El director de Lanza, un medio de comunicación público controlado por Vox en la Diputación de Ciudad Real, ha publicado un editorial en el que se ha dado por buena una información falsa sobre la salud de Pedro Sánchez, pese a que el propio presidente del Gobierno ha desmentido de forma explícita padecer ninguna enfermedad cardiovascular. El texto ha aparecido publicado este viernes en el medio, financiado con fondos públicos provinciales, lo que ha intensificado la controversia política y mediática.

El editorial, firmado por Jacobo Pérez Miró, un exasesor de Vox en el Parlamento Europeo y que desde hace menos de un año es director del medio controlado por Vox, ha tomado como referencia una información difundida previamente por Libertad Digital y amplificada por voces vinculadas a la derecha y la ultraderecha. Sin aportar pruebas médicas ni fuentes verificables, el artículo ha insinuado que el presidente podría padecer una dolencia cardiovascular y ha cuestionado que su salud sea un asunto estrictamente privado. Además, ha sugerido que el Gobierno debería facilitar informes médicos y ha aludido a supuestas visitas hospitalarias sin respaldo documental.

Pérez Miró ha mantenido una vinculación directa con Vox en distintas etapas institucionales antes de su desembarco en Ciudad Real. Fue jefe de prensa en la Consejería de Industria, Comercio y Empleo de la Junta de Castilla y León durante el periodo en el que Vox formó parte del Ejecutivo autonómico junto al Partido Popular. Posteriormente, ejerció como asesor en el Parlamento Europeo dentro del equipo de la formación de Santiago Abascal.

El contenido del editorial no solo insiste en una información ya desmentida por el propio presidente del Gobierno, sino que ha ido un paso más allá al cuestionar el derecho a la intimidad sanitaria y a exigir la exhibición pública de informes médicos como si se tratara de una obligación inherente al cargo. El texto sostiene que la salud del presidente no es un asunto privado y que un mensaje en redes sociales no basta para desmentir una información de semejante calado.

El planteamiento resulta especialmente delicado cuando se produce desde un medio de titularidad pública, sostenido con el presupuesto de la Diputación de Ciudad Real. No se trata de una columna de opinión en un digital privado con línea editorial definida, sino de un periódico financiado con dinero de todos los contribuyentes de la provincia. En ese contexto, la exigencia de rigor y prudencia informativa debería ser mayor, no menor.

El editorial ha reproducido además el esquema argumental denunciado por el propio Sánchez en su mensaje público: un rumor lanzado desde un digital afín, amplificado por dirigentes del Partido Popular y de Vox, y finalmente normalizado en espacios mediáticos próximos ideológicamente. Que ese recorrido haya culminado en un editorial del Diario Lanza abre una reflexión sobre el papel que está desempeñando en la actualidad el periódico provincial. Lanza ha sido durante años un referente informativo en la provincia de Ciudad Real, líder en audiencia y considerado un espacio plural en el que tenían cabida distintas sensibilidades políticas y sociales. Sin embargo, episodios como este alimentan la percepción de que el medio público ha podido deslizarse hacia una dinámica muy próxima a los postulados de Vox. 

Críticas al recorrido político del director

El recorrido político previo ha sido uno de los elementos que más críticas ha suscitado en torno a su nombramiento como director de un medio público provincial. Tal y como recogió El Plural, su designación al frente de Lanza se produjo tras el relevo en la dirección del periódico y en el marco del pacto de gobierno entre Partido Popular y Vox en la Diputación. La oposición socialista interpretó entonces que el control efectivo del medio quedaba en manos de Vox, formación que ostenta la vicepresidencia en la institución.

La publicación de este editorial ha reavivado ese debate. Para el PSOE en la Diputación de Ciudad Real, no se trata únicamente de una opinión controvertida, sino de la difusión de un bulo previamente desmentido por el propio afectado, utilizando un altavoz financiado con recursos públicos. Los socialistas han subrayado que el sueldo del director y el sostenimiento del medio proceden de los impuestos de la ciudadanía, por lo que consideran especialmente grave que se utilice esa plataforma para amplificar una información sin fundamento.

El episodio sitúa en el foco no solo al director del medio, sino también a la responsabilidad política en la Diputación de Ciudad Real, presidida por el 'popular' Miguel Ángel Valverde. La polémica gira en torno a si un medio público provincial debe convertirse en altavoz de estrategias partidistas o mantener un estándar de veracidad y prudencia, especialmente cuando se aborda la salud del presidente del Gobierno a través de un bulo lanzado por tabloides digitales próximos a la extrema derecha. 

Más de un millón de euros públicos en juego

Sostener Lanza ha costado 1,1 millón de euros del presupuesto provincial durante 2025. Es decir, 1,1 millón de euros procedentes del bolsillo de todos los ciudadrealeños destinados a mantener un medio de titularidad pública cuya función histórica ha sido garantizar información local, cobertura institucional y pluralidad democrática en la provincia.

Esa inversión pública ha estado tradicionalmente justificada por la labor informativa del periódico y, sobre todo, por el trabajo de los profesionales que integran su redacción. Periodistas, fotógrafos y técnicos han sostenido durante años un proyecto informativo que ha sido referencia ya no solo en la provincia de Ciudad Real, sino en toda Castilla-La Mancha, cubriendo la actualidad municipal, económica, cultural y social con vocación de servicio público.

El debate abierto ahora no cuestiona la existencia del medio ni la necesidad de contar con una cabecera provincial fuerte. Lo que está en discusión es si el uso que se está haciendo de esa herramienta pública responde a su verdadera utilidad. Cuando un periódico financiado con 1,1 millón de euros anuales publica un editorial que da pábulo a un bulo desmentido por el propio afectado, el foco inevitablemente se desplaza desde la utilidad pública hacia la responsabilidad política y editorial.