El Gobierno de Castilla-La Mancha se personará como acusación particular en las diligencias judiciales abiertas por la muerte de un lince ibérico en Viso del Marqués (Ciudad Real). El Ejecutivo autonómico ha autorizado a sus servicios jurídicos a intervenir en el procedimiento después de que el ejemplar apareciera muerto en una finca con signos compatibles con haber quedado atrapado en una jaula trampa y cinco heridas punzantes, que podrían haber sido causadas por un arma blanca. Será la investigación judicial la que determine qué ocurrió y, en su caso, las responsabilidades correspondientes.

La portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, ha explicado que la decisión responde a la responsabilidad que tiene la Junta en la conservación y protección de especies amenazadas. La dirigente ha defendido que la Administración autonómica debe actuar cuando existen indicios de que esa protección puede haber sido vulnerada y ha reivindicado el papel de Castilla-La Mancha en la recuperación del lince ibérico. “Como saben, la Junta de Comunidades tiene competencias directas en conservación y protección de especies amenazadas y, por lo tanto, creemos también que tenemos la obligación de defender jurídicamente ese patrimonio natural, cuando existen indicios de que puede haberse cometido un delito”, ha señalado.

Un ejemplar liberado en 2025

El animal era un macho adulto de origen silvestre llamado Torcón, procedente de los Montes de Toledo. Había sido liberado el 20 de marzo de 2025 en los cerros de Urda, dentro de las actuaciones destinadas a favorecer la recuperación de la especie.

El sistema de seguimiento permitió detectar su muerte meses después. Según ha explicado Padilla, durante la madrugada del 6 de noviembre de 2025, el emisor que portaba el lince para su geolocalización lanzó un aviso de mortalidad.

A partir de esa señal, un agente medioambiental se desplazó hasta el lugar desde el que se estaba emitiendo el aviso. Fue entonces cuando localizó el cuerpo del animal en la Finca San Bruno, en el término municipal de Viso del Marqués.

El ejemplar presentaba signos compatibles con haber quedado atrapado en una jaula trampa y cinco heridas punzantes, posiblemente producidas por un arma blanca. Las circunstancias concretas de la muerte deberán determinarse ahora durante la investigación judicial.

La Junta considera que estos hechos justifican su intervención en la causa para defender el patrimonio natural y contribuir al esclarecimiento de lo sucedido. La personación como acusación particular permitirá al Ejecutivo autonómico participar en el procedimiento judicial en defensa de sus intereses vinculados a la protección de una especie amenazada.

No tendría sentido mirar ahora para otro lado

Padilla ha puesto el foco en el esfuerzo que existe detrás de la recuperación del lince ibérico y en los recursos destinados durante años a aumentar sus poblaciones. Para la portavoz, ese trabajo también obliga a las administraciones a actuar cuando un ejemplar muere en circunstancias que pueden ser constitutivas de delito. “No tendría sentido invertir durante años tanto dinero, tanto esfuerzo, tanto trabajo de muchos profesionales en recuperar una especie en peligro de extinción y mirar ahora para otro lado, cuando aparece un ejemplar muerto en circunstancias que pueden ser constitutivas de delito”, ha defendido.

La portavoz ha reivindicado además los resultados alcanzados por Castilla-La Mancha en materia de conservación. Según los datos aportados por la Junta, la región cuenta actualmente con más de un millar de ejemplares de lince ibérico, aproximadamente la mitad de la población existente en la Península Ibérica.

Para Padilla, estas cifras evidencian el resultado de las políticas desarrolladas durante años, pero también implican una responsabilidad adicional para garantizar la protección de la especie.

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