Ernesto Serra, el chófer de Carlos Mazón cuando era president de la Generalitat Valenciana, ha declarado este lunes en la comisión de investigación de la DANA en el Congreso de los Diputados, donde ha desmentido la versión de los hechos defendida por el entonces principal dirigente valenciano y su equipo, precisando que aquel trágico 29 de octubre lo recogió “sobre las ocho” de la tarde.

Cabe recordar que Mazón mantuvo el argumento de que él se incorporó en la reunión de urgencia del CECOPI “pasadas las siete” de la tarde y, aunque la alerta masiva a la ciudadanía se envió a las 20:11 de aquel trágico día, él no llegó hasta el puesto de l’Eliana hasta las 20:28 horas, momento en el que ya había víctimas mortales por las fuertes riadas, contándose un cómputo de 230 fallecidos.

Con ello, la versión del conductor funcionario público tiene base de relato al vincularse con los testimonios de los escoltas operativos durante aquella jornada, así como un informe de la propia Generalitat, en el que reza que el chófer recibió a las 19:47 horas la orden de recoger al entonces president y llevarlo hasta el CECOPI. Al tiempo, ha referido que no sufrió "presiones" por parte del equipo de Mazón, reiterando que, durante aquellos desplazamientos en coche, no iban escuchando la radio. 

"No he recibido presiones. Jamás he recibido presiones haciendo mis funciones", ha respondido Serra ante la pregunta de la diputada de Compromís en el Grupo Mixto, Águeda Micó, después de que ésta apuntara a esa posibilidad. "Muchos de nosotros pensábamos que usted nos podría ayudar a clarificar los hechos, a aclarar momentos, horarios, y nada más. No íbamos a pedirle nada más aquí, no íbamos a presionarle de ninguna otra forma. Pero sí que veo que usted seguramente habrá recibido presiones por parte de la Generalitat para que hoy no nos conteste a nosotros", había planteado Micó.

Ya cumplió "con su obligación" en el juzgado

Ante las consecutivas preguntas de los portavoces de los distintos grupos parlamentarios sobre su papel el día de la DANA, el chófer ha contestado en todo momento que se refiere a lo ya declarado en sede judicial, reiterando así que ya cumplió con su "obligación" de declarar ante la jueza instructora de Catarroja: "Ya cumplí con mi obligación en la causa penal y me remito a esas declaraciones. Estoy obligado a comparecer, pero no les voy a contestar a sus preguntas", se ha justificado.

Más allá de negar presiones, el compareciente se ha limitado a señalar que nadie le ha aconsejado cómo actuar en la comisión de la Cámara Baja, que es "funcionario", que llevaban la radio puesta durante sus viajes de aquel día y que recogió a Mazón "sobre las ocho" de la tarde, aunque no ha podido concretar la hora exacta.

Esto último se lo ha dicho al diputado de Compromís adscrito a Sumar, Alberto Ibáñez, quien le ha definido como un "profesional honesto que ejerce con responsabilidad su tarea": "Si estás aquí es por la estrategia de manipulación del Gobierno de Mazón", le ha dicho Ibáñez al compareciente, mientras que Micó y el diputado de Podemos Javier Sánchez Serna le han pedido que respondiera por las familias de las víctimas.

"Le veo asustado, el miedo es libre, lo entiendo, pero usted sabe lo que hizo el señor Mazón y es una vergüenza que el PP lo tenga en su grupo parlamentario y bien protegido", ha apuntado el diputado de Podemos.

Desde Vox, Ignacio Gil Lázaro, ha elogiado el "coraje" del chófer por no prestarse a la "sucia tarea" que achaca al PSOE y sus socios parlamentarios. "Creo que es justa su decisión de no dejarse linchar o de no dejarse llevar a terrenos equívocos", ha comentado.
 

En la misma, línea, la parlamentaria del PP, Belén Hoyo, ha dicho que entendía perfectamente que no quisiera contestar y que estaba en su derecho a hacerlo ante el intento del PSOE y sus aliados de convertir "a quien no tiene capacidad de decisión en un instrumento de desgaste político".

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