La tragedia del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) sigue siendo uno de los temas políticos que imperan en el día a día. 46 víctimas en un accidente en el que aún se investigan las causas, pero en el que ya hay quiénes han decidido señalar culpables y romper la tregua política.
En un nuevo intento de regionalizar todo lo que ocurre, Paco Núñez ha señalado al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, por defender a su compañero de partido y ministro de Transportes, Óscar Puente, por “dar la cara”.
Page ha defendido la gestión de la crisis hasta en dos ocasiones. La última vez asegurando que el problema de la red ferroviaria no es ni de ahora ni de este gobierno, pero con anterioridad, elogiando que el gobierno hubiera dado explicaciones y alertando y criticando a los “buitres políticos” que buscan rentabilidad del accidente.
El presidente del PP de Castilla-La Mancha ha criticado que Page haya realizado esas declaraciones y le ha instado a rectificar porque, dice, “los castellanomanchegos no se merecen que Page defienda a Óscar Puente”.
Paco Núñez, que ha calificado la gestión de Puente de “negligente, nefasta y cargada de mentiras”, se sube al barco de Feijóo criticando la gestión del gobierno de Sánchez en clave nacional, regionalizándolo como suele hacer.
Mazón, Mañueco o Moreno Bonilla
No es la primera vez que Núñez aprovecha cualquier circunstancia para adaptarla a Castilla-La Mancha. Trató de sembrar la duda sobre la gestión forestal cuando su compañero de partido, Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, veía como ardía buena parte de su región y también trató de hacer lo mismo con la crisis de los cribados del cáncer de mama de Moreno Bonilla.
Aunque destaca sobremanera la hipocresía de Núñez al tratar de que Page no defienda una gestión transparente y en la que Óscar Puente ha estado en todo momento en su puesto de trabajo y ofreciendo las explicaciones pertinentes, cuando defendió a un Mazón desaparecido en el día de la DANA y también buscó desesperadamente de relacionar a Page con la tragedia.
Paco Núñez es reincidente en este tipo de actuaciones. Defendió a sus compañeros de partido tratando de regionalizar sus crisis y relacionarlas con Castilla-La Mancha, pero ahora trata de que Page no pueda defender una gestión transparente como la de Óscar Puente.
Sin embargo, y en el día en el que Feijóo declara en el Tribunal Supremo en la investigación de la DANA, Núñez olvida que defendió a un Mazón que, según él, “hizo lo que tenía que hacer”, aunque ni atendiera las alertas de la AEMET ni acudiera al CECOPI cuando habían empezado a contabilizarse fallecidos.
Una gestión opaca y llena de contradicciones frente a un ministro que atiende a los medios de comunicación y ofrece ruedas de prensa de varias horas. Una regionalización de cada crisis nacional en busca de culpar al presidente castellanomanchego. La hipocresía de Paco Núñez, que vuelve a tratar de sacar rédito político de una crisis, como ya alertara Page sobre aquellos “buitres”.