La secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, ha iniciado oficialmente su carrera hacia las elecciones autonómicas del 17 de mayo con un mensaje claro: “ilusión”, “esperanza” y una firme apuesta por situar a Andalucía en el centro del proyecto político del país. La también exvicepresidenta del Gobierno ha subrayado que la comunidad es “preferente para la vertebración del país”, en una intervención marcada por su despedida del Ejecutivo de Pedro Sánchez para centrarse plenamente en la campaña andaluza.
Durante el acto de traspaso de carteras a los nuevos responsables económicos del Gobierno, Carlos Cuerpo y Arcadi España, Montero ha defendido la necesidad de impulsar “a todos los niveles” un proyecto progresista que, según ha remarcado, tiene en Andalucía un “lugar ideal” para avanzar en la reducción de desigualdades y el empoderamiento de las mujeres.
Sanidad y servicios públicos como eje de la campaña
La candidata socialista ha situado la defensa de los servicios públicos, especialmente la sanidad, como uno de los pilares centrales de su campaña. En las últimas semanas, el PSOE-A ha intensificado su ofensiva contra la gestión sanitaria del Gobierno andaluz de Moreno Bonilla (PP), denunciando el deterioro del sistema público y el impacto directo sobre la ciudadanía.
Así, Montero ha puesto el foco en la crisis de los cribados de cáncer de mama, con miles de pruebas sin realizar y ha vinculado esta situación a lo que considera una política de “desmantelamiento” de la sanidad pública. En este contexto, los socialistas han llevado al Parlamento andaluz iniciativas para exigir mayor transparencia y cambios en la gestión sanitaria, teniendo contacto directo con colectivos como la Asociación de Afectadas por el Cáncer de Mama (Amama).
Además, el PSOE-A ha reforzado su presencia en la calle, movilizando a su electorado con un discurso centrado en frenar la privatización de servicios y recuperar la calidad asistencial. Igualmente, casos concretos de pacientes afectados por retrasos diagnósticos, como el de Alicia, mujer afectada por los fallos en los cribados que hace unos días contó su testimonio en la Cadena Ser, han sido utilizados como ejemplo del impacto real de estas políticas del Partido Popular.
A esto se suma el malestar general de muchos otros colectivos, como el de las escuelas infantiles. Según ha denunciado la vicesecretaria general del partido y portavoz parlamentaria, María Márquez, en la manifestación ocurrida el pasado miércoles a las puertas del Parlamento de Andalucía, unas 15.000 mujeres, en su mayoría autónomas y emprendedoras, se encuentran en una situación límite debido a la falta de actualización del precio-plaza que abona la Junta. Tal y como ha explicado la socialista, “desde el año 2020 estas mujeres siguen recibiendo el mismo dinero, 240 euros al mes por niño, mientras todo ha subido”.
Asimismo, la vicesecretaria general del PSOE-A ha calificado esta situación como un “desastre monumental” y ha acusado al Gobierno andaluz de “mentir reiteradamente” al sector, pues ha afirmado que “primero prometieron la gratuidad de las escuelas infantiles, cosa que no se ha materializado, y después una subida del precio plaza que nunca ha llegado”.
Reorganización interna y arranque de precampaña
Igualmente, María Jesús Montero ha dado también otros pasos clave en la reorganización del partido de cara a los comicios. Este mismo viernes ha reunido a la ejecutiva del PSOE-A para encauzar la estrategia electoral y consolidar el mensaje político que marcará la campaña. Igualmente, uno de los objetivos es proyectar una imagen de unidad y movilización frente al Gobierno de Moreno Bonilla, al que acusan de priorizar la externalización de servicios frente al fortalecimiento del sistema público.
En paralelo, la vicesecretaria general del partido, María Márquez, ha reprochado este viernes a Moreno Bonilla su gestión tras una reciente caída informática de los servicios digitales de la Junta que afectó a miles de trabajadores. “Menos fotos y mejor gestión”, ha señalado Márquez, denunciando que la incidencia ha dejado a empleados públicos sin cobrar sus nóminas en pleno fin de mes y a las puertas de la Semana Santa. Del mismo modo, la dirigente socialista ha criticado que el presidente andaluz esté “más centrado en atacar” al Gobierno central que en resolver los problemas de la comunidad.
Por su parte, la Junta de Andalucía ha asegurado que los sistemas se están “recuperando progresivamente” y ha restado impacto a las incidencias, aunque ha reconocido problemas puntuales en algunas herramientas administrativas.
Andalucía como clave del proyecto nacional
En este contexto, Montero encara la campaña con el reto de consolidarse como alternativa al actual Gobierno autonómico, haciendo que su discurso conecte Andalucía con el proyecto nacional socialista. “Andalucía es clave para seguir avanzando en derechos, igualdad y cohesión”, ha insistido la candidata, defendiendo que el futuro del país pasa en buena medida por lo que ocurra en esta comunidad y aspirando a movilizar al electorado progresista en unas elecciones decisivas.
Así, el 17 de mayo marcará no solo el rumbo político de la comunidad, sino también el peso de Andalucía en el equilibrio político nacional. Según la propia Montero, ella afronta los comicios con un mensaje claro: recuperar la centralidad de lo público y convertir la comunidad en motor del proyecto progresista en España.