Once años después de llegar al Gobierno de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page ha querido mirar este miércoles desde Bruselas al punto de partida de su primera investidura: una comunidad que venía de la etapa de María Dolores de Cospedal, con un paro disparado y con el empleo convertido en una de las principales urgencias sociales de la región. Frente a aquella fotografía, el presidente castellanomanchego ha reivindicado ahora que las cifras del desempleo se han reducido a la mitad pese a que la población activa ha crecido en más de 210.000 personas.

Antes de participar en el pleno del Comité Europeo de las Regiones, Page ha aprovechado su comparecencia ante los medios para hacer balance de sus once años al frente del Ejecutivo autonómico, coincidiendo con el aniversario de su primera investidura como presidente de Castilla-La Mancha. Y lo ha hecho recordando que, cuando tomó el relevo del Gobierno del Partido Popular, el desempleo era uno de los grandes dramas de la comunidad.

“Es un tanto especial también para mí, porque precisamente se cumplen 11 años de mi primera investidura como presidente de Castilla-La Mancha”, ha señalado Page, que ha rememorado el compromiso que asumió entonces para revertir el “terrible dato de paro” que presentaba la región al término de la anterior etapa del PP.

El jefe del Ejecutivo regional ha recordado que en aquel momento llegó incluso a pedir a su propio partido que no le dejara volver a ser candidato si no se conseguía “dar la vuelta” a la situación del desempleo en Castilla-La Mancha. “Ahora no se estila mucho en la política española cumplir con la palabra que se le da a la gente y menos aún establecer ultimátum o autoultimátum”, ha afirmado desde Bruselas.

La comparación que ha planteado Page no se limita a decir que hay menos parados que en 2015. El presidente regional ha puesto el acento en que esa reducción se ha producido a pesar de que hay muchas más personas incorporadas al mercado laboral. Según ha destacado, Castilla-La Mancha ha sumado más de 210.000 personas a su población activa desde entonces, lo que significa que hay más gente trabajando o buscando empleo y, aun así, el desempleo se ha situado en torno a la mitad del que existía cuando llegó al Palacio de Fuensalida.

Ese dato permite al Gobierno regional contraponer dos etapas con una lectura política evidente: la Castilla-La Mancha que dejó el PP de Cospedal, marcada por el paro y los recortes, frente a una comunidad que, según Page, ha sido capaz de crecer, atraer empresas y generar empleo sin que el aumento de la población activa se traduzca en más desempleo.

El paro seguirá descendiendo en junio

El presidente castellanomanchego ha avanzado además que el dato de paro del mes de junio, que se conocerá oficialmente este jueves, volverá a confirmar la buena evolución del mercado laboral en la comunidad autónoma. El último registro publicado, correspondiente a mayo, situó el desempleo en Castilla-La Mancha en 115.455 personas, la cifra más baja para ese mes desde 2008, mientras que la afiliación alcanzó los 814.280 cotizantes, máximo de la serie histórica.

Page ha defendido que la región sigue avanzando en términos económicos y laborales, aunque ha evitado lanzar un mensaje de plena satisfacción. Ha asegurado sentirse “satisfecho”, pero no “plenamente”, porque, según ha advertido, todavía queda trabajo por hacer para consolidar la creación de empleo y responder a las necesidades de la ciudadanía.

“La región sigue creciendo, seguimos atrayendo empresas, seguimos creando empleo, pero hay que seguir dando satisfacción a la gente”, ha subrayado el presidente regional, que ha situado la evolución laboral como uno de los principales balances de estos once años de Gobierno.

La declaración se ha producido en Bruselas, donde Page participa en la sesión plenaria del Comité Europeo de las Regiones. Allí defiende un dictamen sobre relevo generacional en la agricultura, una cuestión especialmente relevante para Castilla-La Mancha por su impacto en el empleo, la actividad económica y la fijación de población en el medio rural.

Con el dato oficial de junio aún pendiente de publicación, Page ha querido fijar ya el marco político de la comparación: once años después de aquella primera investidura, Castilla-La Mancha llega a este nuevo registro laboral con la mitad de paro que al final de la etapa de Cospedal, más de 210.000 personas adicionales en la población activa y máximos históricos de afiliación.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora