El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba sigue trabajando a destajo para que los heridos del accidente ferroviario de Adamuz puedan recuperarse lo más pronto posible. La gran parte de las víctimas fueron trasladadas a este centro sanitario, a poco más de 30 minutos del lugar de la tragedia, que cuenta con un equipo de profesionales que lo han dado todo para asistirlas desde el pasado domingo por la noche.
El doctor Rafael Calvo, jefe de sección de Urgencias del Hospital Reina Sofía, es un ejemplo de ese equipo. Él salió del Estadio Nuevo Arcángel a los pocos minutos de comenzar el partido que enfrentó al Córdoba y el Málaga para incorporarse a su puesto de trabajo voluntariamente tras enterarse de lo ocurrido. ElPlural.com ha conversado con él sobre cómo vivió estas duras horas tras producirse el descarrilamiento de los dos trenes en las vías de la línea de alta velocidad que unen Madrid con Sevilla.
Pregunta (P): ¿Cómo se entera del accidente ferroviario en Adamuz?
Respuesta (R): Concretamente, estaba entrando en el Estadio Nuevo Arcángel para ver el Córdoba-Málaga con mi hijo y allí me enteré. Un compañero médico que tengo, que se sienta en la localidad de al lado, me dijo "¿Te has enterado de esto?". En ese momento, tampoco sabiamos la magnitud de la tragedia, pero ya empezaron a mandar información en los grupos que tenemos nosotros. Al ver que a mi jefe de servicio sí lo activaron por el plan de catástrofes, la verdad que no dudé ni un instante en salir del estadio y venir rápidamente para el hospital.
(P): Entonces, no llegó a ver el partido que enfrentó al Córdoba y el Málaga
(R): Creo que vi diez minutos y me salí del estadio. Mi hijo me preguntó a dónde iba y le dije que me tenía que ir al hospital porque había habido una catástrofe, una cosa gorda.
(P): Es decir, no esperó tampoco al llamamiento que hizo también el hospital a sus profesionales para que se incorporase. Fue de motu propio.
(R): Bueno, motu propio, y también por mi jefe de servicio, que a él sí lo activaron como jefe de servicio de Urgencias. Cuando hay una catástrofe, se activa el plan de catástrofes local y se forma un gabinete de crisis, que lidera la dirección gerencia, dirección médica, dirección de enfermería, jefe de guardia y algunos jefes que están implicados en la catástrofe, entre ellos el jefe de urgencias, y a él sí lo llamaron a dirección, y pues yo me enteré.
(P): ¿Cuál fue la respuesta que se encuentra de sus compañeros cuando llega a las Urgencias del Hospital Reina Sofía tras abandonar el estadio?
(R): La verdad que la respuesta fue de compromiso y de una entrega de nivel excelente. Había profesionales de todos los estamentos y de distintas categorías. Había equipos asistenciales, equipos quirúrgicos, intensivistas, pediatras, porque también había niños implicados en la catástrofe. El banco de sangre activado, farmacia también activada, radiología activada, y como no, Urgencias. Compañeros míos de Urgencias también vinieron de motu propio, aparte de los que estaban allí de guardia, ya que Urgencias, como no podía ser de otra forma, es la que gestiona la catástrofe.
(P): Aproximadamente, ¿sabe cuántos compañeros suyos se presentaron voluntariamente en el hospital para echar una mano esa noche?
(R): De mi servicio, aparte del personal de guardia y adjuntos, que estamos ocho adjuntos con 14 o 15 residentes, pues pudieron venir de casa, prácticamente, otra quincena perfectamente. Solo de facultativos. De enfermería otras tantas. Celadores también. Es decir, hubo una acogida importante. De urgencias no hay que pensar solo en el médico.
(P): ¿Y cómo valora la reacción de sus compañeros en esa noche muy complicada?
(R): Estoy muy orgulloso del personal de Urgencias del que yo formo parte. Tanto de médicos, de enfermería, de celadores... La gran mayoría vino de motu proprio. Eso dice mucho de la profesionalidad de la gente que nos dedicamos a urgencias. Las urgencias son duras. Con mucha asistencia, pero la verdad es que ante una catástrofe, pues te mates el cobre y quieres estar aquí.
Entonces, mis compañeros y compañeras, pues la verdad que chapó. No tengo más que palabras de agradecimiento y de orgullo.
(P): A pesar de ese refuerzo voluntario, me imagino que fue una noche muy dura para todos.
(R): Sí, porque, aparte de estresante, había sobre todo un sentimiento de inquietud en la situación. Era una catástrofe que sabíamos de la envergadura por las noticias que iban llegando a través del gabinete de crisis e, incluso, desde redes sociales, y éramos conscientes de que algo importante era.
No sabías a lo que te enfrentabas, qué cantidad de víctimas iban a llegar, el grado de complejidad... Pero bueno, la verdad que estuvo todo muy coordinado, desde el puesto de mando en la zona cero, y encargado, por supuesto, a nivel operativo sanitario con el 061, que fue el que distribuyó los pacientes a los distintos hospitales. Hubo una gran coordinación, una gran celeridad y eficacia en la resolución de los casos.
(P): Me imagino que también fue una noche en el que los equipos de quirófanos estuvieron al máximo rendimiento.
(R): Sí. Básicamente, al activar el plan de catástrofes, los equipos quirúrgicos, aparte de los que están de guardia allí, tienen que venir de domicilio, porque no sabemos la cantidad de víctimas o de asistencias que van a quirófanos. Había equipos quirúrgicos completos, y la verdad que fue una respuesta ejemplar por parte de muchos profesionales.
(P): ¿Cuántas horas estuvo usted en el hospital desde abandonó el estadio Nuevo Arcángel?
(R): Estuve hasta las 4 de la madrugada, momento en el que, más o menos, nos dijeron que ya los traslados estaban prácticamente hechos. Evidentemente, la resolución de los casos estaba ya, prácticamente, toda atendida.
(P): En ese plan de catástrofe que citaba, ¿también se recoge atención a los familiares? ¿La hubo esa noche?
(R): Sí. Habilitamos una sala de espera para los pacientes atendidos a los que le daban el alta, porque eran policontusiones y que no requerían de ingreso. También estaban llegando familiares. En este caso, mucha gente de Huelva, de Sevilla, incluso de Madrid. Había que ubicar a estas personas en un lugar, y ahí ya también intervinieron los profesionales de guardia de la unidad de Salud Mental para ver el estado de ánimo. Se trataba de un poquito de humanización y la comunicación de malas noticias, y ese recurso también se activó.
Lo primero en la catástrofe es la organización y la asistencia, pero luego, pues también hay unos daños colaterales y una comunicación en una situación de malas noticias que también hay que abordarlas.
(P): Recuerdo que, durante la noche de la tragedia, se pidió a la ciudadanía que no acudiese a Urgencias si no fuese estrictamente necesario. ¿Cómo reaccionó la ciudadanía ante esta catástrofe?
(R): La ciudadanía fue muy responsable, sobre todo al día siguiente con la llamada del Banco de Sangre para donar sangre. Como sabes, hubo una gran abundancia. Y luego, pues también entendió que las urgencias estarían complicadas en estas horas de la catástrofe. La gente que realmente precisó alguna urgencia vino, pero sí se vio que la ciudadanía tuvo mucha responsabilidad.
(P): ¿Hubo muchos casos esa noche, aparte de los heridos en el accidente de Adamuz?
(R): No. Los domingos, habitualmente a esas horas, pues ya no hay poca influencia. La verdad que eso fue también un punto a favor para la gestión de los casos de la catástrofe.
Profesionales que vinieron de su domicilio, también se dedicaron a resolver los casos de esos pacientes no pertenecientes a la catástrofe y se resolvieron, por supuesto, de forma que no quitaron la asistencia a lo que realmente nos estábamos enfrentando esa noche.
(P): Creo que han recibido mucho apoyo y reconocimiento por parte de la ciudadanía, aparte de seguir sus indicaciones y peticiones.
(R): Hemos recibido por parte del resto de la ciudadanía un gran apoyo. La verdad que se nos ponga en valor a los servicios de urgencias y de emergencias es de agradecer.
(P): Me imagino que cada alta de los heridos ha sido una satisfacción muy grande para todo el personal.
(R): Sí, la verdad que la gestión de la catástrofe ha sido muy buena. Excelente. Ha habido una gran coordinación entre las urgencias extrahospitalarias, la atención extrahospitalaria para hacer un traslado con seguridad. Aquí, una vez recibido el paciente, pues la verdad que se ha continuado el proceso. Se ha atendido de forma precoz a este tipo de pacientes, se le ha proporcionado el mejor recurso y el que ha necesitado ingreso, pues se le ha precisado. Tengo entendido que se van dando ya cada día bastantes altas y los pacientes que están en hospitalización, pues prácticamente ya están todos estabilizados y todo bien.