Nuevo capítulo en la confrontación política por la recuperación de la carrera profesional sanitaria en Castilla-La Mancha. El presidente del PP regional, Paco Núñez, ha asegurado este viernes que no es necesaria una ley para recuperar este derecho, calificando de "embuste" la intención del Gobierno de Emiliano García-Page de aprobar una norma específica para su restitución. Una posición que choca frontalmente con la defendida por el propio Nuñez hace apenas dos semanas, cuando reclamaba precisamente un blindaje legal para garantizar esta medida.

En una comparencia tras la reunión del a Mesa Sectorial de Sanidad del PP de Castilla-La Mancha, Núñez ha insistido en que la recuperación de la carrera profesional no responde a una cuestión técnica, sino política, y ha defendido que basta con voluntad para activarla sin necesidad de tramitar una ley. "No estamos ante un debate técnico, es un debate político", ha reiterado, acusando al Ejecutivo autonómico de retrasar deliberadamente su puesta en marcha con fines electorales.

Sin embargo, el argumento del Gobierno regional se sitúa en el extremo opuesto. El Ejecutivo de García-Page plantea una ley específica no solo para recuperar la carrera profesional sanitaria, sino para blindarla jurídicamente y evitar que pueda volver a ser eliminada con facilidad, como ocurrió en 2012 bajo el mandato de María Dolores de Cospedal. Precisamente ese antecedente es el que se esgrime para justificar la necesidad de dotar de mayor seguridad a este derecho.

La contradicción en el discurso del PP resulta evidente, ya que Núñez ha pasado en apenas unas semanas de reclamar un blindaje legal para la carrera profesional a rechazar ahora esa misma vía, coincidiendo con el debate parlamentario en las Cortes. Este giro se produce, además, después de que los 'populares' intentaran introducir la recuperación de este derecho mediante una enmienda en la ley de acompañamiento de los presupuestos, una fórmula que fue rechazada por la mayoría socialista al considerar que no es el instrumento adecuado para abordar una medida de este calado.

En su intervención, Núñez ha acusado a Page de haber tenido once años para aprobar esta medida, sosteniendo que la exigencia de una ley es una excusa para demorar su aplicación. Ha ido más allá al afirmar que el presidente regional volverá a anunciar su recuperación en campaña electoral, como, según ha señalado, ha ocurrido en anteriores comicios.

Frente a estas acusaciones, el Gobierno de Castilla-La Mancha defiende que la tramitación de una ley permitirá establecer un marco estable, con garantías jurídicas y económicas, que impida retrocesos futuros. El planteamiento del Ejecutivo responde precisamente a evitar que decisiones políticas como las adoptadas en la etapa del PP puedan repetirse, consolidando la carrera profesional como un derecho estructural dentro del sistema sanitario.

El cruce de declaraciones evidencia cómo la carrera profesional sanitaria se ha convertido en uno de los principales ejes de confrontación política en la región, con posiciones cada vez más alejadas entre Gobierno y oposición y con un debate que oscila entre la urgencia de su recuperación y la forma en la que debe garantizarse su continuidad en el tiempo.