La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha defendido que la implantación de servicios de radioterapia oncológica en todas las provincias de la comunidad autónoma constituye un hito sanitario poco habitual en regiones con una población similar. La dirigente castellanomanchega ha subrayado que disponer de este tipo de servicios en todo el territorio no es la norma en comunidades con características demográficas parecidas, donde todavía se debate su implantación.
Padilla ha realizado estas declaraciones en referencia al debate que se está produciendo durante la campaña electoral en Castilla y León, donde el acceso a la radioterapia se ha convertido en uno de los temas que enfrentan a los candidatos. En ese contexto, la portavoz ha remarcado que lo que en otras comunidades todavía se plantea como una reivindicación política ya es una realidad consolidada en Castilla-La Mancha.
Según ha explicado, hay quien puede pensar que disponer de servicios de radioterapia oncológica o de medicina nuclear en todas las provincias es algo habitual dentro del sistema sanitario, pero ha insistido en que no es así en comunidades con niveles de población similares a los de Castilla-La Mancha. Precisamente por ello, ha defendido que la red sanitaria castellanomanchega ha realizado un esfuerzo importante para garantizar que estos tratamientos especializados estén disponibles sin obligar a los pacientes a recorrer grandes distancias.
La portavoz del Ejecutivo autonómico ha recordado que el Gobierno regional se marcó como objetivo extender estos servicios a todo el territorio. En este sentido, la comunidad autónoma ha ido incorporando progresivamente nuevas unidades hospitalarias de radioterapia y medicina nuclear con el objetivo de acercar los tratamientos oncológicos a los pacientes y evitar desplazamientos prolongados para recibir las sesiones.
Este modelo se completará definitivamente con la próxima puesta en marcha del servicio de oncología radioterápica en el Hospital de Guadalajara, prevista para el 3 de mayo, una incorporación que permitirá que la provincia disponga también de este tratamiento dentro de su propio sistema hospitalario público.
De dos hospitales con Cospedal a toda la región
La implantación de este servicio culminará un proceso iniciado en la última década. Cuando Emiliano García-Page llegó al Gobierno de Castilla-La Mancha en 2015, solo existían unidades de radioterapia en Ciudad Real y Albacete, lo que obligaba a numerosos pacientes de otras provincias a desplazarse para recibir tratamiento. Con la incorporación progresiva de nuevas unidades en Toledo, Cuenca y ahora Guadalajara, el Ejecutivo regional sostiene que se ha logrado garantizar una cobertura completa en todas las provincias.
Padilla ha insistido en que esta realidad contrasta con lo que ocurre en otras comunidades autónomas con características territoriales similares. De hecho, ha señalado que en la actual campaña electoral de Castilla y León el debate sobre la necesidad de implantar radioterapia en todas las provincias está presente en los enfrentamientos entre candidatos, lo que evidencia que no se trata de una prestación generalizada en todo el país.
En este contexto, la portavoz ha defendido que Castilla-La Mancha ha apostado por un modelo sanitario que prioriza la proximidad de los servicios especializados para evitar que los pacientes tengan que realizar desplazamientos largos y repetidos para recibir tratamientos complejos como la radioterapia. Según ha señalado, lo que en otros territorios sigue siendo una reivindicación sanitaria pendiente, en Castilla-La Mancha ya forma parte de la red asistencial pública.