Las recientes denuncias por presuntas agresiones sexuales formuladas por dos extrabajadoras de las mansiones de Julio Iglesias han colocado en el centro del debate político las distinciones institucionales que el artista recibió en la provincia de Málaga. Las acusaciones, presentadas por una empleada doméstica y una fisioterapeuta que trabajaron a su servicio en 2021, describen un entorno de control, acoso y miedo en residencias del cantante en República Dominicana y Bahamas.

Es una patata caliente que tendrán que sortear el PP andaluz y malagueño, si se está con el artista acusado ahora de graves agresiones sexuales y posible explotación laboral o con las tesis de Díaz Ayuso. Situación difícil pues la relación de la derecha malagueña con Julio Iglesias es estrecha. El cantante apoyó públicamente a José María Aznar en la campaña electoral de 1996, pero en Málaga fue más especial esa relación al ser una provincia donde residía con asiduidad. Se recuerda ahora su relación con el PP y el apoyo del cantante cuando intervino telefónicamente en una entrevista radiofónica emitida en la Cadena SER de Málaga para presentar a Carolina España, número uno del PP por esa provincia al Congreso. 

Lo cierto es que ante estos hechos, el Partido Popular en Málaga se ve ahora interpelado a posicionarse respecto a los reconocimientos otorgados al artista por instituciones que actualmente gobierna, como el Ayuntamiento de Marbella y la Diputación de Málaga.

Uno de los símbolos más visibles es la Avenida Julio Iglesias, situada en la zona de Puerto Banús. La vía fue bautizada con el nombre del cantante por un acuerdo que se adoptó durante la etapa en la que Jesús Gil y Gil ejercía el poder local. La denominación fue aprobada en un pleno extraordinario el 13 de agosto de 2002. El acto inaugural estuvo presidido por el entonces alcalde, Julián Muñoz, quien destacó públicamente la trayectoria internacional del artista y su vinculación con la Costa del Sol.

Además de este reconocimiento municipal, la Diputación de Málaga concedió a Julio Iglesias el título de Hijo Adoptivo de la Provincia, distinción aprobada por el pleno en junio de 2009. La institución provincial valoró entonces su carrera artística y su papel como embajador internacional de Málaga y la Costa del Sol. Ese mismo año, el Ayuntamiento de Ojén otorgó al cantante el nombramiento de Hijo Adoptivo del municipio, destacando su relación personal y residencial con la localidad, donde pasó largas temporadas.

Actualmente, tanto el Ayuntamiento de Marbella como la Diputación de Málaga están gobernados por el Partido Popular, mientras que el Ayuntamiento de Ojén está dirigido por una agrupación independiente de carácter conservador. La situación obliga ahora a estas administraciones a decidir si mantienen o revisan las distinciones concedidas al artista tras la gravedad de las denuncias conocidas.

El debate político se ha intensificado tras las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien ha salido en defensa del cantante en redes , ha acusado de campaña de la “ultraizquierda” estas denuncias, lo ha mezclado con Irán y ha rechazado cualquier cuestionamiento público a su figura artística.

La controversia se perfila así como una cuestión incómoda para el PP andaluz y malagueño. El partido que preside en la comunidad Juan Manuel Moreno Bonilla, tendrá definir su postura ante estos reconocimientos institucionales otorgados a un artista que por muy universal que sea, ahora está acusado de graves delitos sexuales y posibles irregularidades laborales.

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