Esta semana, el Ayuntamiento de Madrid, liderado por José Luis Martínez-Almeida, resucitaba por enésima vez el sueño olímpico fallido, evidentemente no como sede de ninguna disciplina de los Juegos Olímpicos, sino para complejo multifuncional con auditorio, aulas universitarias e instalaciones deportivas con piscinas interiores y exteriores.
La reforma, valorada en 360 millones de euros, correrá a cargo de Barsento, la sociedad formada por el Atlético de Madrid, Oak View Group (OVG) y Live Nation. De esta manera, la firma se queda con la parcela de 90.000 metros cuadrados, situada en frente del estadio Metropolitano, por 75 años.
Para los Juegos Olímpicos de 2012
La historia de este espacio es una historia de más de 20 años. Todo empezó en 2005, cuando arrancaron las obras del centro acuático con la vista puesta en los Juegos de 2012. Pero tras esfumarse esa candidatura, la estructura quedo desértica, con varios intentos, eso sí, por darle una nueva vida.
El Consistorio de Cibeles anunciaba a bombo y platillo el futuro de las instalaciones, que albergarán, según la idea del equipo del PP, conciertos y eventos con una capacidad superior a 20.000 personas, así como un campus docente para más de 2.300 estudiantes con oferta de educación superior y formación profesional de la Universidad Alfonso X El Sabio. También dispondrá un centro con aforo para 9.000 usuarios, piscinas interiores y exteriores.
Otra promesa incumplida
No cabe ninguna duda de que suena bien. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y la oposición critica el macroproyecto por dos cuestiones principalmente. La primera de ellas es la privatización de un espacio que, aseguran, tras el fiasco olímpico el Ayuntamiento prometió que sería público. La otra, dudas sobre la legalidad.
Antonio Giraldo, portavoz de Urbanismo del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid (PSOE-M) explica a ElPlural.com que “cuando se hizo la modificación de plan general para organizar el entorno, se vendió que éste sería un equipamiento deportivo para los vecinos de la ciudad, especialmente porque no hay un equipamiento deportivo acuático”.
La intención, expone, es que “cuando se terminara” la edificación de la arquitectura que se eleva en San Blas-Canillejas “perteneciera a la titularidad pública, que el equipamiento deportivo fuera para la ciudad de Madrid porque Madrid no tiene piscinas de tamaño olímpico”.
Si bien, Giraldo reconoce que la obra es “bastante cara”, un aspecto que también cree de justicia poner de manifiesto, el Consistorio “puede cumplir la promesa” porque dispone de fondos para ellos.
El otro asunto controvertido pasa por la posible legalidad del proyecto, dado que la calificación de la parcela es de equipamiento deportivo y, en este caso, va a albergar otras cuestiones como eventos musicales o universitarios. El concejal explica que es habitual que, dentro de instalaciones destinadas a un uso, haya otras para uno distinto. “Como cuando dentro de un gimnasio hay una cafetería”, proyecta.
Pero aquí pasa algo distinto. “El proyecto para esta parcela incluye conciertos, la universidad, e incluso se habló de un hotel”, destaca. En este sentido, rememora que cuando se llevó a votación, ellos se posicionaron en contra, pero una persona particular fue más allá y lo llevó al Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que lo anuló en diciembre de 2025.
La cuestión pasa ahora por si el Ayuntamiento ha recurrido o no al Tribunal Supremo. “De ahí que tengamos dudas sobre la legalidad, porque si el plan especial no se ha recurrido, ya se anula definitivamente; y no tenemos claro que todos los usos que se han anunciado esta semana se puedan dar en la parcela”.
En cualquier caso, en lo estrictamente jurídico, y aunque en el nuevo esquema no se plantea el hotel, la duda se mantiene: “Si lo han recurrido, entonces todavía no se ha anulado el plan especial y hay que esperar a que se pronuncie el Tribunal Supremo”.
A finales de 2030
Almeida celebraba la última vida de la ‘ciudad’, haciendo énfasis en las piscinas exteriores, esas “grandes demandadas por los vecinos”. Desde el Ayuntamiento trasladan que las obras empezarán “próximamente” y que el objetivo es que el lugar pueda abrir sus puertas a finales de 2030.
La puesta en uso de la parcela se unirá a la futura Ciudad del Deporte que en la actualidad está construyendo en el ámbito el Atlético de Madrid. Con casos concretos, se espera la apertura de un centro comercial que construirá en la parcela 5, bautizado como el Nasas Madrid.
Este rincón contará con cines, gimnasios, 1500 plazas de aparcamiento, docenas de tiendas, restaurantes, pádel o surf urbano, entre otros servicios. Aunque este centro comercial se abrirá antes que el complejo del centro acuático, con una fecha marcada en 2027, coincidiendo con la final de la UEFA Champions League.