El Ayuntamiento de Valencia puso en marcha, durante el anterior mandato bajo Compromís y el PSPV, un barómetro municipal de opinión ciudadana para conocer la opinión de los valencianos sobre diferentes cuestiones. No obstante, el publicado este mes de abril deja una lectura controvertida: el PP y Vox llevan casi un año sin preguntar a los valencianos cómo valoran su gestión, tras haber eliminado del cuestionario las preguntas relacionadas con la acción del Gobierno municipal.

Así lo ha denunciado Compromís este fin de semana. Este barómetro fue puesto en marcha por la formación progresista de la mano con el PSPV cuando Joan Ribó era alcalde, pero tanto en esta última encuesta como en la anterior, publicada el mes de diciembre, se ha suprimido el apartado en el que el Consistorio pregunta a los ciudadanos por su valoración de la ciudad en general y por temas como la limpieza, la seguridad, las zonas verdes o los servicios. En la anterior, centrada en la temática de la Innovación, se preguntó por la gestión municipal y las respuestas fueron muy duras para la Corporación municipal: un 23,9% de los valencianos consideraba que la ciudad había mejorado, frente a un 29,5% que afirmaba que había empeorado y un 45,6 que decía que estaba igual. De cara al futuro, un 20,6% pensaba que mejoraría, frente a un 23,6% que apostaba a que empeoraría y un 52,5% que pensaba que seguiría igual. Ello dejaba la nota media de la gestión de María José Catalá en un 5,2 sobre 10. 

"Catalá tiene miedo a la prueba del algodón de la opinión ciudadana. Por eso lleva casi un año ocultando las preguntas sobre la valoración de la gestión municipal. Pero ni así puede esconder el fracaso: su último barómetro dice que casi la mitad de València no tiene suficientes instalaciones deportivas", aporta la portavoz de Compromís per València, Papi Robles. Este último barómetro estaba centrado en la vida saludable y la actividad física, y el principal partido de la oposición señala que el estudio dibuja que "los valencianos quieren vivir mejor y hacen los deberes", pero el Ayuntamiento no corresponde a sus necesidades. "Los valencianos hacen los deberes. Tienen hábitos saludables, hacen deporte y se preocupan por su salud. Pero el gobierno no acompaña con servicios públicos suficientes ni accesibles", ha lamentado Robles.

Compromís pone el foco, en concreto, sobre tres aspectos clave del estudio: el acceso al deporte, el coste de la vida y la salud. Los progresistas valencianos denuncian que tres de cada cuatro ciudadanos no han utilizado nunca un servicio deportivo municipal: "La oferta pública deportiva debe ser de calidad, pero sobre todo debe ser accesible. Si la gente no usa los servicios municipales, es que algo no funciona: o no llegan, o no se los pueden permitir, o simplemente no existen en su barrio", denuncia Robles, que también alerta del impacto del coste de la vida en el bienestar ciudadano: "Cuando la gente dice que no puede comer tan bien como le gustaría porque los alimentos saludables son caros, no estamos ante un problema de hábitos, sino de desigualdad. Eso también es responsabilidad del Ayuntamiento".

Para Compromís, las conclusiones que se pueden extraer del barómetro es que la ciudadanía valenciana se cuida y quiere una ciudad con mejores condiciones que las actuales, pero que el Ayuntamiento no está a la altura y que, además, oculta la visión que tienen los valencianos de su gestión al no preguntarles por ello. "Lo que pide la gente es sencillo: servicios públicos de calidad, accesibles y una ciudad que facilite vivir mejor. Y eso, ahora mismo, no está pasando", sentencia Robles.

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