Castilla-La Mancha ha vuelto a cerrar un mes con buenas noticias en materia de empleo, pese al relato de crisis y catastrofismo que intenta instalar el PP de Castilla-La Mancha cada vez que habla de la situación de la región. El paro registrado ha bajado en junio en 1.602 personas respecto al mes anterior, un descenso del 1,4%, hasta situarse en 113.853 desempleados, según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. La cifra no es una más dentro de la estadística: es el nivel más bajo en un mes de junio desde 2008 y confirma ya cuatro meses consecutivos de reducción del desempleo.

El dato llega apenas un día después de que Emiliano García-Page reivindicara desde Bruselas el compromiso que asumió hace once años, cuando llegó al Gobierno regional tras la etapa de María Dolores de Cospedal. Entonces, según ha recordado el presidente autonómico, pidió a su partido que no le dejara volver a ser candidato si no conseguía “dar la vuelta” al “terrible dato de paro” que arrastraba Castilla-La Mancha. Once años después, los números vuelven a darle munición política: el desempleo se ha reducido prácticamente a la mitad y la comunidad bate récord de población activa, con más de 210.000 personas más.

La comparación con la anterior etapa del PP resulta especialmente incómoda para quienes acostumbran a dibujar una Castilla-La Mancha en crisis permanente. Frente a ese catastrofismo político, los datos oficiales reflejan una comunidad que crea empleo, gana afiliados y sostiene una evolución positiva del mercado laboral. En junio de 2015, al cierre del ciclo de Cospedal, la región todavía tenía 6.032 parados más que cuando la dirigente popular llegó al Gobierno, mientras que la afiliación a la Seguridad Social se situaba entonces en 639.631 cotizantes. Hoy, Castilla-La Mancha ha cerrado junio con 826.912 personas afiliadas, 12.632 más que el mes anterior, lo que supone un aumento mensual del 1,55%.

La mejora también se observa en términos interanuales. En el último año, el desempleo se ha reducido en 5.064 personas, un 4,3% menos, mientras que la afiliación ha crecido en 21.043 cotizantes, un 2,61% más. Son cifras que rebajan el margen del discurso del PP regional, que suele exigir recetas para crear empleo mientras los indicadores oficiales apuntan en sentido contrario: más actividad, más contratación y más personas trabajando en Castilla-La Mancha.

Por sectores, el descenso del paro ha estado liderado por los servicios, con 1.880 desempleados menos, un 2,25% de caída. También ha bajado en Industria, con 152 parados menos; en Agricultura, con 80 menos; y en Construcción, con 9 menos. Solo ha subido en el colectivo sin empleo anterior, con 519 personas más. Al cierre del mes, Servicios sigue concentrando el mayor volumen de desempleados, con 81.603, seguido del colectivo sin empleo anterior, con 10.827.

El paro ha bajado además entre mujeres y hombres, aunque la reducción ha sido más intensa entre ellas. En junio había 74.659 mujeres desempleadas, 1.255 menos que en mayo, frente a 39.194 hombres, 347 menos. También se ha reducido el desempleo juvenil, con 52 parados menos entre los menores de 25 años, mientras que entre las personas de 25 años y más el descenso ha sido de 1.550 desempleados.

El mapa provincial ha dejado un descenso generalizado. El paro ha bajado en las cinco provincias de Castilla-La Mancha, con Toledo a la cabeza, al registrar 868 desempleados menos. Le han seguido Cuenca, con 299 menos; Ciudad Real, con 244 menos; Guadalajara, con 102 menos; y Albacete, con 89 menos. La caída territorial refuerza una lectura de conjunto: la mejora no se limita a un foco concreto, sino que se extiende por toda la comunidad.

La contratación también ha acompañado el buen tono del mercado laboral. En junio se han registrado 75.872 contratos en Castilla-La Mancha, un 7,6% más que en el mismo mes del año anterior. De ellos, 32.963 han sido indefinidos, un 8,8% más en términos interanuales, y 42.909 temporales, un 6,7% más. En porcentaje, el 43,45% de los contratos firmados en la región han sido indefinidos, una proporción que consolida un mercado laboral más estable que el de la etapa marcada por la precariedad y los recortes.

La afiliación a la Seguridad Social ha crecido en todas las provincias. Albacete ha liderado el incremento mensual, con 4.177 afiliados más, hasta los 162.638. Toledo ha sumado 2.649 y alcanza los 281.408 cotizantes; Cuenca ha ganado 2.619, hasta los 86.829; Ciudad Real ha incorporado 1.954, hasta los 185.293; y Guadalajara ha cerrado junio con 110.743 afiliados, tras sumar 1.234.

Page presume de buenas cifras

En sus redes sociales, Page ha resumido el dato con un mensaje de balance político y económico: “Hace 11 años le pedí a mi partido que no me dejara ser candidato si no le dábamos la vuelta a los datos de paro. Hoy las cifras hablan por sí solas”. El presidente regional ha subrayado que el desempleo se ha reducido a la mitad respecto a aquella Castilla-La Mancha que dejó Cospedal y que la región cuenta ahora con un récord de población activa, con más de 210.000 personas más.

 

 

El nuevo dato de junio se suma a una evolución nacional también positiva, con España superando los 22,4 millones de ocupados tras sumar 128.533 afiliados medios en junio, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. En ese contexto, Castilla-La Mancha vuelve a situarse en la fotografía de las comunidades que avanzan en creación de empleo, mientras el debate político regional deja al PP ante una contradicción evidente: insistir en el relato del desastre cuando los datos oficiales caminan en dirección contraria.

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