Son las diez de la noche cuando cojo el teléfono y llamo a Lorena Vázquez: quiero que sea mi segunda entrevistada. Ella, con la generosidad que la caracteriza, me dice que sí, que le pregunte lo que haga falta. Si no tiene miedo de los famosos cuando se enfadan por las exclusivas que publica, ¿por qué habría de tenerlo de un amigo que solo quiere hacerle unas preguntas?

Eso sí, esperamos a hablar cuando termine de ver el último capítulo publicado de la serie Euphoria —donde aparece Rosalía—, a la que está enganchada. Una vez aparecen los créditos, empezamos.

PREGUNTA (P): La primera entrevistada fue Pilar Eyre; tú dijiste de ella que era toda una referente en la prensa del corazón de Cataluña. Ahora la segunda entrevistada eres tú, que también eres otro “icono”.

RESPUESTA (R): Sí, soy un referente, vamos…

P: ¿No te lo crees o qué?

R: La verdad es que no. Convivo con el síndrome de la impostora y siempre tengo la sensación de que me queda mucho por aprender y de que no he conseguido ser la mejor versión de mí misma. Profesionalmente, soy muy dura conmigo. Intento fijarme en las personas que me gustan y ponerme retos, pero ahora mismo no me siento un referente en nada. Aun así, es verdad que el corazón que hacemos Laura Fa y yo es diferente y creo que hemos conseguido una fórmula nueva. Intentamos hacer prensa del corazón con una identidad propia, con perspectiva de género y con un punto de ironía y humor. No queremos solo informar, queremos abrir debates y también entretener.

P: Siempre se ha criticado la prensa del corazón por ser machista. ¿Crees que aún lo es?

R: Desgraciadamente, creo que el machismo nos persigue en todos los ámbitos de la vida. ¡Todavía tenemos mucho trabajo por hacer! Sí que es verdad que, si hacemos una revisión de reportajes de revistas y programas de hace años, vemos que hemos avanzado un poco, porque durante décadas se ha tratado a las mujeres de forma muy machista, pero porque la sociedad también lo era, no solo la prensa. La prensa del corazón siempre ha hecho una muy buena radiografía de lo que es la sociedad; por eso muchas veces nos sirve para analizarla y nos empuja a abrir debates muy interesantes a nivel sociológico.

P: ¿Crees que estamos yendo hacia atrás otra vez?

R: Quiero pensar que no. En los años 80 y 90 hemos visto portadas de revistas que hoy en día sería imposible ver. El hecho de que los periodistas que hacemos ahora prensa del corazón intentemos aprender de nuestros errores es muy positivo. Yo misma, cuando pienso en mis colaboraciones con Alfons Arús en Arucitys, recuerdo haber criticado muchas veces el aspecto físico de mujeres, con comentarios completamente fuera de lugar que hoy en día me avergüenzan.

P: Me has mencionado a Alfons Arús. ¿Mantienes relación con él?

R: No, no he vuelto a hablar nunca más con él desde que me fui del programa.

P: ¿Y quieres explicar por qué?

R: Me despedí de él por correo electrónico. La decisión de irme fue mía, porque dejé de sentirme a gusto en el programa. Me busqué un trabajo que no tenía nada que ver y dejé de hacer pantalla durante dos años. Nunca me he arrepentido de haberme ido. En el programa de Arús estuve ocho años, en los que fui muy feliz, menos el último año allí. Aún conservo buenos amigos de aquella etapa.

P: Él es un genio de la televisión.

R: Lo es, sin duda, pero como todos los genios tiene sus cosas. Aun así, es la persona de quien más he aprendido profesionalmente. No olvido que fue el primero que me dio una oportunidad para trabajar delante de las cámaras. Ojalá las cosas hubieran ido de otra manera.

Estuve con él en la primera temporada de 'Aruseros', en laSexta, y no sé si la presión o el nerviosismo de una nueva aventura televisiva hicieron que cambiaran sus actitudes con parte del equipo.

P: ¿Te gustaría volver a trabajar con él?

R: La verdad es que sí. Tanto con Arús como con Angie Cárdenas siempre tengo la sensación de que tengo una conversación pendiente y me encantaría tenerla. ¡Que las Mamarazzis trabajáramos en 'Aruseros' sería un sueño! Nos haría mucha ilusión recuperar aquella televisión que hacíamos.

P: También me has mencionado a Laura Fa. Hoy en día se os conoce mucho por el dúo Mamarazzis. Espero que no acabéis como Los Javis o como Camela —se comenta desde hace años que no mantienen una buena relación aunque sigan trabajando juntos—.

R: (Ríe) Creo que no nos pasará, y es de las pocas cosas en las que pondría la mano en el fuego. Laura y yo nos entendemos muy bien, y prueba de ello es que no solo somos pareja profesional, sino también amigas. Solo descansamos la una de la otra en agosto, cuando solo hablamos si pasa algo importante. Nos sale de forma natural. Profesionalmente, hay veces que no estamos de acuerdo en algunas cosas, pero tenemos muy buena comunicación.

P: Disteis el salto a 2Cat con Mamarazzis pop & cor. ¿Qué pasó para que el programa ya no esté en emisión?

R: Para nosotras también ha sido una sorpresa. En un primer momento nos renovaron e incluso se habló de hacer un cambio de plató y mejorar la estética y la parte técnica del programa. Sí que es verdad que las audiencias no eran muy altas, pero estábamos por encima de algunos programas que todavía siguen en emisión. Tengo la esperanza de que la próxima temporada podamos continuar y revivir el proyecto. Nos pasó factura tener un plató que no estaba a la altura de la cadena. Si hubiéramos tenido más medios, el programa se habría visto enriquecido.

P: Se publicó que volvíais con un programa de entrevistas.

R: No sabemos de dónde salió aquella noticia, porque se habló de muchos proyectos con la cadena, pero no se había llegado a ningún acuerdo.

P: Ahora estás al cien por cien con el corazón, pero tus inicios fueron en la política territorial.

R: Mi trabajo era seguir cada día al president Pujol. Aquella época la recuerdo con mucho cariño y tenía muy buena relación con él. Le caí en gracia y me trataba muy bien. La corrupción alrededor de toda la familia fue una decepción muy grande, tanto personal como profesionalmente.

P: Para ti y para toda la ciudadanía catalana. ¿Qué relación tienes ahora con la política?

R: Es como si me hubiera peleado con una pareja. Pensar en volver me provoca dolor de barriga. Tenemos una calidad de políticos tan baja y tan poco a la altura que creo que la sociedad española y catalana merece mucho más. Todos los casos de corrupción que conocemos cada día, y lo peor es tener la sensación de que no pasa nada. Como votante, no sé tú, pero llega un punto en que echo de menos caras nuevas y personas que me generen confianza.

P: Caras nuevas y con proyecto.

R: Me da muchísimo miedo que la extrema derecha gane adeptos, cada vez entre gente más joven. Han hecho un trabajo muy bueno en las redes sociales. En ese aspecto, la izquierda debería ponerse las pilas. El avance de la extrema derecha puede hacernos perder derechos que ha costado décadas conquistar.

P: Uno de los principales problemas que tenemos hoy en día es la vivienda. Tú misma has sido víctima de ello.

R: He estado completamente desesperada. No se puede permitir que la gente especule con la vivienda ni que haya grandes tenedores que jueguen con nuestros derechos. La vivienda es uno de los problemas más graves que tenemos, y no le veo salida ni proyectos electorales que nos tranquilicen. Es una preocupación constante. Yo tengo la suerte de poder pagar un alquiler, pero ¿qué pasa con la gente que cobra el salario mínimo interprofesional? Los jóvenes necesitan ayudas; tienen sueldos paupérrimos.

P: Tienes buen discurso político. ¿Te lo han ofrecido alguna vez?

R: Nunca en la vida. No me interesaría nada; creo que no estoy preparada. Me da la misma pereza dedicarme a la política que enamorarme.

P: ¿No tienes ganas de enamorarte?

R: Ninguna, qué pereza. Me ha costado entender que no pasa nada por estar sola y ahora no me imagino en pareja. Soy una soltera feliz y convencida, pero eso no significa estar sola.

P: ¿Echas de menos el amor?

R: Echo de menos la oxitocina que te genera estar enamorada. Echo de menos la ilusión de las primeras cosas o los WhatsApps con un “te quiero”.

P: Siempre puedes enamorarte de tu amigo, Risto Mejide.

R: Claro, qué buena idea. (Ríe) Evidentemente, no. Risto Mejide probablemente reúne varias cosas que detesto en un hombre. Me consta que no somos de sus personas favoritas, pero me encantaría sentarme y hablar un día con él, porque me parece un hombre muy inteligente, aunque hay muchas cosas que no me gustan. ¡Y a mí me encanta discutir!

P: ¿Lo has entendido alguna vez cuando se enfada por las informaciones que publicáis sobre él?

R: Él se enfada y dice que hablamos de su intimidad, pero tengo que decir que no: hablamos de la intimidad que él ha expuesto y publicado. Los riesgos de ponerte en un escaparate son esos. A las personas con privilegios les molesta que señalemos sus comportamientos negativos. Está acostumbrado a las críticas, pero no sé por qué las nuestras le molestan más.

P: El objetivo de estas entrevistas es charlar siempre con profesionales de la comunicación, la cultura y el entretenimiento con raíces catalanas. ¿Crees que Risto aceptaría una entrevista mía? Tengo ganas.

R: Puedes proponérselo. Como le gusta tanto hablar de sí mismo, quizá te la conceda.

P: Ojalá.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora