El nuevo trasvase desde el Tajo hacia el Segura, que prevé el envío de 180 hectómetros cúbicos en los próximos tres meses, ha provocado el rechazo del Gobierno de Castilla-La Mancha. El Ejecutivo regional considera que la decisión supone “dilapidar” parte de las reservas acumuladas en los embalses de cabecera y vuelve a situar en el centro del debate la gestión del agua entre territorios.
La autorización de la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura contempla el envío de 60 hectómetros cúbicos al mes durante marzo, abril y mayo, hasta completar los 180 aprobados. A esta cifra se suman además otros 135 hectómetros cúbicos que permanecen pendientes de ser trasvasados.
Los embalses de cabecera pueden perder hasta el 11% de sus reservas
Ante esta decisión, la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez Rodríguez, ha advertido de que el volumen aprobado puede provocar que “los embalses de cabecera pierdan alrededor del 11% del agua almacenada actualmente”. Además, ha alertado de que esta situación “podría repetirse en meses sucesivos, aprobando trasvases a razón de 60 hectómetros cúbicos al mes hasta el final del año hidrológico con la actual coyuntura”.
Desde el Ejecutivo autonómico han recordado que “aún quedan más de 135 hectómetros cúbicos pendientes de trasvasar”, lo que, a su juicio, incrementa la presión sobre las reservas de la cabecera del Tajo. Además, el Gobierno regional cuestiona que exista capacidad suficiente en el Levante para almacenar esos recursos en estos momentos. “No hay capacidad técnica ni sostenible para poder llevar esos recursos al Levante y a Murcia, más teniendo en cuenta que en estos momentos el Levante y Murcia no necesitan estos recursos al no tener capacidad de almacenamiento”, ha recordado la titular de Desarrollo Sostenible.
En este contexto, el Ejecutivo de García-Page insiste en que “el agua es un recurso escaso y cuando falta y se refleja en informes desfavorables afecta negativamente tanto a las inversiones como a los desarrollos de Castilla-La Mancha”, por lo tanto, “no lo vamos a admitir”, ha subrayado.
El presidente murciano critica que “solo aprueben trasvases para dos meses”
Las reacciones al nuevo trasvase también han llegado desde el Levante, aunque en sentido contrario. El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras (PP), ha criticado, a través de sus redes sociales, que “solo aprueban trasvases para dos meses” y ha hecho referencia a la situación de los embalses de la cabecera del Tajo, que según ha señalado se encuentran “en máximos históricos”.
A su juicio, el Ministerio “juega al trilerismo con el agua para la cuenca del Segura”, al considerar que las decisiones sobre el envío de recursos hídricos se están adoptando con una planificación a corto plazo. Fernando López Miras ha asegurado además que “esto no es gestión hídrica, es tomar la política como rehén de una estrategia política”.
Castilla-La Mancha prepara una demanda por las reglas del trasvase
Tal y como adelantó esta semana la consejera de Desarrollo Sostenible, el Gobierno de Castilla-La Mancha ultima un informe jurídico, que prevén presentar antes de que finalice marzo, con el objetivo de interponer una demanda para modificar las actuales reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura y adaptarlas a lo establecido en la normativa vigente de planificación hidrológica.
De esta manera, Gómez ha reiterado que el Gobierno regional no comparte el actual sistema de gestión del trasvase y considera que se está desaprovechando la oportunidad de actualizarlo para garantizar una gestión más sostenible del agua. “Nos reafirmamos en la necesidad de establecer una demanda judicial por incumplimiento del Real Decreto de la Planificación Hidrológica del Tajo que se aprobó en 2023”, ha señalado.