El Gobierno de Castilla-La Mancha ha contrapuesto este miércoles su disposición a "arrimar el codo" ante la crisis humanitaria de Ceuta al portazo anunciado por varias comunidades gobernadas por el Partido Popular y Vox, que han expresado su rechazo a acoger a los menores migrantes que permanecen en la ciudad autónoma.
El vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero, ha reclamado desde Valdepeñas que se rebaje el tono político, se abandonen las "soflamas" partidistas y se mire con humanidad a los centenares de niños que se encuentran desprotegidos en territorio español después de la llegada masiva de migrantes registrada durante la pasada semana.
Caballero no ha citado directamente al PP ni a Vox, pero el destinatario de sus palabras resulta evidente. Sus declaraciones llegan después de que distintos gobiernos autonómicos de la derecha hayan tratado de desmarcarse de cualquier fórmula de acogida, incluso antes de que el Gobierno de España haya concretado el mecanismo de reparto o la participación que correspondería a cada territorio.
"Mire, yo hablo aquí hoy en nombre del Gobierno de Castilla-La Mancha, y hablo sobre lo que es, evidentemente, una crisis humanitaria", ha comenzado Caballero, que ha situado el foco lejos de las consignas contra la inmigración utilizadas por la derecha y la extrema derecha.
El vicepresidente segundo ha recordado que la emergencia afecta a "miles de personas desplazadas" y, especialmente, a "centenares de niños" que se encuentran en Ceuta, dentro de territorio español y en una situación de desprotección.
Mientras la ciudad autónoma reclama colaboración al resto del país, PP y Vox han optado por convertir la acogida de menores en una nueva batalla política. La negativa resulta todavía más llamativa porque Ceuta está gobernada por el propio Partido Popular, aunque eso no ha impedido que otros ejecutivos autonómicos de las mismas siglas hayan antepuesto su competición con Vox a la solidaridad con una ciudad española desbordada.
El rechazo de estas comunidades deja también al descubierto el doble discurso territorial de la derecha. PP y Vox apelan habitualmente a la unidad de España, pero cuando una parte del país necesita ayuda reclaman que la responsabilidad recaiga exclusivamente sobre el Gobierno central o sobre los territorios fronterizos.
Frente a esa posición, Castilla-La Mancha ha dejado abierta la puerta a participar en una respuesta común, siempre que esté coordinada por el Ejecutivo de España y se aplique con criterios equivalentes para todas las comunidades autónomas.
"La responsabilidad corresponde al Gobierno de España de coordinar todas las Administraciones y, sin duda, de liderar esta crisis humanitaria", ha afirmado Caballero, que ha pedido a los partidos que "respetan la Constitución" que actúen con responsabilidad.
"Deberían bajar el diapasón y dejar las soflamas para las campañas electorales", ha advertido. Una referencia que apunta directamente al ruido político generado por PP y Vox, que han centrado su discurso en rechazar el traslado de menores y en responsabilizar exclusivamente al Ejecutivo central, pese a que la protección de estos niños exige la implicación del conjunto de las administraciones.
La posición de algunas autonomías gobernadas por el PP supone, en la práctica, dejar sola a Ceuta ante una emergencia que desborda sus recursos. La presión de Vox ha vuelto a empujar a los populares hacia las posiciones más radicales, incluso cuando las personas afectadas son menores que se encuentran bajo la tutela de las instituciones españolas.
"Estar dispuestos a trabajar y a arrimar el codo"
Caballero ha defendido que la solidaridad no puede depender del color político de cada gobierno autonómico ni quedar condicionada por los cálculos electorales de los partidos. La respuesta, ha insistido, debe producirse dentro de un marco coordinado y con una distribución equilibrada entre todos los territorios.
"Ante una crisis humanitaria, desde luego, el Gobierno de Castilla-La Mancha sabe que hay que ser prudentes y estar dispuestos a trabajar, a arrimar el codo y, sin duda, a apostar por la solidaridad", ha señalado.
El vicepresidente segundo ha precisado que, hasta este miércoles, el Gobierno de España no había contactado formalmente con la Junta ni había convocado un consejo territorial específico para abordar la emergencia. Por tanto, Castilla-La Mancha permanece a la espera de conocer cuál sería su participación concreta y qué colaboración se solicitaría al conjunto de las autonomías.
Caballero ha subrayado que cualquier respuesta debe garantizar que todas las comunidades colaboren en condiciones similares, evitando que algunos territorios asuman sus responsabilidades mientras otros intentan escapar de ellas mediante recursos políticos, judiciales o discursos de confrontación.
"Hay que ser muy conscientes de lo que significa una crisis humanitaria, donde, lamentablemente, los protagonistas son personas, personas de carne y hueso, a los que hay que mirar con humanidad", ha remarcado.
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