Tras meses de espera y de propuestas ignoradas, el Ayuntamiento de Alcorcón ha decidido llevar a los tribunales a Isabel Díaz Ayuso y a José Luis Martínez-Almeida por el cierre del intercambiador de Príncipe Pío. La alcaldesa, Candelaria Testa, denuncia el caos diario que sufren miles de vecinos del sur, obligados a bajarse en un apeadero improvisado en Cuatro Vientos mientras una infraestructura de 25 millones de euros permanece cerrada.

El origen del conflicto está en las obras de soterramiento en la A-5, una actuación que, aunque necesaria, ha alterado de forma drástica la movilidad de los municipios del sur. Alcorcón, uno de los más afectados, asegura que ha planteado alternativas de manera constante, sin obtener respuesta. En declaraciones exclusivas a ElPlural.com, la alcaldesa Candelaria Testa subraya: “Somos municipios que estamos directamente afectados. La obra es fundamental, pero muy larga y con grandes consecuencias para el tráfico. Eso nos lleva a la única solución: reforzar el transporte público”.

En parte, ese refuerzo ha llegado con 53 trenes adicionales en la C5 de Cercanías, intervalos de cuatro minutos y mejoras en la línea 10 de Metro. Pero en el transporte interurbano la situación es muy distinta, siendo un servicio imprescindible para que miles de vecinos de la zona puedan trasladarse al trabajo, a las clases o a cualquier destino que necesiten. “Nuestros autobuses se tienen que dar de baja obligatoriamente en Cuatro Vientos. El apeadero es totalmente improvisado e inseguro. Son muchísimos los viajeros que tienen que bajar ahí para entrar por una boca de Metro estrechísima”, denuncia la alcaldesa.

El Ayuntamiento de Alcorcón asegura que no ha permanecido de brazos cruzados, pero que aun así continúan ignorándoles. “Siempre hemos sido propositivos con el Consorcio Regional de Transportes. Llevamos diferentes propuestas para dar alternativas. Todas han caído en saco roto. El último intento fue en agosto y, tras no recibir respuesta, decidimos pasar a la acción judicial”, explica la regidora.

Para Testa, el problema es la poca importancia que dan Ayuso y Almeida al transporte público, una cuestión además política, con la idea de priorizar el vehículo privado frente al transporte público interurbano. Y mientras tanto, las consecuencias las pagan los vecinos: “En Alcorcón vemos largas colas para coger el autobús, algo que nunca había pasado”.

Este verano, miles de vecinos han tenido que soportar uno de los más calurosos de los últimos años esperando el autobús en marquesinas sin condiciones mínimas para protegerse del sol y ahora, con la llegada del invierno, no hay ninguna esperanza de mejora. Viajeros hacinados en paradas de autobús, esperas interminables sin sombra y trasbordos forzosos en un apeadero se han convertido en la nueva rutina.

Para muchos vecinos de Alcorcón y otros municipios del sur, ir a trabajar o estudiar se ha convertido en una carrera de obstáculos. “Hablamos de miles de personas que cada día pierden más tiempo en sus trayectos, en condiciones indignas. No pedimos nada extraordinario, solo que se les escuche y se les ofrezca una alternativa real. No es una cuestión de meses: la reforma va a durar unos dos años”, insiste la alcaldesa.

Un intercambiador "fantasma" que cuesta millones

La alcaldesa denuncia que el cierre de Príncipe Pío no solo afecta a los viajeros, sino también a las arcas públicas. “Ese intercambiador nos está costando a todos los madrileños millones de euros. Y lo grave es que está vacío. Hemos solicitado los informes que supuestamente avalan esta decisión y seguimos esperando”.

El coste, insiste, no recae únicamente en los usuarios, que siguen pagando su abono transporte o billete, sino también en los propios ayuntamientos que financian el sistema. “Alcorcón aporta cada año 1.086.000 euros al Consorcio para que esas líneas funcionen. Y hoy no funcionan”.

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