En Castilla-La Mancha puede bastar un puñado de votos para seguir gobernando o abrir la puerta a un hipotético gobierno conformado por PP y Vox. El consutor político Iván Redondo ha puesto números a esa advertencia y ha recordado que la última mayoría absoluta de Emiliano García-Page se decidió por apenas 945 votos en Ciudad Real, el margen que acabó dando al PSOE el escaño decisivo en las Cortes regionales.
Durante la presentación de su libro, "El manual", en la Real Fundación de Toledo, el que fuera jefe de Gabinete de Pedro Sánchez entre 2018 y 2021 ha situado la política castellanomanchega en un escenario de máxima igualdad. Redondo ha hablado de "empate perfecto" entre bloques y ha avisado de que las próximas elecciones autonómicas pueden resolverse por detalles mínimos.
El consultor ha destacado la fortaleza electoral de García-Page, al que ha definido como un "político top" y un "campeón de campeones", pero también ha advertido de que más de una década al frente del Gobierno regional puede convertirse en un riesgo si el presidente castellanomanchego afronta la próxima cita desde la confianza. "Que no le pase como a Florentino Pérez. Que te relajas y de repente te quedas en 15 ó 16, y pierdes el Gobierno", ha señalado.
La advertencia no es menor en una comunidad autónoma donde el PSOE gobierna con 17 diputados, justo la mayoría absoluta, frente a los 12 del PP y los 4 de Vox. Es decir, una pérdida mínima de apoyos podría dejar a Page sin margen y colocar al PP de Paco Núñez ante la posibilidad de alcanzar el poder con el respaldo de la extrema derecha. Redondo lo ha resumido con una frase clara. "Mil votos pueden darle la vuelta al Gobierno".
Volver a centrar su discurso en Castilla-La Mancha
El exasesor de Moncloa ha considerado que la clave para que García-Page vuelva a imponerse pasa por recuperar el pulso regional y volver a centrar su discurso en Castilla-La Mancha. A su juicio, el presidente debe alejarse del ruido nacional y reconectar con el perfil más próximo que le ha permitido construir mayorías amplias en una tierra políticamente disputada. "Tiene que dejar de ser, bajo mi punto de vista, Emiliano García-Page para volver a ser Emiliano", ha afirmado.
"Tiene que ser un poco Quijote y volver a hablar de Castilla-La Mancha, yo creo que por ahí está la reelección que puede lograr", ha apuntado, situando la batalla electoral en el terreno de la identidad regional, la cercanía y la defensa de los intereses propios de la comunidad autónoma.
Pese a las diferencias que García-Page ha mantenido en los últimos años con la dirección nacional del PSOE, Redondo ha rechazado que el presidente castellanomanchego se haya equivocado en su estrategia. Al contrario, ha reivindicado su figura como uno de los dirigentes territoriales más sólidos del panorama político español y ha cerrado su reflexión con un respaldo explícito: "Emiliano García-Page siempre en mi equipo".
El mensaje de Redondo llega en un momento en el que el PP castellanomanchego intenta desgastar a Page mientras sigue sin poder ocultar que su alternativa pasa, exclusivamente, por Vox. La derecha necesita que el presidente socialista pierda la mayoría absoluta y que la suma con la extrema derecha sea suficiente para cambiar el Gobierno. En ese tablero, según el diagnóstico del consultor, Castilla-La Mancha vuelve a aparecer como una plaza decisiva donde cada voto puede tener un valor político enorme.
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