Parecía zanjada la polémica del AVE de Málaga y ese supuesto agravio, pero el PP madrileño, encabezado por el alcalde de su ciudad, José Luis Martínez Almeida, ha decidido que la Semana Santa no puede suponer un 'punto muerto' en la constante confrontación que los de Feijóo mantienen con el Gobierno de Pedro Sánchez, así que allá que ha marchado el valiente caballero a cruzar media península aún sabiendo que la Alta Velocidad hasta Málaga está interrumpida por las obras de reparación de las vías. Una hazaña. Un auténtico viaje del héroe.

El pasado domingo su homólogo en Málaga, Paco de la Torre, al que según Moreno le quedan otros treinta años en su puesto, aseguraba que la incidencia en la Semana Santa por culpa de las citadas obras serían mínimas, y que finalmente Málaga iba a gozar de un gran ambiente en toda la semana, donde las estimaciones de la Oficina de Turismo eran muy positivas.

Tres días después llegan Elías Bendodo, el que susurraba a Moreno para hacer lo propio con Feijóo en el Congreso, junto a Martínez Almeida. Han venido a Málaga a poner orden ante tanto 'hooligan', en palabras del regidor madrileño. Las incursiones de Bendodo en la comunidad andaluza son, cuanto menos, anecdóticas. Recala a decir que en esta comunidad todo está patas arriba por culpa del Gobierno central mientras que su ex jefe, presidente de la Junta de Andalucía, dice que Andalucía está a la altura de las grandes comunidades de España.

Almeida, por otro lado, no suele dejarse caer por Andalucía. Le tiene demasiado apego a la Villa y Corte. Sin embargo, en esta Semana Santa, ha decidido desplazarse hasta Málaga para cumplir con una tradición que se rememora hasta hace una década, cuando decidió comenzar a salir en procesión con la Virgen de la Paloma, según ha explicado.

Y, en estos diez años, "es la primera vez que no he venido en tren, este año he tenido que venir en avión", se lamentaba Almeida. ¿Cuál es su petición? Buena pregunta. Bendodo ha reclamado a Puente, entre titubeos y dudas en su comparecencia, conocedor que la confrontación estéril que están llevando a cabo por Adamuz es torticera e infantil, una "actualización urgente" del estado de las obras. A eso se reduce todo el agravio en este momento, en que será que Puente quiere tener parado el tren hacia Málaga.

Volviendo a Almeida, su viaje hacia Málaga ha tenido que ser en avión. Es cierto, es más caro, pero estamos hablando de dos cosas fundamentales: en primer lugar, que las obras del AVE no son un capricho para entorpecer nada, sino que forman parte de subsanar una avería. En segundo lugar, Almeida podría realizar esa crítica hacia arriba, reclamando al PP que votara en contra del decreto social que llevó el Gobierno al Congreso de los Diputados en febrero, que entre otras cosas prohibía a las empresas subir precios en situaciones excepcionales. Una medida excesivamente intervencionista y que ahora Almeida ha de pagar.

Por supuesto, para Almeida, otro agravio es que "esta estación tan maravillosa", la estación María Zambrano, de no ser por la malicia de Puente, estaría llena de "muchos madrileños que venían a disfrutar la Semana Santa", porque se ve que para el regidor madrileño lo más importante es que los madrileños puedan "bajar" a Málaga para disfrutar de la temática semanasantera de la ciudad de la Costa del Sol, volverse a Madrid, y volver a "bajar" en cuanto los grados aprieten en la capital para disfrutar de la temática veraniega. Esa es la molestia.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en la estación de tren María Zambrano, en Málaga

"Negar que el AVE no llega a Málaga no genera consecuencias negativas es tomarle el pelo a los malagueños y a los madrileños"; otra vez con los madrileños, de verdad. ¿Nadie le dice que pare?. Siguió: "Negar  que hay perjuicios graves por que no llegue el AVE a Málaga en Semana Santa es tomarle el pelo", sostuvo Almeida triunfal. Por fin un alcalde de Madrid pone orden en Málaga o en Andalucía mientras que Moreno Bonilla está de procesión en procesión grabando un documental cofrade en sus redes sociales y el alcalde de Málaga, al lado de Almeida, que en vez de exagerar la realidad se limita a decir la realidad: que no hay agravio. Pero en qué estará pensando De La Torre, pensará en sus adentros Almeida.

Remató el colega de Florentino Pérez con que hacen falta más Paco de la Torre y menos Óscar Puente, que es un hooligan (dijo de nuevo). Habría que aclarar al alcalde de Madrid -y también a Elías Bendodo- que lo que no hace falta es que continúen repitiendo un bulo, generando odio y desinformación en la ciudadanía mientras que precisamente Paco de la Torre, los hosteleros y el sector turístico de Málaga han remarcado por activa y por pasiva que la incidencia será "mínima".

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