Varios profesionales sanitarios del Hospital Universitario Costa del Sol en Marbella (Málaga) se encuentran en una situación de "emergencia habitacional" que les obliga a vivir y dormir en sus propios vehículos dentro de los aparcamientos del recinto hospitalario. Esta medida, calificada por los afectados como "triste y lamentable", es la única alternativa encontrada ante la imposibilidad de acceder a una vivienda en el municipio marbellí y Andalucía, debido a los prohibitivos precios del mercado inmobiliario.

Según han denunciado diversos colectivos y recogen testimonios de la plantilla, el perfil de los afectados incluye tanto a personal de refuerzo como a profesionales con contratos estables que no pueden hacer frente a alquileres que, en muchos casos, superan con creces la mitad de sus salarios mensuales. La proliferación de viviendas de uso turístico y la alta demanda estacional han tensionado el mercado de tal forma que encontrar una residencia permanente se ha convertido en una tarea "imposible" para los trabajadores públicos.

Dormir para trabajar

La situación ha llegado a un punto crítico en el que el parking del hospital se ha transformado en un campamento improvisado. Algunos profesionales optan por pernoctar en furgonetas con equipamiento básico o autocaravanas, mientras que otros, en situaciones más precarias, se ven forzados a dormir en los asientos de sus coches particulares entre turno y turno.

Esta realidad no responde a una elección de estilo de vida, sino a una necesidad logística para garantizar la asistencia sanitaria. Muchos de estos profesionales residen originalmente en municipios situados a más de 100 kilómetros de distancia y, ante la incapacidad de alquilar cerca de su puesto de trabajo, prefieren dormir en el parking para evitar desplazamientos diarios de varias horas que comprometerían su descanso y seguridad vial.

Desde el personal del centro se alerta de que esta situación no solo supone un "drama humano" para quienes lo padecen, sino que pone en riesgo la retención de talento y la calidad del servicio sanitario en la Costa del Sol. "Es penoso que quienes cuidan de la salud de la ciudadanía tengan que vivir en condiciones de infravivienda o sinhogarismo encubierto para poder acudir a trabajar", señalan fuentes cercanas al personal afectado.

La comunidad sanitaria y diversas organizaciones sociales han instado a las administraciones públicas a tomar medidas urgentes, como la regulación de los precios del alquiler o la habilitación de residencias específicas para trabajadores esenciales en zonas de alta presión turística. Por el momento, el goteo de profesionales que se ven obligados a recurrir a sus vehículos para pernoctar continúa en aumento a medida que se acerca la temporada alta estival, cuando los precios de la vivienda alcanzan sus picos máximos en la región.