El presidente del Gobierno andaluz, Moreno Bonilla, y la consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo de la Junta de Andalucía, Carolina España, han mostrado su rechazo al nuevo modelo de financiación propuesto por la vicepresidenta del Gobierno de España, ministra de Hacienda y secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero. Un modelo que tiene a Andalucía como principal beneficiada, ya que será la comunidad que más dinero ingresaría del Estado a partir de 2027, 4.850 millones de euros más que en el modelo actual, superando a Cataluña, que recibiría 4.686 millones de euros más y la Comunidad Valenciana, con 3.669 más.
No obstante, Moreno Bonilla ha mostrado su rechazo alegando diferentes motivos -políticos- al nuevo modelo de financiación. En primer lugar, el presidente andaluz ha asegurado que el modelo de financiación propuesto por el Gobierno responde a un "objetivo electoral", dado que se acercan distintas elecciones en diferentes comunidades autónomas. Y, por otro lado, cómo no, Cataluña. No ha hecho alusión el presidente andaluz, sin embargo, a las reiteradas peticiones que había realizado al Gobierno de España y al Ministerio de Hacienda reclamando 4.000 millones de euros más para Andalucía en el sistema de financiación. Ahora, que Montero ha propuesto una llegada de 4.850 millones de euros más, el "objetivo electoral", pesa más para los de Moreno.
La realidad es que el movimiento de Moreno es profundamente político. El presidente andaluz sabe que María Jesús Montero es su mayor rival en las próximas elecciones andaluzas y, aunque las encuestas lo dan como favorito, ya le dan por perdida la mayoría absoluta de la que goza actualmente. Moreno siempre ha seguido una estrategia de confrontación con el Gobierno de España para desviar los problemas que afectan a nuestra comunidad y que gestiona su Gobierno, poniendo el foco en la "infrafinanciación" que sufría -y sufre- Andalucía con el modelo imperante. Ahora, esta nueva propuesta, con Andalucía como principal protagonista, pone en jaque a Moreno, que volverá a anteponer unos objetivos partidistas por delante de unos objetivos que podrían beneficiar a los andaluces y andaluzas.
"Esta es, sin duda alguna, la peor manera de empezar una negociación sobre financiación autonómica", ha añadido el presidente andaluz, sobre la negociación mantenida entre el Gobierno y ERC. Y ha señalado que su gobierno analizará la propuesta presentada este viernes por Montero, aunque ya ha mostrado su rechazo aún sin conocerla.
Moreno ha insistido en que las cosas se tendrían que haber hecho de "otra manera" desde el principio: "Lo primero que tendría que haber hecho la señora Montero es convocar al Consejo de Política Fiscal y Financiera y convocarnos a todos los presidentes; lo segundo, presentar el proyecto; lo tercero, negociarlo con todas las comunidades autónomas, y lo cuarto, intentar llegar a un consenso".
La consejera de Hacienda, por su parte, ha dicho que no cree que el Gobierno de España tenga capacidad de aprobar estos presupuestos por la "falta de apoyos". Una crítica un tanto paradójica, dado que si su partido estuviera de acuerdo en el modelo de financiación no sería difícil sacarlos adelante en el Congreso, pero el partido de Feijóo está instalado en negar al Gobierno de España cualquier "victoria" posible, por muy consensuada y pactada que pueda estar entre las diferentes formaciones políticas.
En términos generales, Montero ha anunciado que habrá más dinero para las comunidades autónomas. Concretamente, 20.900 millones de euros más en 2027. Una de las principales novedades del nuevo sistema es que se ampliaría el porcentaje de cesión de algunos impuestos a las comunidades. Por ejemplo, el IRPF pasa del 50% al 55%, o el IVA del 50% al 56,6%, lo que elevaría la financiación. Aún así, la propia Montero ha dejado claro que, al igual que aumenta la financiación de las distintas comunidades autónomas, también lo hará el aporte neto de las que más beneficios tengan para compensar a las que menos, a través de un nuevo mecanismo de "solidaridad interterritorial".
Y, en cuanto a lo que respecta a Andalucía, Montero ha esgrimido en la rueda de prensa, que le "parece difícil" pensar que partidos como el PP puedan oponerse a este modelo de financiación, aunque "cosas más raras hemos visto a lo largo de estas legislaturas", según ha apostillado.
La ministra ha remarcado que "el 70% de los recursos que incorpora el sistema --unos 21.000 millones-- van a comunidades gobernadas por el Partido Popular", por lo que "costaría mucho trabajo" que el PP "explicara" en las comunidades donde gobierna "por qué no van a recibir" esos fondos adicionales.
"Me cuesta trabajo pensar cómo una comunidad autónoma como Andalucía pudiera renunciar a recibir 4.850 millones de euros, cuando lleva reclamando una reforma del modelo de financiación", y cuando el Parlamento andaluz reclamó en el año 2018, con el consenso de la mayoría de grupos, "4.000 millones" más para Andalucía, y su propuesta "está proporcionando 4.850".
En esa línea, Montero ha cuestionado si es que desde el Gobierno del PP-A dirían "que 'no'" a este sistema "por puro interés partidista" o, más bien, "por sectarismo político", ha añadido para remarcar que "hacerte daño a ti mismo por intentar que no haya una iniciativa del Gobierno de España que pueda ver la luz es absurdo", si bien con la propuesta de "condonación de la deuda" autonómica que lanzó también el Ministerio de Hacienda el año pasado "hemos visto este planteamiento", ha apuntado.
En todo caso, Montero ha concluido insistiendo en señalar que le "costaría mucho trabajo defender que en un territorio no se reciba el volumen de recursos que se están poniendo aquí a disposición de todos los ciudadanos".