Al ya legendario alcalde de Torremolinos, Pedro Fernández Montes (PP), regidor desde 1995 y activista político desde 1970 en pleno franquismo, parece que no solo la política le ocupa su tiempo sino que comienza a hacer sus pinitos como historiador aunque sea, como en esta ocasión, a costa de falsear la historia o intentar reescribirla.

Falsear la historia
Porque falsear la historia es lo que ha hecho al afirmar en el pleno municipal que en Torremolinos “hubo un campo de internamiento, no de concentración". No satisfecho con esta deformación del concepto histórico de estos sanguinarios recintos ha añadido que "un campo de internamiento no tiene nada que ver con un campo de concentración”.

Campo de concentración y de internamiento
Como bien se encarga de explicar el medio digital Info Torremolinos para los historiadores campos de concentración y de internamiento son lo mismo: “Un campo de concentración, o campo de internamiento, es un centro de detención o confinamiento donde se encierra a personas por su pertenencia a un colectivo genérico en lugar de por sus actos individuales, sin juicio previo ni garantías judiciales”.

El tópico del campo de concentración
Como si desconociera los horrores que allí vivieron unos 4.000 presos del franquismo el regidor del PP, enfadado, reiteraba lo dicho con la siguiente afirmación: “Ya está bien del tópico del campo de concentración de Torremolinos. Y allí no hubo menores, ya está bien de tergiversar la historia”.

ELPLURAL informó en 2011 de este "campo de concentración"
En septiembre de 2011 ELPLURAL.COM publicó un reportaje sobre los campos de concentración andaluces. Informábamos entonces de la solicitud de grupos memorialistas para que fueran declarados “Lugares de la Memoria” once campos de concentración, un depósito de presos y una zona de fosas comunes. Entre ellos, y con esa denominación dada por los historiadores de “campo de concentración”, figuraba el de Torremolinos.

Un tétrico campo para que los presos construyeran el aeropuerto
Extraídos de textos históricos reseñábamos esa negra página de la historia local: "El 30 de marzo 1938 comienzan a llegar prisioneros al campo de concentración (de Torremolinos), ubicado en terrenos del Cortijo del Moro... Un campo sin barracones, ni letrinas, situado completamente al aire libre. Los presos de este campo, más de 4.000 en 1939, comenzaron la construcción de las pistas del aeropuerto de Málaga".



Alambradas y soldados de guardia
De la escasa duda de que su fisonomía y funcionamiento era un auténtico campo de concentración da muestra esta descripción: "Este campo estuvo funcionando más de un año, entre 1938-1939. Se construyó una alambrada... Era baja, de aproximadamente 1.5 metros pero con los cables entrelazados de manera que era imposible pasar a través de ella y tampoco saltar ya que cada dos metros había un soldado. Se aprecia en su construcción la precipitación y los escasos medios. El hecho de que no hubiera luz hacía que por la noche se reforzara la guardia".

Condiciones inhumanas de los presos
Y si fuera poco se describen las pésimas condiciones de vida que sufrían los presos: "Había muchísimos hombres, cientos y cientos... pasaron por allí miles de personas, muchos de la provincia de Málaga, pero también de otras provincias. Las condiciones de vida eran pésimas. Por la mañana se formaba a golpe de corneta, al mediodía recibían una latita de sardinas, por la tarde, al anochecer se formaba otra vez y se realizaba el recuento. Estaban al aire libre, si llovía todos se mojaban pues no había ningún lugar para guarecerse. A duras penas algunos cavaban en el suelo y podían hacer un hueco que de poco servía si la lluvia era fuerte".

Muertos y enfermos
Prosigue la narración explicando que "tampoco había servicios médicos, de forma que muchas personas murieron de enfermedad y de las lamentables condiciones que allí se daban. En zanjas abiertas se hacían las necesidades, cubriéndose cuando se llenaban y abriéndose otras. Sin embargo había una alberca que servía para regar las tierras del cortijo que había en los alrededores del actual Palacio de Congresos, por lo que sí había posibilidad de lavarse". Los momentos más dramáticos tenían lugar cuando,por los altavoces del campo, eran llamados algunos presos, a los que no volvía a verse más... A la alambrada se acercaban muchas personas para preguntar si conocían a algún familiar perdido o para ver si estaban entre aquella inmensa masa.

"Historia de Torremolinos" alude al "campo de concentración"
El libro "Historia de Torremolinos" de Carlos Blanco, también menciona el "campo de concentración" y relata como "campo de concentración de Torremolinos no presenta diferencias esenciales con respecto a la organización y sistema de orden que otros de la provincia.



Falangistas "amenazadores"
Prosigue el libro "De cualquier modo, resulta difícil imaginar el espectáculo que supondría aquel escaparate humano viviendo a la intemperie como muestra de la derrota ante la mirada del resto, en especial jovenes falangistas procedentes de las filas de los vencedores, muchos de los cuales acostumbraban a pasear amenazadores alrededor de las alambradas.

Arias Navarro y los fusilamientos en el campo de concentración
En la web de historia de Málaga "Estación Málaga", se recoge como en "Febrero del 1937, tras la toma de Málaga por el glorioso ejército Franquista, los soldados presos republicanos fueron internados en el centro de Torremolinos, la Cárcel de Málaga (hoy cuartel de la Policía Local) y durante varias semanas el interior de las murallas de Gibralfaro, la zona entre el Castillo y la Alcazaba. El Sr. Arias Navarro, fue el responsable máximo de facilitar la "reducción" de presos en los tres centros".

Patinazo u ocultamiento histórico del alcalde
Queda aclarado por tanto a través de testimonios históricos que el alcalde de Torremolinos o desconoce la historia, la intenta ocultar o presenta un burdo reinvento de la historia. Algo extraño sería el hecho de que Fernández Montes desconozca lo que ocurrió porque como señala la web  "Aquel Torremolinos" el regidor del PP, ya en 1970, estaba en el interior del sistema franquista: "... de aquellos falangistas, hoy  día siguen teniendo una posición relevante en la vida política local, como Pedro Fernández Montes, elegido en Noviembre de 1970, Consejero Local del Movimiento por Málaga".

Conclusión: hubo un auténtico campo de concentración en Torremolinos
Un campo de internamiento era igual que un campo de concentración y, en todo caso, demostrado queda que el sanguinario recinto ubicado en Torremolinos era un campo de concentración, trágico, siniestro y letal para muchísimos presos encarcelados por poseer unos ideales distintos al del dictador Franco... Diga lo contrario Agamenón o el alcalde de Torremolinos.