Quedan 10 días de campaña electoral en Andalucía. Tras la celebración del primer debate electoral entre los candidatos, en el que Moreno Bonilla no supo defenderse de las cuestiones que le planteó la oposición y se vio superado, las izquierdas han redoblado su apuesta. Pese a los datos del Centra, que pronostican la absoluta de Moreno pendiendo de un hilo con un escenario más negativo para las izquierdas, tanto PSOE-A como Por Andalucía como Adelante Andalucía se han mostrado cautos a la hora de leer la cocina de San Telmo.
Este miércoles, la secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta, María Jesús Montero, ha acudido al desayuno informativo que organiza Europa Press en la Fundación Cajasol para ofrecer las líneas maestras generales de su programa electoral, que redundan en un potenciamiento de los servicios públicos como una base para empoderar a la clase media andaluza y como colchón básico para la clase trabajadora, que paga las consecuencias del "desmantelamiento" de los servicios públicos que, a juicio de la socialista, ha llevado a cabo Moreno Bonilla: "Que ninguna familia vuelva a preocuparse por inscribir a sus hijos en una Universidad Pública, en la Formación Profesional, o en una cita médica que no llega pasados los 15 días", ha explicado Montero.
En una intervención marcada por un tono de reivindicación de lo público y una dura crítica a la gestión del Partido Popular, Montero ha planteado los comicios del próximo día 17 como una encrucijada vital para la comunidad: elegir entre "la resignación" de una administración que se "retira" ante los problemas o una Junta de Andalucía que vuelva a ser "una herramienta útil para cambiar la vida de la gente".
La líder socialista ha querido dejar clara su visión de gobierno desde el primer minuto. Para Montero, gobernar no es "administrar problemas" ni convertir "una dificultad en una confrontación", en clara alusión a la estrategia de Moreno Bonilla y que pudo comprobarse en el debate electoral, donde 'Cataluña', 'independentismo' y 'Sánchez' fueron sus palabras más repetidas. Según la candidata, el proyecto del PP se basa en dejar que el mercado avance mientras la Junta se retira. "Si falla la sanidad pública, más negocio para el privado; si se debilita la educación, más negocio para quien pueda pagar; si la vivienda es inaccesible, que lo arregle el mercado", denunció, advirtiendo que los derechos fundamentales "no pueden quedar supeditados al mercado".
Frente a este modelo, el PSOE-A propone utilizar "la fuerza de lo público" para sostener a una clase media y trabajadora que, según sus palabras, no solo necesita empleo y salarios, sino servicios fuertes que garanticen su renta disponible y su tranquilidad. "Los servicios públicos no son solo presupuestos, son la diferencia entre dejar a una persona sola ante su destino o acompañarla abriendo espacios de progreso", sentenció.
Sanidad: 48 horas y un rescate de 3.000 millones
El bloque central de su intervención ha estado dedicado a la sanidad pública, a la que ha definido como la "primera obligación de un gobierno decente". Montero ha alertado sobre la hoja de ruta privatizadora que, a su juicio, está sufriendo Andalucía: deterioro a través de las listas de espera, desapego ciudadano y el empuje final hacia los seguros privados. "Me niego a normalizar que el camino para Andalucía sea abrir la puerta en el que el copago decida quién accede al sistema y quién se queda esperando", subrayó.
Para revertir esta situación, la candidata ha anunciado la puesta en marcha con carácter de urgencia de un "Plan de Rescate para la Sanidad Andaluza", dotado con 3.000 millones de euros para la próxima legislatura. El objetivo estrella de esta medida será garantizar que la atención primaria -"el lugar de entrada del ciudadano"- atienda a los pacientes en un plazo máximo de 48 horas. El plan también contempla una drástica reducción de las listas de espera con medios cien por cien públicos y la recuperación de la "dignidad laboral" de los profesionales sanitarios.
Vivienda: Intervención del mercado y 100.000 pisos públicos
El otro gran pilar de su alternativa política es la vivienda, un problema que genera "angustia e incertidumbre" especialmente entre los jóvenes que no pueden emanciparse y las familias ahogadas por el alquiler. Montero ha reprochado a Moreno Bonilla su inacción y su decisión de llevar al Tribunal Constitucional la Ley Estatal de Vivienda, en lugar de utilizar las competencias reconocidas en el Estatuto de Autonomía.
"La Junta tiene la obligación política y moral de regular el mercado", aseveró. Para ello, se ha comprometido a dejar de boicotear la ley estatal y a declarar "zonas tensionadas" para frenar la escalada de los alquileres.
En el plano de las infraestructuras, la socialista ha prometido el mayor plan de vivienda de la historia de la comunidad: la construcción de 100.000 viviendas públicas en las dos próximas legislaturas, en colaboración con los ayuntamientos. Además, ha anunciado una medida de alto impacto: el Gobierno andaluz avalará el 20% de la entrada de la hipoteca, una cantidad que los beneficiarios deberán devolver sin intereses una vez transcurridos 30 años. A esto se sumará la decisión de triplicar la dotación del bono de alquiler joven hasta los 500 euros y una regulación estricta de las viviendas turísticas para evitar la "expulsión de los barrios" y la economía sumergida.
A modo de conclusión, Montero ha querido transmitir una imagen de lealtad institucional. "Reclamar para esta tierra es legítimo y necesario, pero hay quien se encuentra cómodo en el enfrentamiento para evitar rendir cuentas. Mi gobierno no funcionará así: cuando tenga competencias las ejerceré, cuando tenga recursos los emplearé", zanjó, pidiendo la confianza para devolver el "músculo" a la autonomía andaluza.
Plan Andaluz de Protección
Además de lo anteriormente expuesto, Montero ha anunciado un paquete de medidas urgentes para hacer frente a las consecuencias económicas derivadas de la guerra de Irán. La candidata ha adelantado que, en cuanto tome posesión de su gobierno, impulsará un "Plan Andaluz de Protección ante la Crisis Energética". Esta iniciativa contempla la creación de cheques energéticos de entre 150 y 350 euros para familias de rentas medias y bajas, con el fin de aliviar la carga económica de los hogares en un contexto de inflación.
El escudo social anunciado incluye también un abono andaluz de movilidad universal, que garantizará la gratuidad del transporte público para menores de 18 años y estudiantes del sistema público, así como el impulso de una red de refugios climáticos en colaboración con los ayuntamientos. En el ámbito de los sectores productivos, el plan prevé un "escudo industrial" para salvaguardar empresas y empleo, además de ayudas directas al sector pesquero y agrario y la creación de un fondo específico destinado a compensar el encarecimiento de los fertilizantes.
A modo de conclusión, Montero ha querido transmitir una imagen de proactividad institucional. "Reclamar para esta tierra es legítimo y necesario, pero hay quien se encuentra cómodo en el enfrentamiento para evitar rendir cuentas. Mi gobierno no funcionará así: cuando tenga competencias las ejerceré, cuando tenga recursos los emplearé", zanjó, pidiendo la confianza para devolver el "músculo" a la autonomía andaluza.