La situación política en la derecha de Castilla-La Mancha ha vuelto a situarse en el centro del debate tras las críticas lanzadas por el PSOE, que apuntan a un escenario de tensión, divisiones internas y falta de liderazgo en Vox y el Partido Popular.

Desde el PSOE denuncian una “doble guerra frontal” en la derecha castellanomanchega, que, según sostienen, afecta tanto al interior de Vox como a su relación con el Partido Popular.

El secretario de Organización del PSOE, Sergio Gutiérrez, ha hecho referencia al momento interno que atraviesa Vox y ha señalado que también en Castilla-La Mancha se están produciendo movimientos que apuntan a una creciente división dentro del partido, en sintonía con lo que ocurre a nivel nacional, donde distintos sectores críticos han llegado a pedir un congreso extraordinario al líder de la formación, Santiago Abascal.

Además, ha señalado los enfrentamientos directos entre cargos de Vox y del Partido Popular en distintos puntos de la región, como Toledo, Talavera o Ciudad Real, lo que demuestra, a su juicio, una falta de coordinación y entendimiento entre ambas formaciones. Una tensión que, en el caso de Toledo, ya se ha hecho visible con choques públicos dentro del propio gobierno municipal, evidenciando el deterioro de la relación entre ambos partidos.

El dirigente socialista ha asegurado que estos conflictos están teniendo consecuencias directas en la acción política, al impedir el desarrollo de iniciativas relevantes. En este sentido, ha hablado de una “incapacidad para sacar proyectos emblemáticos”, lo que refleja, según su análisis, una situación de bloqueo en diferentes instituciones.

Ni David Moreno ni Paco Núñez son capaces de poner orden en sus partidos y entre ellos

Gutiérrez ha dirigido además sus críticas a los líderes regionales de ambos partidos, cuestionando su capacidad para gestionar esta situación. “Ni David Moreno ni Paco Núñez son capaces de poner orden en sus partidos y entre ellos”, ha afirmado, en referencia al dirigente de Vox en Castilla-La Mancha y al presidente regional del PP.

El dirigente socialista ha ido más allá al asegurar que “han pasado por el cargo, pero la responsabilidad y la capacidad del cargo no han pasado por ellos”, en una de las críticas más duras lanzadas en los últimos meses contra la oposición regional.

Desde el PSOE interpretan este contexto como una muestra de la debilidad estructural de la derecha castellanomanchega, marcada por conflictos internos y enfrentamientos cruzados que dificultan su estabilidad.

Un clima que, además, se ve reforzado por la evolución de Vox a nivel nacional, donde las tensiones internas y el debate sobre su rumbo están empezando a trasladarse también al ámbito autonómico.