En una entrevista concedida en El Programa de Ana Rosa este martes, Moreno Bonilla cargaba contra el PSOE por el suceso que vivió en las calles de Cabra, en la provincia de Córdoba, durante esta Semana Santa. Allí, un antiguo concejal del Partido Socialista, cuya mujer es una de las víctimas de los fallos en los cribados del cáncer de mama, le increpó en las calles de la localidad recriminándole el escándalo sanitario.
Detenido en el acto y puesto en libertad con cargos por el juez, posteriormente, el que fuera edil en este municipio cordobés reprochaba a Moreno Bonilla en las calles de Cabra la manera en que la Junta de Andalucía gestionó esta importante crisis sanitaria y, de manera continuada, mientras los agentes de la Policía Local se lo llevaban, le gritaba lo siguiente: "¡Lo que habéis hecho es una vergüenza".
Pasados unos días de este suceso, Moreno Bonilla ha criticado al PSOE por este acontecimiento y cargado contra la formación política socialista por no haber cesado de la militancia de este exconcejal de Cabra. Algo que decía asegurando que si alguien del PP lo hiciera sería expulsado del partido.
Estas palabras del presidente de la Junta de Andalucía en el programa de Ana Rosa Quintana llegan días después del suceso vivido en Cabra y de que, igualmente, María Jesús Montero viviera una situación similar en las calles de Jaén.
Aunque los hechos no alcanzaran, aparentemente, la misma magnitud que lo vivido en el municipio cordobés, durante la visita de la candidata del PSOE-A a Jaén en la jornada del Jueves Santo uno de los hombres fuertes, a día de hoy, del PP en la provincia, y antiguo concejal de la ciudad, increpó a María Jesús Montero en el entorno del Camarín de Jesús.
Debido a ello y a las palabras de Moreno Bonilla, el parlamentario socialista Víctor Torres cuestionaba en la red social 'X' si, ante este hecho, el Partido Popular cumpliría con las afirmaciones realizadas por su líder en Andalucía y expulsaría de la formación a Miguel Segovia. Además de su posición en la formación política, este exconcejal es marido de María Luisa del Moral, hasta hace unos meses viceconsejera de Sanidad y posicionada hace poco como posible candidata del partido a la alcaldía, y padre de la concejala María Segovia, quien mientras el PP gobernó en la ciudad durante este mandato tuvo distintas polémicas por sus declaraciones en torno a la violencia de género y señalar a funcionarios por su ideología.
Una familia dedicada a la política
A principios de este año saltaba una noticia que señalaba que María Luisa del Moral estaba siendo considerada por el PP como posible candidata a la alcaldíad de Jaén. Un hecho que resultó llamativo, ya que supondría devolver a la primera línea a la que fuera viceconsejera de Salud de la Junta de Andalucía durante las recientes polémicas en torno a los cribados del cáncer de mama y el aumento exponencial de las listas de espera en la Sanidad Pública de la comunidad autónoma.
No obstante, en su familia no solo ella participa activamente en la política, sino el hogar de María Luisa del Moral mantiene una estrecha vinculación con el mundo político. Dos de las personas más cercanas de la que fuera viceconsejera de Salud y, previamente, diputada del Congreso de los Diputados gozan de especial fuerza en el Partido Popular jienense. Así su marido, Miguel Segovia, uno de los hombres fuertes de la formación en la provincia y su hija, María Segovia del Moral, actual concejala del Ayuntamiento de Jaén y que, hace no mucho, también sonó como posible candidata a la alcaldía. Tres figuras de la política jienense que han protagonizado distintas polémicas.
Por un lado, Miguel Segovia acumuló una larga trayectoria en el Ayuntamiento de Jaén, donde ejerció cargos como concejal de Urbanismo y primer teniente de alcalde. Su carrera ha estado rodeada de polémica por diversas cuestiones que generaron críticas tanto desde la oposición como desde sectores de la sociedad civil. Ya en los años 2000, Segovia fue implicado en lo que se conoció como el “caso Bariloche”, una querella por supuestas demoras en la ejecución de una vía pública que afectaban a una discoteca de la que él había sido socio, lo que provocó un debate sobre posibles conflictos de interés en su gestión pública.
Otra gran controversia asociada a Segovia fue su papel como presidente de la Sociedad Municipal de Comunicación e Imagen (Somucisa) en el llamado “caso Onda Jaén”, en el que la gestión de la radiotelevisión municipal y la contratación de una productora vinculada a polémicas programaciones generaron denuncias e incluso imputaciones por posibles delitos de prevaricación y malversación. Además, en el pasado también tuvo acusaciones de no declarar actividades empresariales relacionadas con el sector de la construcción mientras ostentaba responsabilidades urbanísticas, lo que planteó dudas sobre incompatibilidades administrativas.
Por su parte, su hija María Segovia, actualmente concejala del Ayuntamiento de Jaén por el PP, ha sido otra figura objeto de debate público. Su gestión, antes de la moción de censura, en áreas como Igualdad y Servicios Sociales ha provocado confrontaciones políticas, especialmente cuando la oposición y colectivos sociales exigieron su cese por cuestionar en redes sociales aspectos de la violencia de género, llegando a decir que no se debía “victimizar a las mujeres” ni “culpar en exceso a los hombres”. Algo a lo que añadía que había que mostrar “respeto” y “protección” a hombres que sufren el “escarnio público de falsas denuncias”, algo que numerosos grupos consideraron inadecuado para su cargo.
Otra polémica protagonizada por María Segovia se originó cuando, también durante su gestión como concejala responsable del área de Asuntos Sociales, se publicó en las redes sociales institucionales del Patronato Municipal una fotografía en la que varios trabajadores del Ayuntamiento aparecían señalados con etiquetas que sugerían su afiliación o simpatía política. Esto fue interpretado por la oposición, sindicatos y grupos políticos adversarios como un “señalamiento político” de empleados públicos. El PSOE incluso pidió que el alcalde depurase responsabilidades y cesase a Segovia por este hecho, calificándolo de grave y atentatorio contra los derechos de los trabajadores, al exponer supuestas afiliaciones partidistas de funcionarios que no deberían estar sujetos a ese tipo de clasificación en un contexto institucional.