El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha respaldado la actuación del Gobierno de España ante la escalada del conflicto con Irán, al tiempo que ha cargado con dureza contra la estrategia internacional de Donald Trump, a la que ha acusado de generar inestabilidad y de arrastrar a Europa a decisiones que considera perjudiciales.
Durante una entrevista este viernes en el programa Espejo Público de Antena 3, García-Page ha defendido que la posición del Ejecutivo de Pedro Sánchez es “correcta” en el contexto internacional actual, apostando por la diplomacia frente a la escalada militar. En este sentido, ha advertido de los riesgos de seguir una estrategia marcada por decisiones unilaterales desde Estados Unidos.
El dirigente castellanomanchego ha sido especialmente crítico con la figura de Trump, cuestionando cómo ha podido alcanzar la presidencia del país norteamericano y asegurando que su liderazgo está teniendo consecuencias profundas. Según ha señalado, el expresidente estadounidense está “destrozando la autoestima completa de los americanos”, en un contexto que ha calificado de grave por sus implicaciones globales.
En materia de defensa, García-Page ha alertado de una “espiral alocada” de incremento del gasto militar, en referencia a las presiones para elevar el presupuesto hasta el 5% del PIB. A su juicio, esta exigencia responde más a intereses externos que a necesidades reales de los países europeos, criticando además que se plantee acompañar ese aumento con la compra de armamento a Estados Unidos. “No nos lo podemos permitir”, ha advertido, subrayando el impacto que estas decisiones podrían tener en otras políticas clave.
En esta línea, ha puesto el foco en las consecuencias que podría acarrear para la Unión Europea, señalando que este aumento del gasto en defensa podría traducirse en recortes en políticas esenciales para Castilla-La Mancha como la PAC o los fondos de cohesión. Un escenario que ha rechazado de plano, advirtiendo de que no se puede supeditar la política europea a decisiones impulsivas de Trump.
Más diplomacia con EEUU
Pese a sus críticas, García-Page ha matizado que existe una diferencia entre discrepar de Estados Unidos y deteriorar las relaciones diplomáticas. Así, ha abogado por mantener el equilibrio: “una cosa es llevarle la contraria a EEUU y otra cosa es herirle el orgullo”, reclamando más diplomacia en la gestión de estas tensiones internacionales.
El presidente autonómico también ha defendido la posición energética de España, destacando que el país cuenta actualmente con un “salvoconducto” gracias al desarrollo de las energías renovables y a decisiones como la denominada excepción ibérica, que han permitido reducir la dependencia de combustibles procedentes de zonas en conflicto.
Además, ha lamentado el cambio de rol de Estados Unidos en el tablero internacional, recordando que hubo una etapa en la que ejercía como referente democrático. Frente a ello, ha criticado que ahora se apoyen regímenes autoritarios, advirtiendo de que “ser seguidistas de los caprichos estadounidenses es malo”.
En clave interna, García-Page ha respaldado el plan de respuesta del Gobierno ante la situación internacional, señalando que las medidas de compensación deben ser “eficaces y proporcionadas”. Según ha explicado, el primer paquete de actuaciones responde a una reacción inicial, pero ha insistido en que cualquier decisión futura deberá ajustarse a criterios de proporcionalidad para evitar impactos innecesarios en la economía.