La secretaria general del PSOE de Andalucía y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha lanzado este viernes una dura crítica contra el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, a quien ha acusado de anteponer la estrategia de su partido a los intereses financieros de la comunidad autónoma. Montero ha reprochado al líder del Ejecutivo andaluz su negativa a acogerse tanto a la condonación de la deuda como a la nueva senda de déficit, decisiones que, según los cálculos socialistas, privan a la región de una capacidad de gasto multimillonaria, más de 19.000 millones de euros.

En delcaraciones a los periodistas en una visita a Lebrija (Sevilla) la dirigente socialista ha mostrado su perplejidad ante la postura del Gobierno andaluz, especialmente en un contexto donde la Junta reclama constantemente mayores recursos financieros. "No entiendo cómo Moreno Bonilla, que todos los días pide más recursos para esta comunidad autónoma, renuncia a 731 millones de euros que le permitiría de mayor capacidad de gasto", ha señalado en referencia al rechazo de la senda de déficit por parte del PP, Vox y Junts el pasado jueves en el Congreso, mientras que en Andalucía Moreno Bonilla criticaba, en su intervención en el Debate sobre el Estado de la Comunidad, los pactos con los "independentistas".

Más allá del déficit, Montero ha puesto el foco en la quita de la deuda. La secretaria general ha asegurado no comprender cómo el Gobierno del Partido Popular en Andalucía puede rechazar la quita planteada por el Ejecutivo central. Según las cifras aportadas por Montero, esta medida "implicaría un perdón de deuda de más de 18.700 millones de euros" para las arcas andaluzas.

Para la líder de los socialistas andaluces, estas decisiones carecen de lógica económica y responden a una estrategia política calculada desde la calle Génova. "Cuando la política no tiene sentido común, cuando la política no sigue una lógica, queda de manifiesto que responde a un interés puramente partidista", ha subrayado. Montero ha cuestionado los motivos de fondo del presidente andaluz, sugiriendo que la Junta utiliza el conflicto institucional como cortina de humo. "¿A qué juega Moreno Bonilla? ¿A la confrontación por la confrontación? ¿A ocultar su ineficacia, su falta de Gobierno, detrás de los recursos?", se ha preguntado.

Finalmente, Montero ha instado al Gobierno andaluz a asumir su responsabilidad en la gestión, recordando que, más allá de las disputas por la financiación, "cada uno tiene que priorizar dentro de sus recursos cuáles son las políticas que más necesitan los ciudadanos".

PSOE-A propone a Moreno un nuevo sistema de financiación

El Grupo Parlamentario Socialista ha pedido al presidente de la Junta de Andalucía a través de una propuesta de resolución que se siente con el Gobierno de España y apoye un nuevo sistema de financiación autonómica que proporcione a Andalucía “los recursos suficientes, refuerce la solidaridad entre territorios e impidan el dumping fiscal, garantizando que la ciudadanía andaluza tiene acceso a los mismo servicios públicos de calidad que el resto, vivan donde vivan”.

Así se recoge en el documento de propuestas registrado por el PSOE-A ante la Cámara andaluza para su aprobación en el Debate de Estado de la Comunidad, donde los socialistas también plantean que el Gobierno andaluz acepte “de manera inmediata las condiciones de alivio de deuda propuestas por el Estado, que benefician especialmente a Andalucía al ser la Comunidad con mayor condonación —18.791 millones de euros—, reduciendo su nivel de deuda sobre el PIB a la mitad y generando, según estimaciones de la AIREF, un ahorro de 2.655 millones de euros en intereses hasta 2030, lo que permitirá mejorar su posición financiera, acceder en mejores condiciones a los mercados y ganar autonomía política, garantizando así la defensa de los intereses de Andalucía”.

Asimismo, los socialistas andaluces proponen “dar marcha atrás en la política injusta de regalos fiscales a las rentas más altas” de Moreno Bonilla, en especial, “a aquellas obligadas a liquidar el Impuesto sobre el Patrimonio y el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones”, y a “adoptar los pasos necesarios para avanzar en progresividad fiscal, redistribución de la renta y reducción de las desigualdades sociales”.