El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado provisionalmente en el pleno celebrado este viernes la modificación de la ordenanza fiscal reguladora del recargo de la tasa turística para excluir del incremento de este impuesto a los albergues de juventud. La iniciativa del Gobierno municipal ha salido adelante con el apoyo del PSC, Junts y ERC; la abstención de BComú; y los votos en contra de PP y Vox. Por lo tanto, el importe del recargo municipal en el precio de los establecimientos destinados a los jóvenes con unos precios económicos y para promocionar el intercambio cultural con otros lugares del mundo no aumentará en los próximos años como sí sucederá en el caso del resto de alojamientos para turistas

De esta manera, el recargo municipal aplicado sobre el precio por noche por parte del Ayuntamiento para los albergues de juventud se mantendrá en los cuatro euros actuales al pasar estos alojamientos a formar parte de una categoría propia, mientras que en el resto de establecimientos turísticos se incrementará un euro cada año, incluyendo este 2026,  hasta 2029, cuando el impuesto alcanzará los ocho euros. Esta subida de la tasa turística se contempla en las ordenanzas fiscales de este año aprobadas el pasado mes de enero, que el Consistorio ha validado ahora modificar de forma provisional. 

Durante su intervención en el debate previo a la votación de la modificación de la ordenanza fiscal sobre el impuesto por pernoctación para los turistas, el teniente de alcalde de Economía, Vivienda, Hacienda y Turismo, Jordi Valls, ha defendido que la exclusión de los albergues de juventud en el incremento de la tasa turística “responde a un criterio de adecuación normativa y, sobre todo, de modelo de ciudad”. Según Valls, la distinción de este tipo de establecimientos “es un reconocimiento explícito de que no todos los modelos de alojamientos turísticos son iguales ni tienen la misma función social ni atienden al mismo perfil de usuarios”. 

Es un reconocimiento explícito de que no todos los modelos de alojamientos turísticos son iguales

Valls ha explicado que la propuesta se sustenta en varias razones que desde el Consistorio creen que son “sólidas”. La primera de ellas es “por adecuación a la realidad del sector”, apuntando que “los albergues de juventud ofrecen alojamientos compartidos con servicios más sencillos” que otros establecimientos turísticos y, por ende, “no se trata de un producto de lujo”. 

En segundo lugar, el teniente de alcalde de Turismo ha señalado “el perfil de los usuarios”. En este sentido, ha destacado que la mayoría de los usuarios de los albergues de juventud son jóvenes, estudiantes y miembros de grupos escolares o de entidades educativas que “se desplazan por motivos formativos, culturales o de convivencia y además con unas tarifas de alojamiento normalmente mucho más baratas que el sector turístico en general”.

Asimismo, desde el Gobierno municipal se ha subrayado que “los albergues de juventud no son considerados estrictamente establecimientos turísticos”. Igualmente, Valls ha indicado que existe también “una cuestión estratégica” debido a que “los viajes educativos, los intercambios culturales y las estancias formativas son una inversión de futuro” para la capital catalana, así como “espacios de conexión, de conocimiento y proyección internacional” que en el Ayuntamiento consideran que es positivo que se continúen facilitando. “Barcelona debe continuar siendo una ciudad abierta, accesible y libre”, ha reivindicado. 

Los Comuns se abstienen para "analizar el expediente y si es necesario presentar alegaciones"

Por parte de Junts, el concejal Arnau Vives ha señalado que votarían a favor de la iniciativa debido a que no se trataba de una alegación sobre el recargo de la tasa turística en sí, remarcando que, como ya han mostrado abiertamente, están “radicalmente en contra de los incrementos generalizados” de dicho recargo. Respecto a la modificación aprobada, ha afirmado que en su grupo municipal están “a favor de fomentar el turismo de calidad” y creen que este “no solo se puede medir en capacidad económica, sino también en capacidad de vivir y visitar la ciudad de Barcelona”. 

Seguidamente, la concejala de los Comuns Tània Corrons ha justificado la abstención de su grupo porque quieren “estudiar en detalle la propuesta y valorar si su diseño se corresponde” al objetivo que defienden y ha sostenido que aprovecharán el período de información pública para “analizar el expediente y si es necesario presentar alegaciones”. Además, ha apuntado que deben estudiar bien la iniciativa debido a la relevancia de la iniciativa. “Barcelona es una ciudad muy tensionada y herramientas fiscales propias como esta ordenanza son imprescindibles para intervenir sobre esta presión”, ha manifestado. 

Desde ERC, el regidor Jordi Castellana ha señalado que la modificación de las ordenanzas fiscales es importante porque por primera vez se plantea “una política fiscal relacionada con el recargo del impuesto turístico que diferencia tipos de fiscalidad” y ha puesto en valor que esto supondrá que el importe a pagar se determine también “en función de otras características que no son sencillamente el hecho de venir a la ciudad”. “Creemos que es interesante el hecho de diferenciar según impacto, capacidad económica y tipología de establecimiento”, ha declarado. 

PP y Vox en contra de la tasa turística

Por otro lado, el concejal del PP Víctor Martí ha asegurado que el recargo turístico se inscribe en una manera de entender la política turística que no comparten y ha subrayado que los populares consideran que los turistas no deberían pagar ninguna tasa por pernoctar en Barcelona. “No compartimos la obsesión del Gobierno municipal de cargar con más y más impuestos una actividad económica tan importante y estratégica para nuestra ciudad”, ha criticado. 

Por su parte, el regidor y presidente del grupo municipal de Vox, Gonzalo de Oro, ha sostenido que la modificación de la ordenanza fiscal “retrata a la perfección las contradicciones ideológicas de la izquierda”, así como, en referencia a Junts, “el seguidismo de una parte de la oposición que le baila el agua”. “Si reconocen abiertamente que los impuestos ahuyentan al turismo joven, ¿por qué niegan ese mismo efecto para el resto de los visitantes?”, ha preguntado. 

Ante estas críticas contra la tasa turística, Valls ha recalcado que “el turismo genera riqueza, pero también impactos importantes” y ha defendido que el hecho de que haya una aportación por parte de los turistas a la ciudad “no es una cuestión de acabar con el turismo, es una cuestión de gestionarlo”.  “A día de hoy, incluso los sectores económicos entienden que se debe gestionar y que la fiscalidad es un buen instrumento de redistribución de riqueza”, ha remarcado. 

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