El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha rechazado este sábado el principio de “prioridad nacional” que Vox ha introducido en sus acuerdos de gobierno autonómicos con el Partido Popular en Aragón y Extremadura. Una fórmula que el dirigente socialista ha calificado de “bastante insultante” por lo que implica en ámbitos tan sensibles como la atención sanitaria.
García-Page se ha pronunciado durante la inauguración de la nueva Escuela Infantil de Velada, en la provincia de Toledo, donde ha cargado contra quienes plantean que el acceso a determinados servicios públicos dependa del origen o la nacionalidad de las personas. El presidente castellanomanchego ha situado el debate en el terreno de la salud, donde ha advertido de las consecuencias humanas y sanitarias de asumir los postulados de la extrema derecha.
Según ha denunciado, son “algunos radicales” los que defienden que, “en vez de atender a la salud o a los enfermos”, las administraciones se limiten a priorizar a quienes tengan “el carnet de identidad español”. Una idea que, para Page, choca frontalmente con la concepción de España como país “abierto, tolerante, solidario”.
Desmontando la "prioridad nacional"
El presidente regional ha planteado el debate con un ejemplo directo: “¿Se puede decir en verdad en España, que somos un país abierto, tolerante, solidario, que ante la enfermedad urgente de un niño no le vamos a atender por el color de la piel?”. Con esa pregunta, García-Page ha cuestionado la deriva de un discurso que convierte derechos básicos en materia de confrontación política.
El dirigente socialista ha insistido en que, si existen recursos y medios, la obligación de cualquier administración debe ser atender a quien lo necesite. “Si podemos hacerlo, si tenemos recursos, si tenemos medios”, ha señalado, remarcando que el sistema sanitario no puede funcionar bajo criterios de exclusión.
Page también ha subrayado una contradicción sanitaria evidente en el planteamiento de Vox. Si una persona a la que se niega atención médica padece una enfermedad infecciosa, ha advertido, el problema deja de ser individual y se convierte en una cuestión de salud pública. “¿Si además esa persona a la que no se le quiere atender tiene una enfermedad infecciosa? Es decir, que puede contagiar a todos los españoles. ¿Tampoco le atendemos? ¿Tampoco se le da prioridad?”, ha preguntado.
Atención a pacientes de Castilla y León
García-Page ha utilizado además un ejemplo concreto para defender una visión solidaria del sistema sanitario. Ha recordado que la zona sanitaria de Talavera de la Reina atiende actualmente a una parte importante de la provincia de Ávila, especialmente de la Sierra de Gredos.
“Estamos hablando de 37.000 cartillas que se suman y que son atendidas desde Castilla-La Mancha, con cargo a Castilla-La Mancha”, ha subrayado el presidente autonómico. Con este dato, Page ha querido mostrar que la cooperación entre territorios forma parte del funcionamiento normal de los servicios públicos y que la sanidad no puede entenderse como una frontera administrativa cerrada. “Al fin y al cabo, el sistema nosotros sí pensamos y creemos que es nacional. La salud es de todos”, ha defendido.
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