Andalucía ha vuelto a ser testigo esta misma semana de un acto que, desde los círculos más andalucistas denuncian como un nuevo acto de "apropiación cultural" por parte de la capital del Estado, Madrid. Ese acto cobra forma de Feria de Sevilla pero en la ciudad de Madrid y lleva por nombre Madrilucía, en honor a la historia de un andaluz, Francisco de Paula López, que emigrado a la gran metrópoli trató de dotar de significado y sentido a esa cultura denostada que entonces -y todavía- era la andaluza en aquella capital. Para ello, ideó una idea que hoy es negocio: trasladar la Feria de Sevilla a Madrid. Durante varios años, esto se llevó a cabo, concretamente entre 1986 y 1994.
Sin embargo, esta nueva idea dista mucho de aquel emprendimiento romántico empapado de nostalgia. Va mucho más allá. Se trata, si cabe, de algo mucho peor. Los pensadores andaluces llevan años denunciando que la cultura andaluza haya sido exportada y aplicada a todo el territorio español, con un doble objetivo: desligar la identidad andaluza y nacional. Desde la dictadura franquista, donde las obras de los hermanos Álvarez Quintero, que reflejaban el costumbrismo cotidiano de una Andalucía en blanco y negro, y que se convirtieron en filmes proyectados en toda España, hasta la capitalización del Flamenco, cuyo epítome es la declaración de Madrid como capital mundial del Flamenco y que cantaores venerados como José Mercé comparten, aplauden y consagran.
Los motivos son variados, extensos y están más que estudiados, aunque aún queda una larga lucha emancipatoria en ese aspecto. No obstante, Madrilucía no es más que la vil utilización mercantilista de una tradición, en este caso las ferias y, concretamente, la de Sevilla, para el usufructo de 'cuatro' (mil) empresarios. La explotación empresarial de las tradiciones de un pueblo con el único objetivo de que pierdan todo su significado, y que al final todo quede reducido a un acto de voluntad, el de decidir si participo de su compra o no.
Madrilucia estará dividido por 'zonas', como en cada parque temático -en este caso reflejando cultura andaluza-, el 'visitante podrá disfrutar de diferentes representaciones de la cultura autóctona, representada por artistas especializados en bailes flamencos, preparación de jarras de rebujito, moda flamenca...' podría rezar el anuncio del mismo. Aunque, la realidad, tampoco dista mucho de este eslogan ficcionado:
"Madridlucía contará con distintas zonas pensadas para ofrecer una experiencia completa y diversa. Primero, la Plaza Candela y zona musical, un espacio para el arte y emoción, que reunirá a grandes figuras y nuevos talentos del cante, el toque y el baile. Tendrá música en directo al aire libre con artistas contemporáneos, flamenco, coros rocieros y copla. Música en varios formatos con conciertos acústicos íntimos al atardecer, sesiones de fusión y shows de gran envergadura.
La Zona Festiva contará con más de 400 casetas con catering, decoración tradicional andaluza, música en directo y servicios centralizados para todos los visitantes, creando una experiencia inclusiva y vibrante. Por su parte, la Zona Cultural será un espacio dedicado al arte, la moda y la tradición andaluza, donde descubrir guarnicionería, ropa ecuestre, mantones, flores, pintura taurina y productos gourmet.
En la Zona Ecuestre habrá carruajes históricos, desfiles de caballos y enganches que permitirán a los asistentes conocer la tradición ecuestre andaluza. La Zona Gastronómica contará con cocina de autor, food trucks y barras de tapas junto a una oferta gastronómica diversa y cuidada, con clásicos como el pescaíto frito. Por último, habrá una Zona Recreativa pensada para el disfrute familiar con atracciones adaptadas, juegos tradicionales y carruseles".
Creadores de contenido con un altavoz importante, como Malacara, o pauulvs, han denunciado en sus redes sociales este irónico e inmaterial robo. Estas denuncias no son sino síntoma de indignación, 'coraje' y cierta gracia, porque no deja de ser curioso que un pueblo siempre maltratado, el andaluz, y que no deja de ser objeto de burla por parte de muchas partes y capas del Estado, no deja de ser, al mismo tiempo, expoliado de todo aquello de lo que los andaluces se sienten orgulloso.
"La mejor agua, el mejor pescado y, ahora, la mejor feria"
"La mejor agua, el mejor pescado y, ahora también, la mejor feria", comenzaba el creador de contenido Malacara su vídeo sobre este asunto. "Madrilucia se lleva la Feria de Sevilla a Madrid, lo que la convierte automáticamente en la mejro feria de España", avisaba con cierta sorna.
Asimismo, paulvss, comienza un poco más indignado, en su vídeo hay menos sorna y más coraje. Tras leer la noticia de un periódico anunciando Madrilucía exclabama: "Olé tus huevos gordos. Di que sí, miarma, ¿para qué inventar algo nuevo pudiendo coger una fiesta existente de otra comunidad autónoma, copiar por completo toda una tradición entera, llevártela a Madrid y convertirla en un parque de atracciones para vendérsela al mejor postor? Claro que sí miarma".
"¿De verdad se puede tener la cara tan dura de querer apropiarse de la cultura de una región para vendérsela a los cuatro guiris de turno y sacar taja de ellos? Efectivamente. Madrilucia será la primera gran feria andaluza que combina rebujito, modernidad y lujo. Vamos, que las que hacemos aquí en Andalucía, lo que nos está queriendo decir que son para pobres, ¿no? La gente adinerada para los madriles", en una clara declaración de intenciones, no solo por, efectivamente, esa aporafobia destilante cuando, la noticia que está leyendo el creador de contenido, expresa que Madrid será una Feria que combina "modernidad y lujo", sino además, la creciente polémica en los últimos años que se ha desatado en la fiesta sevillana, donde los autóctonos denuncian la gran cantidad de gente que acude a la misma, impidiendo un desarrollo 'normal' del tradicional evento.
Malacara hace un repaso de los aspectos más llamativos y novedosos de Madrilucia: los baños modernos, el césped artificial en vez de albero, que dará la posibilidad de "echarse una pachanguita con corbata o traje de gitana" o los 20 días de duración. Un breve repaso a estas novedades que le sirve para concluir que "esta feria de Madrid es objetivamente mejor que la de Sevilla, y por tanto ya no tendrán que venir", en relación a la polémica mencionada anteriormente.
Despide así el creador sevillano a los turistas madrileños que ahora dispondrán de su propia feria: "Os echaremos mucho de menos y nos quedaremos aquí diciendo aquello de, ¡Arcarde, pon más casetas, cabrón!", esta última, como en el carnaval, meta-cultura de feria, sobre un falso vídeo que se viraliza cada cierto tiempo en redes en la Feria de San Fernando (Cádiz).
Por su parte, paulvss se preguntaba con ironía si también iban a "copiar y pegar" otras fiestas como El Rocío, o el Carnaval de Cádiz, y se lamentaba que a eso "parece que se reduce nuestra cultura y nuestras tradiciones, a una simple fiesta que podéis copiar y pegar para beneficiarse de todo lo que uno pueda y un poquito más. De verdad...".