El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha presentado una ambiciosa Agenda de Acción por la Vivienda 2026-2030 con la que el Ejecutivo regional prevé movilizar en torno a 500 millones de euros en los próximos cuatro años a través de 32 medidas. Un plan que, según ha defendido, “aporta aire fresco en un debate que está absolutamente colapsado” y que, a su juicio, se ha visto lastrado por la “precariedad política” que vive España.
El eje central del plan pasa por incrementar de forma sostenida la oferta de vivienda. “Lo que hay que abordar de frente es construir muchas más. Solo se va a arreglar el problema construyendo muchas más viviendas”, ha defendido García-Page, quien ha insistido en que las que no se han edificado en los últimos 15 años deben levantarse “en los próximos cuatro o cinco años”.
El presidente regional ha rechazado centrar el debate exclusivamente en la intervención del mercado existente, como el control de precios del alquiler, y ha apostado por aumentar la oferta como vía principal para abaratar el acceso. “La única manera de que haya vivienda asequible es que haya vivienda para todos”, ha subrayado.
Además, ha reivindicado una visión equilibrada del problema, defendiendo que "la vivienda es ante todo un derecho”, pero también “un bien de mercado”. “Contraponer ambas cosas no conduce a nada”, ha señalado, criticando posiciones que, a su juicio, niegan la realidad del funcionamiento económico. “No podemos pensar que esto es un régimen soviético donde toda la vivienda la hace el Estado”, ha añadido.
Un plan con cuatro pilares estratégicos
La Agenda de Acción por la Vivienda se estructura en cuatro ejes fundamentales. El primero se centra en el aumento de la oferta de vivienda, con una inversión prevista de 135 millones de euros. El objetivo es incrementar la construcción de vivienda pública y protegida, especialmente en colaboración con ayuntamientos y entidades privadas.
En este marco, el Ejecutivo ha aprobado la puesta a disposición de dos parcelas en Toledo para la construcción de 231 viviendas en el barrio de Santa María de Benquerencia. Además, se prevé alcanzar más de 1.150 nuevas viviendas en la capital regional mediante distintas actuaciones públicas.
El segundo pilar se centra en la rehabilitación energética y accesible del parque de vivienda, con una dotación de 108 millones de euros. El plan prevé la rehabilitación de unas 3.000 viviendas, además de nuevas convocatorias de ayudas para eficiencia energética y accesibilidad.
El tercer eje está orientado al acceso a la vivienda, con más de 100 millones de euros en ayudas. Entre las medidas destaca una nueva línea de apoyo al alquiler, así como subvenciones para la compra o autopromoción en municipios pequeños. También se incorporan deducciones fiscales y ayudas específicas para jóvenes.
El cuarto pilar aborda las reformas normativas y del suelo, con el objetivo de agilizar la disponibilidad de terreno para vivienda. El Gobierno regional plantea modificaciones en la normativa urbanística para acelerar trámites, fomentar la regeneración urbana y facilitar nuevas promociones.
Avales públicos para cubrir el 20% de la hipoteca
Entre las medidas más destacadas, García-Page ha anunciado que la Junta asumirá a tipo cero el 20% de financiación que los bancos no cubren habitualmente en las hipotecas. “Cualquier ciudadano va a poder suscribir el 100% del préstamo, sabiendo que el 20% lo avala la comunidad autónoma”, ha explicado.
Este mecanismo se articulará mediante acuerdos con entidades financieras y se complementará con ayudas directas en metálico para facilitar el acceso a la vivienda. “Son medidas inteligentes para abordar uno de los principales problemas de acceso”, ha defendido.
Asimismo, ha avanzado iniciativas concretas como la construcción de 120 viviendas en Ciudad Real en edificios de la Junta que quedarán libres tras traslados administrativos. “Todo menos estar parados o cruzados de brazos”, ha afirmado.
Un problema estructural que amenaza la economía
El presidente autonómico ha alertado de que la falta de vivienda se ha convertido en un “cuello de botella” que puede frenar el crecimiento económico. “Hay problemas de mano de obra porque la gente no tiene dónde vivir, como ocurre en Ibiza, y eso pasa a otra escala en todo el país”, ha señalado.
García-Page ha mostrado su preocupación por el impacto social del problema, especialmente entre los jóvenes. “Entiendo el disgusto de quienes no pueden emanciparse, de los padres que lo sufren y de los abuelos que ven que sus nietos no pueden prosperar”, ha afirmado.
En este sentido, ha advertido de que la vivienda “puede hacer caer un sistema político” si no se aborda adecuadamente, al tratarse de una condición básica para el desarrollo vital y económico.
Críticas al enfrentamiento político
Durante su intervención, García-Page ha realizado un diagnóstico crítico del actual escenario político, señalando la falta de mayorías estables en el Congreso como uno de los principales obstáculos para impulsar reformas estructurales. “No es que se imponga una política progresista o de izquierdas, es que no hay mayorías. Tampoco hay una alternativa clara en la derecha que pueda prosperar”, ha afirmado.
En su opinión, esta situación ha generado un “bucle” político que paraliza las medidas de fondo. Como ejemplo, ha citado la falta de avances en cuestiones como la ley del suelo, pese a existir consensos técnicos. “No es posible que casi todo el mundo esté de acuerdo en un planteamiento y que, por intereses filibusteros de la política actual, se quede en un cajón”, ha lamentado.
El dirigente socialista ha criticado además la dinámica de confrontación entre administraciones, en la que, según ha señalado, el Estado y las comunidades autónomas se responsabilizan mutuamente mientras “la víctima es la gente”, ha asegurado.
También, ha apelado a superar lo que ha denominado el “muro” político de la legislatura para poder avanzar en acuerdos de fondo. “Urge tumbar ese muro para abordar muchos problemas en España”, ha concluido, insistiendo en que sin consensos amplios las reformas estructurales seguirán bloqueadas.
“Una agenda integral para más oferta y más ayudas”
Por su parte, el consejero de Fomento, Nacho Hernando, ha defendido que la estrategia del Gobierno regional constituye “una agenda integral” orientada a dar respuesta a la principal preocupación social. “Más oferta, más rehabilitación, más ayudas y menos impuestos”, ha resumido.
Hernando ha detallado que el plan se financiará con fondos propios, estatales y europeos, y permitirá movilizar más de 500 millones de euros. “Nos vamos a ocupar y a preocupar de ser parte de la solución”, ha afirmado.
Entre las actuaciones, ha destacado la construcción de nuevas viviendas, la rehabilitación de otras 1.000 con fondos europeos y nuevas convocatorias de ayudas, así como el impulso a proyectos en ciudades como Toledo, donde se prevé alcanzar hasta 1.150 nuevas viviendas protegidas mediante colaboración público-privada. “El objetivo es claro: facilitar el acceso a la vivienda y mejorar la calidad de vida”, ha concluido.