Emiliano García-Page ha vuelto a marcar distancias con la dirección federal del PSOE en la víspera de un Comité Federal que se prevé especialmente delicado para el partido. El presidente de Castilla-La Mancha ha advertido este viernes de que defenderá “mañana, y no solo mañana” que la región no va a admitir “bajo ningún concepto” que, “en medio de tanta inmoralidad”, se abra paso otra decisión que también considera “inmoral”: “que se mercadee, se negocie, con el principio de igualdad” en la financiación autonómica.

El mensaje llega apenas unas horas antes de la cita interna que el PSOE celebrará este sábado, en plena sacudida por los casos de corrupción que han aflorado en el seno del partido y del Gobierno, con el caso Ábalos como uno de los principales focos de desgaste político. Page, una de las voces socialistas más críticas con la gestión de esta crisis, ha elevado ahora el tono para vincular dos debates que considera inseparables: la regeneración democrática y la defensa de la igualdad entre territorios.

Durante su intervención en la inauguración de la planta de procesado de pistacho de Agróptimum, en Villanueva de la Jara (Cuenca), el dirigente castellanomanchego ha pedido “que nadie se engañe” sobre cuál será su posición. “Entre mi partido y mis ideas y la defensa de Castilla-La Mancha siempre he antepuesto, y siempre lo haré, los intereses de mi tierra”, ha asegurado.

La advertencia tiene una lectura interna evidente. Page acudirá al Comité Federal después de haber reclamado en reiteradas ocasiones que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se someta a una cuestión de confianza o convoque elecciones anticipadas para dar una salida democrática a la crisis abierta por los escándalos de corrupción. No es una posición nueva, pero sí llega ahora en un momento de máxima tensión, con el PSOE obligado a dar explicaciones y con una oposición de PP y Vox que intenta capitalizar el desgaste mientras evita mirar a sus propios expedientes judiciales y pactos incómodos.

El presidente regional ha insistido en que Castilla-La Mancha no puede aceptar que la debilidad parlamentaria del Gobierno se traduzca en privilegios territoriales pactados con fuerzas independentistas. A su juicio, el debate sobre la financiación autonómica no puede resolverse a cambio de apoyos políticos ni mediante acuerdos bilaterales que rompan el principio de igualdad entre españoles.

“Como presidente regional no puedo pedir que tengamos más que los demás”, ha señalado, antes de cargar contra la lógica independentista. “Eso les pasa a los independentistas, que no es que quieran más, que eso queremos todos, es que quieren más que los demás”, ha afirmado. Con esta frase, Page ha vuelto a situarse frente a cualquier modelo que, en su opinión, pueda beneficiar a determinados territorios en detrimento de comunidades como Castilla-La Mancha.

El dirigente socialista ha defendido que su comunidad está generando empleo y riqueza, pero ha recordado que esa mejora económica solo tiene sentido si se convierte en servicios públicos. “Aquí se genera empleo y riqueza, pero nosotros somos los responsables de convertir esta riqueza y este empleo en hospitales, en carreteras, en ayudas a la generación de más riqueza todavía”, ha reseñado.

En la víspera del Comité Federal, el presidente castellanomanchego se prepara así para llevar a Ferraz una posición incómoda para la dirección socialista, pero coherente con el discurso que viene manteniendo desde hace meses: exigir explicaciones por los casos que golpean al PSOE, reclamar una salida política a la crisis y blindar la igualdad de Castilla-La Mancha frente a cualquier negociación con los independentistas.

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