El departamento de Conservación de Carreteras de Córdoba, dependiente de la Junta de Andalucía, ha procedido al corte al tránsito de peatones del Puente Romano de Córdoba. Ha sido una medida preventiva debido a la crecida del caudal del río Guadalquivir a su paso por la provincia cordobesa.
Según ha informado la Administración autonómica en una nota, este “cierre histórico” del puente se ha llevado a cabo por el “riesgo” que supondría transitar por el mismo. Además, está previsto que más allá del precinto colocado a ambos extremos del Puente Romano se sumen elementos para impedir el paso de peatones.
Esta medida se ha adoptado cuando, según recoge el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el río a su paso por Córdoba ha superado con creces el nivel rojo, de 2,5 metros de altura, que establece el riesgo de inundación, situándose en casi seis metros de profundidad y, en algunas zonas, los diez metros.
La medida se adopta mientras las autoridades advierten que la situación puede agravarse este fin de semana con la llegada de la borrasca Marta. El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha señalado con firmeza que “lo peor está por venir” y que se baraja un escenario similar al ocurrido en 2010, cuando se inundaron por completo las parcelas que rodean el aeropuerto cordobés, al preverse para los próximos días “una segunda ola más grave” que la que se está viviendo.
Asimismo, el delegado del Gobierno de la Junta, Adolfo Molina, ha defendido que "hay que mantener los desalojos" en los municipios ribereños con mayor riesgo de sufrir avenidas del río y que, en toda la provincia, afectan a "más de 1.500 personas". Igualmente, Molina ha recordado que “el sol no puede llevar a una falsa idea de seguridad”, cuando se prevén alertas por lluvia y por vientos de 70 kilómetros a la hora durante el fin de semana. Por ello, ha afirmado que tras lo ocurrido hasta este viernes “es buena noticia que nos hayamos pasado de precavidos”.
Valoración de la situación desde el Gobierno
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido a todos los ciudadanos “calma y paciencia” ante el temporal que está afectando especialmente a Andalucía. Además, ha advertido que “todavía vienen días largos” por la llegada de la nueva borrasca Marta. Así y después de sobrevolar en helicóptero algunas de las zonas afectadas, se ha dirigido a la ciudadanía para pedirles “confianza” en los expertos y en los servicios de emergencia, cuyas decisiones tienen como objetivo garantizar la seguridad.
Tras observar los daños causados, el presidente del Ejecutivo ha trasladado su “empatía” con los vecinos y vecinas afectadas y ha confesado sentirse “sobrecogido” al ver los efectos del temporal.
En este momento son 8.600 las personas desalojadas de manera preventiva en Andalucía, localizándose 3.400 en Jerez de la Frontera (Cádiz). Así, el pueblo de Grazalema ha tenido que ser evacuado en su totalidad por el riesgo de desprendimientos.