Xavier García Albiol, el candidato xenófobo elegido por el Partido Popular como candidato a las próximas elecciones en Cataluña, en sustitución de Alicia Sánchez-Camacho, saltó a la primera línea política gracias al apoyo de Convergència i Unió.

CIU dejó gobernar a Albiol
Ocurrió en 2011, cuando el PP presumía de ser socio preferente del independentista Mas. Tras las elecciones municipales, CiU tenía de nuevo la llave de la alcaldía en Badalona. En 2007, los nacionalistas optaron por un pacto tripartito con el PSC e ICV que dejó a Albiol aislado en la oposición. Pero los nacionalistas decidieron cambiar de estrategia.

Entregando Badalona al PP
Todo ello pese a que Ferran Falcó, el candidato de CIU en Badalona, había insistido durante toda la campaña electoral en que era necesario evitar que el candidato del PP y su discurso xenófobo gobernaran la ciudad. Pero pocas horas después de la celebración de los comicios Falcó cambió de opinión: no habría un nuevo pacto para aislar a Albiol.

La izquierda sumaba más
Así, los 11 concejales obtenidos por el PP fueron suficientes para gobernar una ciudad en la que el PSOE había logrado nueve concejales, Iniciativa per Catalunya (ICV), tres y los nacionalistas cuatro. Todo ello pese a que García Albiol ya estaba siendo investigado por la Audiencia de Barcelona por repartir panfletos xenófobos.

Cambio de ciudades
La decisión de Falcó se produjo en un contexto en el que el Partido Popular era socio prioritario de los independentistas. Tanto es así que al margen de Badalona, los dos partidos llegaron a pactos de Gobierno en municipios tan significativos como Reus, donde el PP le dio la alcaldía al convergente Carles Pellicer. El PP también mantuvo los pactos de Gobierno en Sitges y Torredembarra pese a que CIU inscribió a estos dos municipios en una entidad secesionista.

El perfil de Albiol
Cabe recordar que el liderazgo del PP municipal por García-Albiol estuvo marcado por la polémica. Ya en 2010 el juzgado de Instrucción 2 de Badalona llegó a decretar juicio oral contra él por el reparto de panfletos electorales xenófobos, en los que vinculaba a la inmigración con la delincuencia. La Fiscalía consideró “sólidas y consistentes” la acusación de SOE Racisme Cataluña contra Albiol por un delito de provocación al odio, la discriminación o la violencia.

En las semanas posteriores al reparto de los folletos, Albiol continuó promocionando el mismo discurso en diferentes medios de comunicación y actos, como por ejemplo en una butifarrada popular en la plaza de Trafalgar el 19 de septiembre. En ese acto al que asistieron más de 800 personas, la mayoría de avanzada edad, Albiol dijo: “Aquí no tenemos campamentos de gitanos como en Francia, aquí la situación es aún peor, están repartidos por los barrios de la ciudad haciendo la vida imposible a los vecinos y, encima, cuando nos quejamos nos atacan y nos tachan de racistas”.

Y es que Albiol ha defendido, sin complejos, durante años “mano dura” contra los que en su opinión “no se adaptan” y contra lo que denominó “el fraude en las ayudas sociales”, en ambos casos,  claras referencias a los colectivos de inmigrantes.

Sin ir más lejos, el pasado mes de febrero, el entonces alcalde de Badalona mostró su malestar porque se “condena”, a su juicio, alumnos autóctonos a ir al colegio con inmigrantes. García Albiol defendió cambiar el mapa escolar de la ciudad para que las familias pudieran escoger el colegio más adecuado para sus hijos sin tener en cuenta la cercanía. “De este modo se evitarían los guetos porque se está condenando a niños del barrio de Sant Roc a ir a clase con el 90% de extranjeros”, afirmó.