Este fin de semana ha sido calificado de histórico desde la Unión Europea. Después de más de dos décadas de negociaciones el sábado se firmó en Asunción, Paraguay, el acuerdo Unión Europea- Mercosur.
En cifras, afecta o beneficia, según a quien se pregunte, a casi 800 millones de personas, representando el 20% del PIB global. A pesar de que los dirigentes de la UE, en un instante como el actual propiciado por las políticas expansionistas del presidente norteamericano Donald Trump, han asegurado que este acuerdo “envía un mensaje muy poderoso al mundo”, el mismo generó, provoca aún y seguirá creando polémica, fundamentalmente en el viejo continente.
Este lunes los tractores continuarán cortando carreteras en Ourense, y las diferentes entidades, asociaciones y colectivos advierten de las consecuencias de un convenio que, tal y como señalan, les perjudica y les sitúa en una posición de inferioridad con sus colegas latinoamericanos.
En Galicia, al margen de las protestas de agricultores y ganaderos, el asunto ha llegado al Parlamento autonómico, con las acusaciones vertidas por el Bloque Nacionalista Galego.
Su portavoz en materia de Medio Rural, Secundino Fernández, reprochó a los 'populares' de “vender a las productoras y productores agrarios, a las personas consumidoras y a Galicia” con su apoyo al acuerdo de Mercosur.
La afirmación se enmarca en el rechazo la semana pasada por parte del PP a una iniciativa nacionalista en contra del tratado.
El diputado del BNG fue claro a la hora de indicar que “lo único que vale es votar en contra del acuerdo UE-Mercosur, que va a ser desastroso para el rural gallego”. Fernández censuró el “cinismo, las mentiras y las medias verdades” del partido presidido por Alfonso Rueda porque “pretende engañar al sector rural “diciéndole una cosa y votando otra”.
Los nacionalistas gallegos recordaron, en este sentido, que ya el PP dio luz verde en el Parlamento Europeo al tiempo que se nego a rechazarlo en el gallego en un debate celebrado en Pleno a iniciativa del BNG.
“El propio presidente de la Xunta, el señor Rueda, dijo que era una oportunidad para Galicia e incluso ofreció los puertos gallegos para la entrada de los productos agrarios del Mercosur”, añadió Secundino Fernández. Por ello, “pese a lo que diga el PP ahora, el acuerdo comercial está negociado desde diciembre de 2024 y ya no se puede modificar ni mediante cláusulas de salvaguarda sin el consentimiento de Mercosur, que se ha mostrado en contra de cualquier cambio”.
Las quejas de los que se oponen a un convenio de este tipo giran en torno al posicionamiento en el que queda el sector en Galicia. Así, el portavoz nacionalista de Medio Rural enzatizó que tiene como objetivos fundamentales “la liberalización del comercio entre la UE y los países del Mercosur y la eliminación de aranceles, lo que hará que los mercados europeos se llenen de productos a precios muy bajos, con el riesgo que eso supone para la supervivencia de los productores gallegos”.
Para explicar la posición del BNG subrayó que solo Brasil produce 120 veces más carne de vacuno que Galicia y el doble de la producción europea. A esto se une la carne de ave en la “estamos en una situación similar y en el caso de la apicultura solo Argentina produce más que toda la UE y 30 veces más que Galicia”.
Según las previsiones de los nacionalistas que consideran “incomprensible” el respaldo de los 'populares' al acuerdo, el mismo conllevará el empobrecimiento y la desaparición de pequeñas y medianas explotaciones del país por noo poder competir con precios tan bajo y la entrada de productos alimentarios sin garantías.