El Gobierno de España ha anunciado este viernes que reinvertirá 3,2 millones de euros en vivienda asequible en Ciudad Real con los ingresos procedentes de la venta de cuatro parcelas del recién inaugurado polígono industrial Oretania al Ayuntamiento, en una operación que vincula directamente el desarrollo económico con las políticas sociales en la capital.

La medida ha sido avanzada por la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, durante la inauguración de la primera fase del parque empresarial, y supone que el Estado destinará íntegramente esa cantidad a incrementar el parque de vivienda asequible en la ciudad una vez se formalice la compraventa acordada en el convenio firmado en 2022 entre el Consistorio y la entidad estatal Casa47, antes Sepes.

Según ha explicado la ministra, el compromiso es inmediato en cuanto se cierre la operación: los fondos obtenidos por la venta de esas parcelas volverán a Ciudad Real en forma de inversión pública para facilitar el acceso a la vivienda, especialmente a jóvenes y trabajadores. No obstante, el anuncio llega sin concreción sobre el número de viviendas previstas ni su ubicación, lo que deja aún pendiente el alcance real de la actuación.

Esta operación se enmarca en la estrategia del Ejecutivo para hacer frente a la crisis de acceso a la vivienda, apostando por fórmulas que permitan movilizar recursos públicos ya generados para destinarlos a políticas residenciales. En este caso, el modelo conecta la expansión del suelo industrial con una respuesta directa a una de las principales preocupaciones sociales, en un contexto de precios al alza y escasez de oferta asequible.

Inversión de 26 millones de euros del Gobierno para la ejecución de un nuevo polígono industrial

El anuncio se ha producido en paralelo a la puesta en marcha de la primera fase del Parque Empresarial Oretania, un proyecto impulsado por el Estado que ha requerido una inversión de 26 millones de euros a través de Sepes, ahora reconvertido en Casa47, y que ha permitido urbanizar más de 100.000 metros cuadrados de suelo industrial repartidos en once parcelas en la primera pase, del total de millón de metros cuadrados que hay destinados para suelo industrial. 

Se trata de una actuación largamente esperada, tras más de dos décadas de tramitación, que aspira a convertirse en motor económico de la capital y que forma parte de un desarrollo global cercano al millón de metros cuadrados. La infraestructura se presenta como una oportunidad estratégica para atraer empresas, aunque el reto inmediato pasa por traducir el suelo disponible en implantación real de actividad económica.

En este contexto, la compra de las cuatro parcelas por parte del Ayuntamiento, valorada en 3,2 millones de euros, se convierte en una pieza clave. Esos terrenos pasarán a ser de titularidad municipal y podrán ponerse a disposición del tejido empresarial, mientras el Estado recupera la inversión para redirigirla hacia vivienda asequible.

Desde el Gobierno se ha defendido que esta fórmula permite actuar en dos frentes al mismo tiempo: reforzar la capacidad industrial de la ciudad y, al mismo tiempo, impulsar políticas públicas de vivienda con impacto directo en la ciudadanía. Sin embargo, la falta de detalles sobre los proyectos residenciales mantiene abiertas las incógnitas sobre plazos y ejecución, en una ciudad donde la demanda de vivienda asequible sigue creciendo.