Junts per Catalunya afronta desde hace un tiempo una crisis electoral a causa del auge que las encuestas pronostican para Aliança Catalana -los sondeos más recientes ya la posicionan como tercera o incluso segunda fuerza en Cataluña con un incremento de más de 20 escaños- a costa de una parte importante de sus votantes, una situación que ha obligado a los de Carles Puigdemont a replantear su estrategia, lo que podría conllevar abrirse a pactar con el partido de extrema derecha independentista. Este paso, hasta ahora evitado por los posconvergentes, que junto a los grupos de izquierda del Parlament decidieron aplicar un cordón sanitario a la formación liderada por Sílvia Orriols, cada vez cuenta con el aval de más voces próximas a Junts que ven posible llegar a acuerdos con Aliança. 

El último nombre vinculado a los posconvergentes en expresarse a favor de que Junts se entienda con Aliança Catalana ha sido el empresario y exdirigente de Convergència Democrática de Catalunya David Madí quien en una entrevista publicada este lunes en La Vanguardia ha defendido que el partido de Puigdemont alcance pactos con Orriols, en vez de seguir con la estrategia adoptada hasta el momento. “No soy partidario de cordones sanitarios, sino de avanzar y puede haber acuerdos con Aliança que funcionen y otros que no”, ha señalado. 

A Madí se le conoce por haber ocupado varios cargos en los gobiernos de Jordi Pujol entre 1994 y 2003, así como por haber sido asesor de Artur Mas cuando era presidente de la Generalitat, pero también por haber formado parte del conocido como Estado Mayor del independentismo o “sanedrín”, el grupo de personalidades que dirigieron el procés. Además, tras los acontecimientos de 2017, el empresario mantuvo el contacto con Puigdemont. Por lo tanto, se trata de una figura que ha sido clave para el independentismo y para el sector posconvergente

Artur Mas ha abogado anteriormente por "hablar con Aliança Catalana"

El exasesor de Artur Mas no ha sido la única voz relevante procedente de Convergència que ha instado a Junts a mantener contacto con Aliança Catalana. También lo hizo el propio Mas hace más de un año. A principios de 2025, cuando el pronóstico que los sondeos hacían del resultado del partido de Orriols en las próximas elecciones al Parlament todavía se encontraba lejos del que le otorgan las últimas encuestas, el expresidente de la Generalitat señaló en una entrevista en el Diari de Barcelona que Junts debía “hablar con Aliança Catalana, pero no montar estrategias conjuntas”

Mas opinaba que Junts tenía que estar dispuesto a mantener contacto con Aliança Catalana, apuntando que, gustase más o menos, cada vez contaban con más votos y, por ello, se le debía de tener en cuenta. Sin embargo, el exdirigente convergente diferenciaba hablar con los de Orriols de llegar a “acuerdos de Govern o programáticos”. “Lo que han hecho Junts y Esquerra en algún momento, yo creo que no lo debe hacer. Ahora cortar cualquier tipo de diálogo con la gente de Aliança Catalana cuando resulta que tienen representantes en el Parlament es como si en su momento se hubiese cortado cualquier posible conversación con la CUP”, indicó.

Desde entonces, Mas ha vuelto a abogar por un cambio de estrategia respecto a Aliança Catalana por parte de Junts. El pasado mes de noviembre, defendió en el programa Cafè d’idees de RTVE buscar puntos de acuerdo posibles con Orriols, pese a que estos puedan conllevar alguna renuncia, aunque apostó por priorizar combatir sus tesis con “argumentos sólidos”. A pesar de ello, como Madí hace ahora, Mas abría la puerta a acordar con Aliança, así como, al igual que Madí, aseguraba que los cordones sanitarios eran “un error”, sosteniendo que “lo único que hacen es victimizar a estos partidos, para que luego crezcan, como ha pasado en Ripoll”. 

La posición poco clara de Junts 

En cuanto a la posición de los miembros de Junts, varios de ellos han evitado contestar públicamente a si estarían dispuestos a pactar con Aliança Catalana, como es el caso de su secretario general, Jordi Turull, que en noviembre no descartó poder llegar a un acuerdo con los de Orriols tras las próximas municipales. Aunque señaló que existían “principios y líneas rojas” que no traspasarían, también apuntó que no hablarían de pactos hasta el día siguiente a las elecciones

Quien sí que expresó que estaba abierto a hablar con Aliança Catalana fue el candidato de Junts en Barcelona, Jordi Martí Galbis, que en junio afirmó en declaraciones a SER Catalunya que estaría dispuesto a conversar con la formación de extrema derecha, argumentando que su formación se encontraba en “una posición central” desde la cual habían “muchas más posibilidades de pactar, negociar, dialogar” y de sentarse con la mayoría de fuerzas políticas a excepción de “aquellas que no son democráticas y que están en las antípodas del ideario de Junts”, entre las cuales no incluyó a Aliança Catalana. Sin embargo, tan solo un día después se desdijo de sus palabras. 

Junts endurece su discurso y propone condicionar las ayudas a migrantes a su “capacidad de integración”

Con la cuestión sobre los posibles pactos de Junts con Aliança Catalana todavía en el aire, lo que se ha podido percibir en la estrategia de los posconvergentes en los últimos días ha sido el endurecimiento de su discurso en materia de migración. Si con motivo de la crisis migratoria de Ceuta el partido ya había manifestado en las últimas semanas una posición dura al exigir que Cataluña quede fuera del reparto de menores no acompañados, este martes ha recrudecido su mensaje proponiendo condicionar las prestaciones a personas migrantes a su “capacidad de integración”

Según ha detallado el portavoz de Junts en el Parlament, Salvador Vergés, en una entrevista concedida a EFE, desde el punto de vista de los posconvergentes, las prestaciones a las cuales se puede acceder en Cataluña en materia de vivienda u otras ayudas “deben ser un premio de los deberes” que la persona migrante cumpla en la sociedad. En el partido de Puigdemont reivindican que, en caso de que “la persona recién llegada no demuestre esta voluntad y esta capacidad de integración”, estas “no deben estar a su abasto”. 

Para Vergés, esta medida es diferente a las que proponen Aliança Catalana o Vox, alegando que se encuentra dentro de “un marco de integración bien trabajado” y está formulada con “realismo”, mientras que califica de “populistas e incendiarias” las de los partidos de ultraderecha. En este sentido, el portavoz de Junts considera que ni la formación de Orriols ni la de Santiago Abascal “aportan soluciones realistas” y que, en cambio, ellos cuentan con “cuestiones muy trabajadas”. 

A pesar de la diferencia que desde Junts se remarca entre su iniciativa y las de Aliança Catalana, lo cierto es que esta recuerda a los postulados defendidos por Sílvia Orriols y no es la única propuesta de los de Puigdemont en esta línea. En los últimos meses, los posconvergentes han abogado también por aumentar el  tiempo mínimo que debe estar empadronado un ciudadano en un municipio para poder acceder a una vivienda de protección oficial (VPO) de los tres años requeridos actualmente a los diez años.

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