Los partidos de la izquierda andaluza han reaccionado este martes a la convocatoria electoral del presidente andaluz, Moreno Bonilla, para el próximo 17 de mayo. En una fecha que pocos prevían, excepto el 'clásico' Antonio Maíllo, según expresó anoche en los micrófonos de la Ser, se celebrarán los comicios que decidirán el gobierno de la Junta de Andalucía para los próximos cuatro años. Aunque realmente no pilla a nadie por sorpresa, 13 días como mucho, la realidad es que Moreno comienza la precampaña autonómica tratando de imponer su agenda.
En frente se encontrará a la izquierda andaluza, que en la jornada de este martes ha dejado claro que los artificios de Moreno Bonilla no serán suficientes para eludir un debate que consideran central: la gestión de los servicios públicos.
Las izquierdas tratan de canalizar el cabreo ciudadano hacia la gestión sanitaria de Moreno Bonilla, duramente criticada por su "desmantelamiento" y "privatización". Con la excusa de reducir las listas de espera, Moreno Bonilla ha engordado las arcas de la sanidad privada en detrimento de la sanidad pública, provocando enormes listas de espera para ser atendido u operado. Del mismo modo, el éxodo masivo de personal médico, especialmente enfermeras, los contratos precarios, o la infradotación de recursos, han provocado, entre otras cosas, que la sanidad andaluza sea la peor valorada por los propios andaluces en el conjunto del país.
Por ello, la portavoz parlamentaria del PSOE-A, María Márquez, ha calificado la convocatoria electoral como una "magnífica noticia" que permitirá castigar la gestión popular en las urnas. Márquez ha destacado que el pueblo andaluz "tiene memoria" y no olvidará los recortes de la legislatura.
En este sentido, ha situado la sanidad pública como eje de su discurso, asegurando que los ciudadanos recordarán "quién ha vaciado los hospitales públicos, despedido a profesionales y abandonado a las mujeres con cáncer". Asimismo, la socialista ha defendido un proyecto "de izquierdas, feminista y andalucista", asegurando que no hay nadie con mayor experiencia en gestión ni que conozca mejor Andalucía que la candidata del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero. Finalmente, los socialistas han lanzado un aviso a la "soberbia" del PP y advierten al presidente andaluz que, frente a su "desprecio" por la inteligencia de los andaluces, tiene motivos para estar preocupado por el cabreo generalizado, recordándole que "torres más altas han caído".
Por otro lado, el candidato a la presidencia por la coalición Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha centrado su intervención en la necesidad de aglutinar fuerzas para cambiar el rumbo del Ejecutivo andaluz. A través de un llamamiento a la unidad, Maíllo ha reivindicado su espacio como el "único proyecto unitario en el campo de la izquierda", dejando, eso sí, la puerta abierta a Podemos, aunque advirtiendo que la maquinaria electoral "no puede parar".
El también líder de IU ha asegurado que planteará un debate estrictamente andaluz y que su único foco de aquí al 17 de mayo será conseguir los apoyos necesarios para ofrecer "certidumbre y seguridad" frente a un Gobierno de Moreno Bonilla que considera "fracasado".
Del mismo modo, José Ignacio García, portavoz y candidato de Adelante Andalucía, ha marcado como objetivo prioritario de su campaña quitarle la careta al presidente, contraponiendo su "sonrisa simpaticona" con la crudeza de sus políticas. Para ilustrar esta "traición" sanitaria, García ha recordado que Moreno Bonilla "dejó tiradas a 2.000 mujeres con cáncer de mama". Además, ha denunciado la privatización total hacia la que avanza la región, describiendo un modelo del PP donde "todo se puede comprar y vender", criticando la creación de universidades privadas frente a la asfixia de las públicas, el alto coste de la FP y la grave crisis de vivienda.
En último lugar, Juan Antonio Delgado, candidato de Podemos a la presidencia, ha mostrado a su formación preparada tras culminar sus primarias, alertando de las graves consecuencias del mandato popular en el día a día de las familias. Delgado ha denunciado la corrupción del Ejecutivo de Moreno y el colapso de los servicios públicos, recordando que Andalucía lidera la peor valoración en sanidad pública del país y recordando los escándalos del SAS y el caso 'mascarillas' en Almería con 43 imputados vinculados al PP.
Asimismo, ha puesto el foco en el contexto económico, acusando a Moreno Bonilla de obviar la crisis económica derivada de la guerra ilegal de EEUU e Israel contra Irán, y exigiendo centrar las prioridades en combatir la especulación inmobiliaria, los bajos salarios y la turistificación masiva.