A pesar de que desde el Gobierno de la Generalitat se vende una especie de 'democracia verdadera', es evidente que en medio de un proceso como el abierto por los independentistas, requiere de unos medios que respiren de la misma manera. El último de los episodios que pone de manifiesto el uso partidista de las instituciones por parte del Govern tiene que ver, precisamente, con los medios de comunicación públicos y la grave denuncia realizada tanto por el Colegio de Periodistas de Cataluña, como por el Sindicato de Periodistas de aquella región.

Ambas entidades han emitido sendos comunicados en los que censuran el “mercadeo” en el reparto de cargos públicos en TV3 y Catalunya Ràdio. Del mismo modo califican de “inadmisible” el hecho de que la responsabilidad de los medios pagados con dinero público, sin darle importancia a la labor que han de desempeñar, se limiten a ser una “moneda de cambio entre partidos”.

Nombramientos
Entre otras cuestiones, en el comunicado del Sindicato de Periodistas se indica que debido a "la polarización política en torno a las relaciones entre Cataluña y España" se registran "nuevos alineamientos" en este caso en relación "a la otra independencia, la de los medios públicos". Así, dicen, partidos políticos que "antes la defendían como condición esencial, ahora el aplazan para tiempos mejores"; igualmente, otras formaciones que nunca lo habían planteado "ahora la reclaman, también por motivos coyunturales como la acusación" de inclinación de la corporación de medios públicos "hacia el soberanismo".

Posible director de SSII
Estas críticas giran en torno a los nombramientos en la dirección de los dos medios catalanes. En el caso de Catalunya Radio, ha sido designado director Saül Gordillo, mientras que para TV3 todavía no hay confirmación del nombre que llegará para llevar las riendas de la televisión pública. No obstante, en relación con este último medio, se baraja para la dirección de los Servicios Informativos a David Bassa, un periodista de Granollers que se caracteriza por su posición política claramente independentista, algo que se puede apreciar en algunos de sus mensajes en Twitter.

 


 

 

 

 

Aunque todavía no es oficial a pesar de que algún medio catalán lo presenta como más que posible aspirante a la dirección de los Servicios Informativos de la televisión pública, parece que su sesgo político a favor de la independencia es más que evidente.

Tanto el Colegio, como el Sindicato de Periodistas de Cataluña, sin mencionar nombre, sí han instado a las autoridades políticas a que los nombramientos que se llevan a cabo sigan criterios profesionales y no partidistas, al tiempo que lamentan que las sustituciones en las mencionadas direcciones vayan al compás de las elecciones, cuando en realidad los mismos en el marco de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales tienen una vigencia de 6 años.