan este Acuerdo de Financiación Plurianual y llaman a la participación de todos los madrileños en las protestas porque estas prácticas no son exclusivas del ámbito universitario. La educación, al igual que la sanidad o la independencia, sigue subiendo escalones de clasismo y desigualdad bajo el dominio absoluto de Isabel Díaz Ayuso, catalizadora de un nuevo nivel de privatización que amenaza a los madrileños. Si los madrileños no responden, pronto no quedará nada público en la Comunidad.

Referéndum en la UCM

Antes de la gran manifestación del domingo, el jueves se celebrará un referéndum en la Complutense. Las urnas estarán distribuidas por todos los campus complutenses, ubicadas en determinadas facultades: Bellas Artes, Ciencias de la Información, Plaza de las Ciencias, Filosofía y Filología, Derecho, Educación-Centro de Formación del Profesorado, Ciencias Políticas y Sociología, Ciencias Económicas y Empresariales. Las mesas están abiertas desde las 9:00 horas hasta las 18:00 horas, y el recuento de papeletas tendrá lugar frente al Vicerrectorado de Estudiantes de la UCM.

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