La ciudad de Mataró ha celebrado este lunes el acto de presentación de su etapa como capital española de la economía social del año 2026, que tiene como lema “reducir desigualdades, crear futuro”. La inauguración llevada a cabo en el auditorio del centro formativo TecnoCampus ha contado con la participación de personalidades como la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, y el alcalde de la localidad, David Bote. Desde el Ayuntamiento se ha explicado que entre los objetivos de la capitalidad está encontrar maneras de contribuir a disminuir las desigualdades económicas y sociales, así como aprovechar la oportunidad para que “sea un escaparate de iniciativas y soluciones” que se puedan aportar tanto desde el municipio como desde Cataluña y el conjunto de España.
Así lo ha asegurado el segundo teniente de alcalde y concejal de Ciudad Próspera, Generación de riqueza y Trabajo digno, Sergi Morales, que se ha encargado de abrir el acto. Morales ha defendido que Mataró es una ciudad con un importante legado en cuanto a la economía social y el cooperativismo que ha mantenido hasta la actualidad. En este sentido, ha señalado que a día de hoy el municipio cuenta con multitud de empresas y organizaciones que hacen de este un referente en este tipo de economía que ha remarcado que “quiere poner a las personas en el centro, apuesta por una gestión democrática y tiene en cuenta el impacto social y ambiental de aquello que hace”.
Morales ha afirmado que “la economía social es ya hoy una alternativa real a la economía neoliberal, un modelo que democratiza la toma de decisiones y que redistribuye la riqueza que generan los trabajadores”. Asimismo, ha apuntado que las nuevas iniciativas que se desarrollen a partir de la capitalidad de Mataró en la economía social tendrán como objetivo principal hacer frente a retos de la sociedad actual como son el acceso a la la vivienda, la movilidad sostenible, la transformación energética, las finanzas éticas o la integración laboral de las personas con dificultades. “Espero que consigamos ayudar a construir un mundo en el que la economía social sea verdaderamente protagonista, porque esto significará también una sociedad más cohesionada, con más justicia social, más dignidad y felicidad”, ha sostenido.
David Bote, alcalde de Mataró, reivindica la economía social como parte del ADN de la ciudad
Por su parte, el alcalde de Mataró, David Bote, ha subrayado que todo lo que tiene que ver con la economía social está impreso en el ADN de la ciudad. Y es que la historia del cooperativismo o economía social en el municipio es larga, puesto que en 1874 se convirtió en sede de la primera cooperativa de España, la Obrera Mataronense, que además fue una de las primeras obras del arquitecto Antoni Gaudí. También acogió al uno de los referentes del cooperativismo en el Estado, Joan Periró, dirigente anarcosindicalista que dirigió la cooperativa Cristalerías de Mataró, una fábrica que durante décadas suministró las bombillas de todo el país.
“Es imposible entender la economía social sin su anclaje al territorio y cada vez que una cooperativa o una entidad social toma una decisión, lo que está haciendo es transformar su entorno más inmediato”, ha reivindicado Bote, que ha indicado que dichas transformaciones sirven para cambiar el modelo productivo “apostando por algunos sectores estratégicos que fomentan el bien común” y “hacen que esas decisiones mejoren la calidad de vida de las personas”. Por esta razón, según el alcalde, desde el Ayuntamiento tienen la responsabilidad de cooperar con el resto de instituciones.
Yolanda Díaz defiende el buen momento de la economía social en España
En su intervención, Yolanda Díaz ha defendido que la situación actual de la economía social en España es “extraordinariamente positiva”. La ministra de Trabajo ha asegurado que el país ha conseguido desarrollar un tejido productivo propio basado en fórmulas democráticas, cohesionadas y fundamentadas en la solidaridad y en los valores clásicos de la economía social como el humanismo o el feminismo. Un logro que se traduce en que sea el único país de Europa con un plan estratégico de más de 2.500 millones de euros.
Asimismo, ha definido la economía social como una economía “radicalmente diferente y que no compite con la economía convencional”, la cual sencillamente pretende “ensanchar un camino para democratizar el trabajo y las relaciones económicas”. Sin embargo, ha denunciado que la economía social todavía tiene demasiados déficits debido al principio de competencia generado por la convencional, al cual ha calificado de “no muy leal”.
La consellera Romero manifiesta la necesidad de un desarrollo económico sea igualitario
De la misma manera, la consellera Alícia Romero ha señalado que la economía social supone “tener una gobernanza más democrática que genera más estabilidad, más compromiso con los trabajadores y un arraigo claro al territorio”. Igualmente, ha abogado por seguir trabajando para que el desarrollo económico respete el principio de igualdad de la economía social.
En relación con ello, la consellera ha puesto en valor el crecimiento del PIB de un 2,7% en el último año, pero ha destacado que, por muy bien que vaya la economía, si no lo perciben las familias, significa que algo no se está haciendo bien desde las políticas públicas. Para Romero, una línea de trabajo segura es potenciar la economía social, argumentando que “es la que realmente genera esta cohesión”.