La plataforma 'Salvemos los Corralones', junto a la Asamblea por la Vivienda y el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Sevilla, ha alertado este jueves de una situación de "acoso inmobiliario" y "violencia" ejercida sobre las personas que residen y trabajan legítimamente en los corralones de la calle Castellar. Según denuncian, la propiedad del inmueble -ostentada mayoritariamente por la empresa Garages Santa Inés S.L.- estaría utilizando métodos coercitivos para desalojar el edificio con el fin de venderlo a una promotora interesada en construir un hotel y viviendas de lujo.

En un comunicado, las organizaciones sociales han señalado que las prácticas de "extorsión" se han intensificado en las últimas semanas. Según explican, la propiedad habría contratado a una empresa de desokupación para presionar a las tres inquilinas que aún mantienen contratos en vigor, así como a los usuarios de locales destinados a actividades culturales y artesanas.

El colectivo sostiene que el objetivo final de estas maniobras es dejar el edificio vacío para facilitar la venta a la empresa Arenas de la Bellida S.L. Esta última, según el sindicato, proyecta la construcción de un complejo hotelero y pisos de lujo, siguiendo un modelo de "explotación turística" similar al ocurrido anteriormente en los antiguos corralones del pasaje Mallol.

Episodios de violencia y sabotaje

El sindicato detalla una serie de incidentes graves que habrían comenzado el pasado verano. Entre ellos, destacan la devolución de los pagos de las rentas para forzar el impago -lo que ha obligado a las inquilinas a consignar el dinero en los juzgados- y el cambio de las cerraduras de los portones de acceso sin facilitar copia a los arrendadores.

El punto de mayor tensión se habría producido el pasado 19 de marzo, cuando la empresa de desokupación presuntamente impidió el acceso a las residentes a sus viviendas mediante "insultos y vejaciones", requiriendo la intervención de la Policía Nacional para que las inquilinas pudieran entrar en el edificio.

Asimismo, denuncian que en los últimos días se han realizado grafitis en el edificio señalando con nombre y apellidos a las residentes como "okupas", además de actos de sabotaje como el sellado de cerraduras con silicona, el soldado de puertas para inutilizarlas e incluso la realización de necesidades fisiológicas en las zonas comunes

La plataforma ha recordado que estos corralones representan uno de los últimos espacios de talleres industriales y artesanía local de Sevilla. Según datos de la Universidad de Sevilla citados por la organización, el número de artesanos en este espacio ha pasado de 32 en el año 2006 a prácticamente desaparecer en la actualidad debido a la estrategia de no renovación de contratos.

"En un contexto de indignación sobre la exportación de arte sacro de otros países, cabe preguntarse cómo se apoya a la artesanía local si se expulsa a los artesanos de sus espacios de trabajo", lamentan desde el sindicato, señalando que actualmente la propiedad explota un aparcamiento rotatorio en el patio donde antes se ubicaban los talleres.

Ante esta situación, el Sindicato de Inquilinas y 'Salvemos los Corralones' han hecho un llamamiento urgente al Ayuntamiento de Sevilla y a la Junta de Andalucía para que se impliquen en la defensa de los derechos de los arrendadores y de los artesanos locales. Exigen la recuperación de este espacio por su valor cultural y el fin de la "extorsión" por parte de las empresas involucradas en la operación inmobiliaria.