Hablar de autovías y grandes infraestructuras vuelve a ser una de las banderas del Partido Popular en Castilla-La Mancha. Paco Núñez ha reclamado al presidente autonómico, Emiliano García-Page, ambición, planificación y grandes proyectos para impulsar el crecimiento económico de la región. Sin embargo, la reivindicación llega con un detalle difícil de ignorar: fue precisamente un gobierno de su propio partido, el que presidió María Dolores de Cospedal, el que dejó en el cajón algunas de las principales autovías que hoy el PP vuelve a situar sobre la mesa del debate político.
El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha ha vuelto a cargar contra el Gobierno regional por la política de infraestructuras y el estado de la red de carreteras, aunque sus críticas chocan con el legado de su propio partido durante la etapa en la que María Dolores de Cospedal presidió la comunidad autónoma. Entre 2011 y 2015, el Ejecutivo popular paralizó o dejó en suspenso algunos de los proyectos viarios más ambiciosos previstos para el territorio castellanomanchego y que, de haber sido ejecutados, habrían cambiado de forma sustancial el devenir de la región.
Durante una reunión de la Mesa de Infraestructuras del PP celebrada en Esquivias, Núñez ha asegurado que Castilla-La Mancha podría convertirse en la zona de mayor crecimiento económico del sur de Europa si contara con un gobierno con "ambición, ilusión y decisión". El dirigente popular ha criticado además lo que considera falta de planificación estratégica y ha denunciado que el mantenimiento de las carreteras en la región es "un desastre", citando un informe de la Asociación Española de la Carretera que apunta a un déficit acumulado en conservación.
Sin embargo, el discurso del líder del PP se enfrenta a la memoria reciente de la política de infraestructuras en la región. Durante la legislatura en la que Cospedal gobernó Castilla-La Mancha, su Ejecutivo decidió suspender y paralizar varios proyectos de autovías considerados estratégicos para la vertebración territorial de la comunidad autónoma.
Uno de los ejemplos más significativos fue la Autovía del Júcar, una infraestructura que pretendía conectar Albacete con Cuenca y mejorar la conexión con el Levante. El proyecto había sido planteado como una vía esencial para mejorar la movilidad entre ambas provincias, pero quedó paralizado durante el mandato del PP y nunca llegó a desarrollarse en los términos previstos.
Algo similar ocurrió con la Autovía del IV Centenario, concebida para unir Ciudad Real con Valdepeñas y prolongarse posteriormente por la comarca del Campo de Montiel hasta enlazar con la A-32, el eje que conecta Albacete con Linares. Esta autovía estaba llamada a convertirse en un corredor estratégico para la movilidad en el sur de la región, pero también quedó suspendida durante la etapa del Ejecutivo de Cospedal.
La lista de proyectos afectados por aquel parón no se limitó a estas dos infraestructuras. El Gobierno popular también dejó en suspenso la Autovía de la Sagra, una actuación destinada a mejorar la conexión de esta área industrial del norte de Toledo con Madrid. La obra, finalmente, tuvo que ser retomada y culminada años después por el Ejecutivo socialista de Emiliano García-Page, que terminó los trabajos en 2017.
Durante aquellos años tampoco se impulsaron otros proyectos que se consideran clave para la vertebración territorial de Castilla-La Mancha. Entre ellos figura la autovía entre Toledo y Ciudad Real, una reivindicación histórica para mejorar la conexión entre ambas capitales provinciales, o la continuidad de la A-43 hacia Portugal a través de Extremadura, una infraestructura que sigue siendo objeto de debate en el ámbito estatal.
Núñez olvida los recortes de Cospedal
Pese a ese precedente, Núñez ha insistido ahora en que la comunidad autónoma necesita un ambicioso plan de infraestructuras para aprovechar su posición estratégica entre Madrid, Andalucía y el Levante. El dirigente popular ha prometido que, si el PP llega al Gobierno regional, impulsará un Plan General de Movilidad y un Plan Integral de Infraestructuras que incluiría nuevas autovías y conexiones por vías rápidas para favorecer el crecimiento económico y logístico.
En su intervención, el presidente del PP también ha señalado que varias comarcas cercanas a Madrid, como La Sagra, el Corredor del Henares o la Mesa de Ocaña, están perdiendo oportunidades de desarrollo por la falta de inversiones en infraestructuras que permitan atraer actividad empresarial y logística.
Además, Núñez ha acusado al Ejecutivo de García-Page de incumplir promesas relacionadas con proyectos como la Autovía del Júcar, la autovía de la Alcarria entre Tarancón y Guadalajara o la propia Autovía del IV Centenario entre Valdepeñas y el Campo de Montiel.