Estamos en plena campaña electoral, donde las promesas de los diferentes líderes políticos y candidatos a la Presidencia de la Junta afloran y donde tratan de captar el entusiasmo del votante, que será quien finalmente determine quién es el partido más capacitado para formar gobierno. Además, venimos de una legislatura de mayoría absoluta del PP, donde el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, ha hecho y deshecho a su antojo, dado la mayoría parlamentaria que se lo permitía. Entre estas cuestiones, pese a que no ha entrado a renovar el Servicio Andaluz de Salud (SAS) porque es un "lio" -Moreno dixit-, ha realizado cambios profundos, tanto que la sanidad ha pasado a ser la principal preocupación de los andaluces, a tenor de las encuestas.
De hecho, las izquierdas andaluzas, principalmente el PSOE-A, con María Jesús Montero al frente, que lo ha llevado como lema de campaña, se ha propuesto hacer una enmienda a la totalidad a la gestión sanitaria de Moreno y realizar una campaña electoral que ahonde en la necesidad de los servicios públicos andaluces, especialmente los sanitarios, de ser 'rescatados'. Además de las críticas a esta gestión, la principal denuncia, no solo política, sino sindical e incluso desde las propias organizaciones sanitarias, pasan por el desvío de fondos públicos a clínicas privadas. Según el Gobierno, para "aligerar" las listas de espera, pero en realidad, estas no disminuyen, prácticamente, por lo que cuatro (siete, si contamos desde que llegara a la Presidencia Moreno) años después, la sanidad sigue siendo un problema de gigante para el PP andaluz.
Clínico de Málaga
Estas críticas, además, vienen sustentadas por las situaciones que día sí y día también los centros de salud, hospitales y profesionales sanitarios viven en sus puestos de trabajo, o la ciudadanía en su propia subjetividad.
En estas, el Hospital Universitario Virgen de la Victoria, conocido como Hospital Clínico de Málaga, es el hospital referencia de Málaga, con capacidad para atender entre 700.000 y un millón de pacientes. Sin embargo, en los últimos años se ha convertido en el paradigma de la gestión sanitaria de Moreno Bonilla, donde los escándalos y las dimisiones no han parado de sucederse. Ahora, el vídeo del presidente con el doctor Rojas, un cardiólogo 'influencer' de dicho hospital, no ha sentado nada bien a la ciudadanía, que le ha reprochado más recursos para los hospitales y menos vídeos de campaña.
En mayo de 2025, la dimisión en bloque de la Directora Médica y el Director de Enfermería evidenció una fractura interna en el hospital insostenible, motivada por la asfixiante "falta de personal" y una "gestión de recursos humanos que sobrepasó los límites de los profesionales", denunciaron fuentes sindicales entonces. Estas salidas se produjeron en un contexto de creciente presión sindical, donde se acusó a la administración de ignorar las advertencias sobre el deterioro progresivo de las condiciones laborales y la incapacidad de cubrir las vacantes estructurales que venían arrastrándose desde tiempo atrás.
Por otro lado, las Urgencias del centro han vuelto a ser noticia recientemente por su gravedad. En marzo de 2026, el sindicato SATSE denunció un colapso "sistémico" que puso en riesgo la seguridad de los pacientes. Los testimonios recogidos durante ese mes describieron escenas de hacinamiento con esperas que llegaron a alcanzar las 65 horas para conseguir una cama en planta. Los sindicatos alertaron de que esta saturación, especialmente crítica en la primavera de 2026, no solo desbordó a los trabajadores, sino que comprometió la capacidad de respuesta ante situaciones vitales.
A este panorama de gestión se suma un escándalo en el ámbito asistencial que se remonta a finales de 2024. En noviembre de ese año, el sindicato CSIF denunció públicamente graves retrasos y una preocupante falta de control en el programa de cribado neonatal, la conocida como "prueba del talón", en el Hospital Materno Infantil. Según la denuncia sindical de aquel entonces, las deficiencias organizativas dilataron los resultados de pruebas vitales para la detección precoz de enfermedades metabólicas en recién nacidos, una situación que el sindicato calificó de "extrema gravedad" por las consecuencias irreversibles para la salud de los menores.
La confluencia de estas denuncias, desde las crisis de gestión de mayo de 2025 hasta el colapso de marzo de 2026, dibuja un mapa de precariedad que los sindicatos tildan de "abandono institucional". La presión de las organizaciones de trabajadores ha sido unánime al exigir un plan de choque que refuerce las plantillas y dote de transparencia a la gestión del centro. Mientras la dirección ha intentado recomponer su organigrama tras las dimisiones de hace un año, el malestar social y profesional sigue marcando la agenda sanitaria de Málaga ante la persistencia de problemas estructurales.
El vídeo de Moreno
Sin embargo, el presidente de la Junta de Andalucía permanece impasible ante ello. Tanto, que ha grabado y difundido en sus redes sociales una suerte de entrevista al doctor Rojas, un cardiólogo que atesora un millón de seguidores en Instagram y que opera en el Clínico de Málaga.
En el vídeo, que dura en torno a 2 minutos de duración, Moreno y Rojas hablan sobre los hábitos saludables, para combatir algunas patologías, principalmente sueño, y estrés. En estas, Moreno le confesó que sufre de insomnio severo, ante lo que el doctor le recomendó, como última de las posibilidades, comer Kiwi antes de dormir.
Del mismo modo, Moreno también le pidió consejos para el estrés, debido a que durante la campaña, tanto él como el resto de candidatos, están sujetos a situaciones de mucha presión, viajes, etc. Ante lo que Rojas les ha recomendado descanso y ejercicio físico. Por último, Rojas alertó también de los enemigos del corazón, entre los que se encuentra el estrés.