La Junta de Castilla-La Mancha y las cinco diputaciones provinciales han firmado un nuevo acuerdo para el desarrollo del Programa de Apoyo Activo al Empleo, que contará con una dotación total de 63,8 millones de euros y permitirá apoyar a más de 6.400 personas en toda la región.

“Se trata de ayudar a quienes más lo necesitan, ofreciendo oportunidades y formación para que puedan incorporarse al mercado laboral de manera sostenible”, ha explicado el presidente regional, Emiliano García-Page, destacando que la iniciativa beneficiará especialmente a jóvenes, mujeres y personas de zonas despobladas.

Page ha recordado los orígenes  de este programa en un contexto marcado por la crisis económica. “El primer plan fue una gota de agua en un océano de necesidad”, ha afirmado, aludiendo a las altas cifras de desempleo que vivía la región cuando llegó al gobierno. “Hoy el plan ha evolucionado y es mucho más quirúrgico, dirigido a quienes más lo necesitan”, ha añadido.

Desde 2015, según el presidente, el mercado laboral en Castilla-La Mancha ha mejorado significativamente, aunque persisten retos importantes, especialmente en el empleo juvenil y femenino. “Hemos reducido el desempleo de forma notable, pero aún quedan desafíos que requieren políticas activas y concretas”, ha reconocido.

“Estamos hablando de personas, de familias, de proyectos de vida”, ha subrayado Page, poniendo el foco en la dimensión social del programa y en cómo estas iniciativas fortalecen la cohesión territorial y social.

Inversión y consenso institucional

El programa cuenta con una inversión de 63,8 millones de euros, cerca de 38,7 millones aportados por la Junta y los 25 millones restantes financiados por las diputaciones provinciales. El presidente ha puesto en valor la importancia del consenso institucional alcanzado entre las administraciones. “Anteponemos el interés general y evitamos enfrentamientos que la sociedad no entendería”.

La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha destacado que esta es la décima edición del programa, consolidando un modelo de colaboración “que está desapareciendo en el conjunto del país, pero que aquí es marca de la casa”. Franco ha señalado que el objetivo principal es atender a quienes tienen mayores dificultades de inserción laboral, como personas con baja cualificación o mujeres que han dedicado su vida al cuidado de su familia y necesitan reincorporarse al mercado laboral.

Actualmente, el programa suma más de 6.800 contratos. “El 63% de las personas beneficiarias son mujeres, 738 tienen discapacidad y cerca de 2.400 viven en zonas despobladas. Uno de cada cuatro contratos se realiza en áreas de extrema despoblación”, ha destacado la Consejera. Además, cuenta con una partida adicional de más de 3,4 millones de euros destinada a formación profesional y un cheque empleo para facilitar la transición del empleo público al sector privado, con más de medio centenar de participantes hasta la fecha.

Apoyo unánime de las diputaciones a un acuerdo clave para empleo

Desde las diputaciones, sus representantes han coincidido en destacar la importancia del acuerdo y su impacto en el territorio. El presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero Masip, ha subrayado que “no hay que dejar a nadie en la cuneta” y ha recordado que, aunque la situación económica ha mejorado respecto a hace una década, “estos planes siguen siendo igual de necesarios para muchas personas”.

Por su parte, el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha señalado que los programas de empleo activo “ayudan a las personas con dificultades para acceder al mercado laboral y mejoran su formación”, destacando además su “doble vertiente”, ya que también permiten a los pequeños ayuntamientos sacar adelante proyectos esenciales. En este sentido, ha puesto en valor que la provincia ha reducido su cifra de desempleo de cerca de 65.000 personas a poco más de 30.000.

En la misma línea, la vicepresidenta tercera de la Diputación de Cuenca, Emma Cano, ha destacado que este programa supone una “oportunidad real” para colectivos vulnerables. Asimismo, ha incidido en la importancia que tiene para los municipios pequeños, donde “en verano se duplica la población y no cuentan con medios suficientes, por lo que estos programas resultan fundamentales para garantizar trabajadores”.

Para el presidente de la Diputación de Guadalajara, José Luis Vega, la iniciativa permite “reinsertar a personas en el mercado laboral que de otra manera no podrían encontrar empleo”, al tiempo que “refuerza la capacidad de los ayuntamientos para mantener sus servicios”.

Por último, la presidenta de la Diputación de Toledo, Conchi Cedillo, ha destacado que la firma del acuerdo es “una apuesta por el empleo de las personas y el futuro de nuestra tierra”, subrayando que “hablamos de familias, de proyectos de vida y de la dignidad que proporciona el empleo”. Además, ha anunciado la puesta en marcha de un plan de empleo propio desde la institución provincial para “aunar esfuerzos” y “llegar a muchas más personas”.