La creación del Grupo de Apoyo y Reacción (GAR) de la Policía Local de Sevilla ha marcado el debate político del Pleno municipal celebrado este jueves. La nueva unidad, impulsada por el Gobierno de José Luis Sanz (PP), ha sido presentada como una herramienta clave para reforzar la seguridad en la ciudad, pero ha despertado críticas desde la oposición, que la considera una medida más de “impacto mediático” que de solución real a los problemas estructurales.
Así, el alcalde ha defendido con contundencia la puesta en marcha del GAR, asegurando que se trata de “un auténtico logro” que contribuirá a mejorar la percepción de seguridad en Sevilla. Según ha detallado, en su primer día de funcionamiento la unidad realizó más de 200 actuaciones, identificó a más de un centenar de personas y levantó varias actas por drogas, botellón y seguridad vial. Además, Sanz ha anunciado la convocatoria de 150 nuevas plazas de Policía Local y ha reclamado al Gobierno central más recursos y efectivos de Policía Nacional para la ciudad.
Vox endurece su discurso y la oposición denuncia “propaganda sin planificación”
Desde Vox, el apoyo al nuevo grupo policial ha sido explícito, aunque acompañado de un discurso centrado en el endurecimiento de las políticas de seguridad y el control migratorio. La portavoz municipal, Cristina Peláez, ha defendido que “era necesario que Sevilla contara con una unidad de refuerzo especial como ocurre en otras ciudades” y ha vinculado el aumento de la inseguridad a factores como el crecimiento de la población extranjera. “Los datos son tozudos y son los que son”, ha afirmado, al tiempo que ha asegurado que su formación seguirá defendiendo “con uñas y dientes la seguridad en nuestros barrios”.
Este posicionamiento ha encontrado eco en el alcalde, quien ha coincidido “al 100%” con el planteamiento de Vox en materia de seguridad, reforzando así la sintonía entre ambos grupos en este ámbito.
Frente al discurso del equipo de gobierno, la oposición ha cuestionado tanto el fondo como la forma de la medida. Desde la coalición Con Podemos-IU, el concejal Ismael Sánchez ha criticado que el GAR responde a “propaganda, foto y grandilocuencia, pero sin planificación seria”. A su juicio, la creación de nuevas unidades no resuelve los problemas estructurales de seguridad si no va acompañada de una estrategia global, más inversión y refuerzo real de plantillas.
En esta misma línea, el concejal del PSOE, Juan Carlos Cabrera, ha advertido en un comunicado a prensa que la Policía Local arrastra un déficit importante de efectivos y que iniciativas como el GAR pueden quedarse en actuaciones puntuales sin impacto duradero en los barrios.
“Pan y circo”: la polémica por los actos de Carlos V
Más allá del debate sobre seguridad, el Pleno ha estado marcado por el enfrentamiento entre gobierno y oposición por los actos conmemorativos del 500 aniversario de la boda de Carlos V e Isabel de Portugal. El portavoz socialista, Antonio Muñoz, ha cargado contra el Ejecutivo municipal por el gasto de más de un millón de euros en apenas cinco días, denunciando la falta de “rigor histórico y presupuestario”. Así, Muñoz ha afirmado que “una ciudad como Sevilla no se puede gobernar a base de galas, catering y fuegos artificiales. La cultura es mucho más”, acusando al Gobierno de practicar una política de “pan y circo”.
Del mismo modo, el portavoz socialista también ha cuestionado la adjudicación de contratos “a dedo” y la elección del 28 de febrero para el desfile teatralizado, señalando que no se trató de una decisión arbitraria y que incluso “cae en el ridículo”.
Por su parte, Sanz ha defendido la gestión de los actos y ha insistido en que “no se ha ocultado nada”, recordando que el presupuesto total fue anunciado públicamente en una rueda de prensa y que las actividades contaron con los permisos y requisitos necesarios. Igualmente, el alcalde ha subrayado que la conmemoración responde a un episodio “que cambió la historia de la ciudad y del mundo”.
Aprobada la propuesta de Vox sobre el burka
Otro de los puntos destacados del Pleno ha sido la aprobación de la propuesta de Vox para limitar el acceso a dependencias municipales con el rostro cubierto, incluyendo el uso del burka y el niqab, con el apoyo del PP.
La medida ha sido duramente criticada por la oposición. Desde el PSOE, la concejal Sonia Gaya ha denunciado que el Gobierno local “compra el discurso de la ultraderecha disfrazándolo de feminismo”. Asimismo, Gaya ha defendido que "están en contra del burka, pero no desde la prohibición y desde la autoexclusión de las mujeres". Por otro lado, el concejal Ismael Sánchez, desde Con Podemos-IU, ha calificado la iniciativa como “discriminatoria” y basada en un “problema irreal”.
El debate sobre el GAR, los actos de Carlos V y la propuesta sobre el burka, entre otros temas, han dejado patente la confrontación política en el Ayuntamiento de Sevilla. De un lado, el Gobierno municipal con sus medidas de impacto rápido en seguridad y grandes eventos culturales; mientras que del otro, la oposición reclama planificación consensuada, inversión estructural y políticas sociales.