Las Cortes de Castilla-La Mancha han rechazado este jueves el nuevo modelo de financiación autonómica planteado por el Gobierno de España en un pleno marcado por la confrontación política y, especialmente, por la acusación de "incoherencia" dirigida al líder del PP regional, Paco Núñez. Un debate en el que el Partido Popular ha exigido a los diputados socialistas de la región en el Congreso que rompan la disciplina de voto, mientras desde el PSOE se ha recordado el silencio de Núñez durante los años más duros de los recortes aplicados por los gobiernos de María Dolores de Cospedal y Mariano Rajoy.

Durante el debate parlamentario, el consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha fijado de nuevo la ordinalidad como una línea roja inasumible para el Ejecutivo regional, al considerar que consagra un sistema en el que quien más capacidad económica tiene acaba recibiendo más recursos, rompiendo el principio de igualdad entre ciudadanos. Ruiz Molina ha reprochado además que la propuesta no haya sido negociada de forma multilateral y ha denunciado la falta de transparencia y lealtad institucional por parte del Ministerio de Hacienda.

El responsable autonómico de Hacienda ha advertido de que la reforma no se resolverá a corto plazo y ha defendido la necesidad de un fondo transitorio de nivelación para las comunidades infrafinanciadas. Asimismo, ha subrayado que Castilla-La Mancha sería la comunidad más beneficiada por habitante con la condonación de deuda planteada, con un ahorro estimado de 760 millones de euros en los próximos años, una medida que ha enmarcado en la defensa de los intereses regionales.

En su intervención, Paco Núñez ha asegurado que el modelo del Gobierno de España perjudica claramente a Castilla-La Mancha y rompe principios básicos de igualdad, pero ha centrado su discurso en exigir a Emiliano García-Page que fuerce a los diputados socialistas de la región en el Congreso a votar en contra del modelo. Núñez ha acusado a Page de ambigüedad y ha advertido de que recurrir el sistema tras su aprobación no evitaría el daño para la comunidad, reclamando una oposición frontal desde el primer momento.

El silencio de Núñez durante los años de recortes del PP

Sin embargo, desde el PSOE se ha respondido recordando el pasado reciente del líder del PP regional. La portavoz parlamentaria socialista, Ana Isabel Abengózar, ha reprochado a Núñez que ahora reclame actos de rebeldía cuando permaneció en silencio durante la etapa de los mayores recortes sufridos por Castilla-La Mancha, precisamente cuando él era alcalde de Almansa y presidente de la Diputación de Albacete. “¿Dónde estaba entonces?”, ha cuestionado, subrayando que nunca alzó la voz para defender la financiación de la región frente a los recortes.

Abengózar ha defendido la "coherencia política" de García-Page, recordando que ha mantenido la misma posición en defensa de una financiación justa y solidaria con independencia de quién haya gobernado en España. Ha señalado que Page criticó el sistema durante los mandatos de Rajoy y lo vuelve a hacer ahora con Pedro Sánchez, siempre poniendo por delante los intereses de Castilla-La Mancha frente a cualquier disciplina de partido.

La portavoz socialista ha acusado al PP de "generar ruido sin aportar una alternativa clara" y ha advertido de que la propuesta popular se basa en "ocurrencias cambiantes". Ha recordado que hace apenas unos días Núñez defendía un modelo ajustado únicamente a población y ahora guarda silencio ante la asunción de la ordinalidad por parte de su partido a nivel nacional, un criterio que perjudica directamente a la región.

Sorpresas para Núñez en Zaragoza

En la misma línea, Ruiz Molina ha reprochado al líder del PP regional que durante una década no haya presentado una sola aportación concreta en materia de financiación autonómica, pese a disponer de documentos técnicos entregados por el Gobierno regional. Ha advertido además de que el próximo fin de semana, cuando Feijóo reunirá a sus barones en Zaragoza para hablar sobre financiación autonómica, Núñez podría encontrarse con que su propio partido apoya mayoritariamente la ordinalidad, poniendo a prueba su disposición real a defender Castilla-La Mancha frente a las directrices nacionales.

El debate ha concluido con la aprobación, únicamente con los votos del Grupo Socialista, de una resolución que rechaza el nuevo modelo de financiación por su carácter "regresivo e injusto, al consagrar la ordinalidad". El texto insta al Gobierno de Castilla-La Mancha a utilizar todas las vías jurídicas a su alcance si el modelo sigue adelante y exige una negociación multilateral, así como la creación de un fondo transitorio de nivelación para corregir la infrafinanciación que sufre la comunidad. 

Frente a la exigencia del PP de gestos de rebeldía ajenos, el PSOE ha defendido que la verdadera defensa de la región se demuestra con coherencia sostenida en el tiempo. Una coherencia que, según han subrayado los socialistas, Page ha mantenido siempre, mientras otros guardaban silencio cuando Castilla-La Mancha más lo necesitaba.